Autor: Apostua, Luis. 
   La izquierda de la ría     
 
 Ya.    03/12/1977.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

La izquierda de la ría

HA sido una huelga importante, pero no ha sido un colapso ni un desastre. Nos referimos a la huelga

general de Vizcaya, que era el punto mas preocupante del día, y no la reunión del comité politico de

UCD, a pesar de las dosis de histeria que se han introducido en este último asunto .

La huelga ha tenido un perfil muy definido. Altísima participación en las industrias metalúrgicas—orilla

izquierda de la ría de Bilbao-, con mucho menos eco en las industrias químicas de la orilla derecha. Total

normalidad en el comercio y banca, con patrullas antipiquetes; buen funcionamiento de los transportes

públicos; ninguna referencia de desorden o manifestación. Nutridas reuniones en algunos centros

industriales, pero sin disturbio alguno.

Las centrales sindicales han matizado mucho la convocatoria de huelga. Por ejemplo, UGT restringió su

llamamiento a la industria metalúrgica, pero no al comercio ni a los transportes; otras centrales sindicales

más extremistas preconizaban el paro absoluto de todo, pero no han sido seguidas. Otro ejemplo. El

comunicado de Comisiones Obreras valora muy alto "la forma responsable con que los trabajadores han

asumido la defensa de sus intereses, huyendo de posturas maximalistas".

Esta frase está cargada de una pragmática filosofia política. La experiencia de los dos últimos años nos ha

demostrado sobradamente que el único avance positivo se ha logrado en aquellos campos en que ha

predominado la transacción con una derecha que estaba cediendo algo y una izquierda que no lo

reclamaba todo. Pero ahora, no nos engañemos, resucita la derecha-derecha y se encrespa una izquierda

que a la hora de gritar y exigir, lo que hace como nadie, provocando a cada paso peligros reales para una

democracia que, por fin, haga convivir a derechas e izquierdas.

Para, completar los puntos positivos del día, tenemos la declaración de José L. López Bulla, secretario de

CC. OO. de Cataluña. El pacto de la Moncloa, viene a decir, establece una correlación de fuerzas que

hace inviable tanto una salida autoritaria (a la derecha) como una progresista (hacia la ultra izquierda).

Ahora bien, este tenor advierte igualmente que dicho pacto tiene enemigos dentro del propio Gobierno y

dentro de la burguesía. Para eso, añade, para cumplir y hacer cumplir el pacto, van a iniciar una campaña

de movilización popular.

Luis APOSTUA

 

< Volver