Gravamen extraordinario sobre beneficios excesivos de las empresas     
 
 Diario 16.    10/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

Gravamen extraordinario sobre beneficios excesivos de las empresas

MADRID, lo (D16 y Europa Press). — " El establecimiento de un gravamen extraordinario sobre los

beneficios de determinadas empresas en el año 1977 es uno de los puntos más importantes tratados por la

Comisión de Economía y Hacienda del Congreso", declaró ayer a Radio Nacional el presidente de esta

Comisión, Jaime García Añoveros, refiriéndose al proyecto de ley de medidas urgentes de la reforma

fiscal, enviado por el Gobierno a la Cámara.

En medios económicos comentaron a D16 que este impuesto gravará en un 8 por 100 a las empresas que

superen un determinado nivel de beneficios.

El proyecto de ley enviado por el Gobierno —añadió García Añoveros— ha sido respetado, pero no

obstante las modificaciones son importantes, tanto desde el punto de vista técnico como, en algunos

aspectos, desde el punto de vista político. Se puede decir que las ideas esenciales del proyecto, en cuanto

a las medidas que había que adoptar, han sido aceptadas. Sin embargo, las modificaciones aportadas son

también de interés."

La ponencia ha modificado las tarifas del impuesto sobre el patrimonio, el mínimo exento sobre el

patrimonio en caso de matrimonio, la tarifa del impuesto extraordinario sobre algunos rendimientos de

trabajo personal y algunos aspectos del delito fiscal, que suponen, en opinión de García Añoveros, una

mejora apreciable; la reserva respecto a mantenimiento de los regímenes especiales de Álava y Navarra,

la situación especial de Ceuta y Mejilla en aplicación de estos gravámenes y una reforma importante en el

apoyo fiscal al empleo.

Ultimos retoques

La ponencia ha dado ya, según Logos, el último vistazo al informe redactado por los letrados.

El informe de la ponencia consta de unos cien folios, y será distribuido una vez esté impreso entre los 32

miembros de la citada Comisión. Esta será citada para el debate de , dicho informe después del Pleno del

Congreso que tendrá lugar el próximo lunes.

Borrador de la reforma

Durante los días 7, 8 y 9 de septiembre han permanecido reunidos, en El Paular, el ministro de Hacienda,

Francisco Fernández Ordóñez, y el subsecretario del Departamento, Dionisio Martínez, acompañados por

Vidal Sevilla, García Romeo y José Luis Gómez, además de otros altos cargos, con objeto de redactar el

borrador de la reforma tributaria normativa.

Fuentes competentes informaron a Europa Press del contenido de esta reunión, cuyas líneas generales

hacen referencia a los impuestos sobre la renta de las personas físicas, del patrimonio y de sucesiones.

El Ministerio de Hacienda se comprometió a llevar antes del 30 de septiembre a las Cortes la reforma

tributaria normativa, después de presentarla a Consejo de Ministros, probablemente en la última semana

del mes. La reforma de la estructura del sistema tributario se hará en dos fases, la primera de las cuales se

refiere a una reforma absoluta e integral del impuesto sobre la renta de las personas físicas, un impuesto

sobre el patrimonio y una reforma, también profunda, del impuesto de sucesiones.

Impuesto sobre las personas físicas

Sobre el impuesto general de las personas físicas, desaparece toda imposición a cuenta o de producto (que

se considera un sistema arcaico) y se absorbe en un impuesto general único y progresivo. Se pretende que

no tenga privilegios ni discriminaciones de ninguna clase sobre la renta, de acuerdo con su origen.

Se trata de un impuesto que grave por igual todas las rentas, sean del origen que sean, que irá

acompañado después de una tarifa de una escala de gravámenes progresiva, pero realista, que se considere

adecuada para la sociedad española.

Los tipos desorbitados —se indica— supondrían siempre mayores dificultades para su aplicación Por

ello, lo que se pretende conseguir es que estén todas las bases, que éstas sean completas, y que el

impuesto permita una recaudación aceptable con unos tipos progresivos, capaces de gravar más a los que

perciban más porcentaje, pero siempre dentro de límites realistas

La filosofía del Impuesto general sobre la renta es la supresión de los impuestos a cuenta, los impuestos

de los productos reales y la absorción de los existentes, en el sentido de que desaparecen y se reconvierten

en un impuesto único y general sobre la renta de las personas físicas, global, progresivo y comprensivo,

en cuanto que recoge todas las rentas y con tarifas y tipos de gravámenes realistas.

Impuesto sobre el patrimonio

Por otra parte, el Impuesto sobre el patrimonio debe estar coordinado coa el Impuesto sobre la renta. En

este sentido, se trata de un impuesta de solidaridad y de justicia, fundamentalmente de control, porque un

impuesto de este tipo es decisivo para conocer las fuentes de renta.

La renta de un individuo o es de trabajo o deriva del patrimonio. Por ello, si se grava todos los años él pa-

trimonio, se puede conocer perfectamente los orígenes de la renta y por tanto se puede controlar.

Sucesiones

Pero a su vez, el impuesto sobre el patrimonio, ademas de ser un elemento de control, es un elemento de

eficacia del impuesto de sucesiones, en el sentido de que las sucesiones no son más que la transmisión de

un patrimonio, en el momento de la muerte del titular del mismo.

De esta forma, si se grava todos los años el patrimonio, en el momento de la muerte de la persona, se

tendrá perfectamente controlado el patrimonio y su valor. Hasta ahora, a la muerte de una persona había

que investigar su patrimonio, que generalmente estaba disperso. Esta operación se simplifica con la

existencia del impuesto sobre patrimonio, de manera que el impuesto sobre el patrimonio va a ser la clave

para el control del impuesto sobre la renta y sobre el de sucesiones.

Tercera fase de la reforma

La tercera fase de la reforma, que debe presentarse a las Cortes antes del 30 de noviembre, se refiere a una

reforma de la imposición sobre las ventas, a una reforma de toda imposición Indirecta y a una reforma del

impuesto sobre sociedades. Esta última reforma tiene que estar coordinada con la reforma sobre el

impuesto sobre ventas, por razones continuistas.

La finalidad de todas estas medidas es la de redactar un sistema fiscal que pretende ser más Justo y

moderno, y menos molesto para los contribuyentes, porque éstos se encontrarán con textos legales mas

cortos, si no más simples, con menos figuras tributarias y con un sistema mas coordenado, que impida

gravámenes diferentes sin coordinación entre si.

 

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