Para superar la crisis económica. 
 Es imprescindible la cooperación internacional  :   
 Nuestros problemas son semejantes a los de otros muchos países. Discurso de López de Letona en la asamblea del Banco Mundial y del FMI. 
 Arriba.    29/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

PARA SUPERAR LA CRISIS ECONÓMICA

«ES IMPRESCINDIBLE LA COOPERACIÓN INTERNACIONAL»

Nuestros problemas son semejantes a los de otros muchos países

Discurso de López de Letona en la asamblea del Banco Mundial y del FMI

WASHINGTON, 28. (Efe.)—El gobernador del Banco de España, José María López de Letona, intervino

ayer en la Asamblea general del Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional-, en ausencia del

vicepresidente económico, Enrique Fuentes Quintana.

El representante español pronunció el siguiente discurso:

«España viene realizando, desde hace dos años, un gran esfuerzo por encontrar su futuro en un clima de

paz, libertades públicas y democracia. El camino que estamos recorriendo es largo y difícil, porque, como

ustedes saben bien, las instituciones políticas no pueden cambiarse como una decoración dé teatro y la

democracia y las libertades públicas no se conquistan definitivamente mediante actos únicos, sino con la

adquisición progresiva de hábitos sociales, prácticas políticas y formas de pensamientos adecuados. Y

este proceso de transformación política está viéndose afectado, inevitablemente, por las dificultades

económicas.»

«En este campo nuestros problemas son semejantes a los que padecen otros muchos países en los

momentos actuales: altos ritmos de inflación alimentados por una espiral alcista de costes y precios; un

fuerte déficit de la balanza de pagos por cuenta corriente, una tasa de paro elevada y los problemas

derivados de las modificaciones en la estructura de la oferta y Ida demanda impuestas por la nueva

constelación de precios relativos dominantes en la economía mundial tras el encarecimiento de la energía.

Sin embargo, nuestra situación presenta peculiaridades determinadas, en buena parte, por la propia

evolución política. Sólo después de vencidas las dificultades de que estaba erizando el camino que

conducía a las elecciones generales y sólo después de celebradas éstas, se ha podido programar en

profundidad la corrección de los desequilibrios económicos arrastrados durante más de tres años.»

Moderar la inflación

«El Gobierno español reconoce, en efecto, la necesidad de que nuestra economía modere progresivamente

su tasa de inflación y reduzca su déficit exterior como requisitos ineludibles para encontrar un nuevo

camino de desarrollo estable con bajas tasas de paro. Ha comenzado a instrumentar, en el mes de Julio,

los procesos de ajuste necesarios para conseguir esos objetivos y ha elaborado un programa general de

política económica, de- inmediato envió al Parlamento, que implica la aceptación de sacrificios que

juzgamos necesarios, la voluntad de hacer más flexibles nuestra economía y más justa nuestra sociedad y

e! deseo de no contribu., a las tendencias proteccionistas que amenazan a la economía mundial.»

«Esperamos obtener resultados graduales, pero sustanciales y sólidos a partir de este programa. Y

confiamos —como han de confiar otras naciones con problemas y propósitos análogos— que la

cooperación internacional, especialmente encauzada por los países con un mayor peso estratégico en la

economía mundial, evolucione de tal modo, desdé su precaria situación actual, que facilite esos esfuerzos

y no los dificulten.

«Vivimos un sistema de estrecha conexión entré las distintas economías y ninguna política económica

nacional puede programarse y desarrollarse con independencia del contexto económico mundial que la

condiciona. Pero ese contexto internacional ha sido tal, en los últimos tiempos, que tiende a introducir

sesgos depresivos, que entorpecen gravemente los ajustes de los países en, dificultades.»

«Parece correcto pedir a los países deficitarios que adopten las políticas necesarias para reducir sus

desequilibrios. Pero no es razonable que las grandes economías industriales eludan simultáneamente su

cooperación para lograr una distribución apropiada de los desequilibrios de las balanzas de pagos por

cuenta corriente; porque, de ese modo, opera un ajuste asimétrico y se impone una carga excesiva sobre

los países deficitarios.»

«Nadie puede pretender de Jos países que han logrado imponer un relativo orden en -su casa en relación

con el difícil tema de la inflación que se aventuren en políticas que puedan reanimar, con tina alta

probabilidad, sus presiones inflacionistas. Sin embargo, los países en dificultades han de solicitar, hoy, en

nombre de la cooperación internacional, una reflexión de las economías excedentarias sobre si políticas

más expansivas que las que vienen siguiendo tendrían, efectivamente, efectos inflacionistas; han de

pedirles que examinen en profundidad si el camino que están siguiendo es el más adecuado, teniendo en

cuenta las repercusiones de sus decisiones sobre Sos demás países.»

Momentos muy delicados ola economía mundial está viviendo unos momentos muy delicados. Y si los

países de la comunidad internacional —todos los países, tanto deficitarios como excedentarios—• no

hacen un esfuerzo conjunto y simultáneo por establecer un esquema de desequilibrios de las balanzas de

pagos por cuenta corriente más razonable que la actual, hay que temer que los graves peligros que amena-

zan al sistema económico mundial se hagan realidad.»

«Pero no basta con mejorar la estructura de los desequilibrios por cuenta corriente, porque el

desequilibrio global básico es de tales características que está llamado a perdurar si ha de evitarse un

colapso en la economía mundial. Y esto plantea el problema de su financiación por cauces menos

inestables que los que pueden ofrecer actualmente los mercados internacionales, cuyo esfuerzo en estos

últimos años no cabe, sin embargó, desconocer.»

«Hemos de agradecer la labor desarrollada por el director gerente del Fondo Monetario Internacional por

establecer una línea suplementaria de crédito que permita atenuar los problemas planteados por la

financiación del desequilibrio global. Todos tenemos una profunda deuda de gratitud con el señor

Witteveen y hemos de lamentar su decisión de no continuar en la institución. Hemos de ser conscientes,

sin embargo, de algunos puntos: primero, de que el volumen establecido para dicha línea de crédito en los

dos ´próximos años es notoriamente insuficiente. Segundo, de que cualquiera que fuera el volumen

alcanzado por dicha facilidad dentro de límites practicables dejaría en pie el problema de la financiación

de una parte substancial del desequilibrio y, por tanto, de la colocación más estable de una parte

importante de su excedente por parte de los países con superávit, Y tercero, que dicha línea de crédito no

puede aparecer ligada a una alta condicionalidad que lo convierta en un medio de imponer políticas

drásticamente depresivas a los países deficitarios con independencia de sus repercusiones económicas,

sociales y políticas para los países afectados,»

«Es, por tanto, imperativo que el Fondo Monetario Internacional amplíe substancialmente sus recursos

mediante aumentos adecuados de sus cuotas y otros mecanismos que le proporcionen medios financieros

suficientes para hacer frente a sus crecientes responsabilidades, Y es preciso que la institución interprete

esas responsabilidades en el contexto de unos problemas cuya corrección exige contemplar procesos de

ajuste más largos que los pasados,»

«Si la comunidad internacional no realiza un serio esfuerzo de cooperación en este terreno, hemos de

tener males mayores que actuarían en perjuicio de todos, y de los que no es el menor ese recrudecimiento

de proteccionismo que el Fondo Monetario Internacional viene denunciando con,creciente preocupación

en los últimos tiempos. Porque lo que está en juego es da una importancia que excede :los intereses y las

preocupaciones de cualquier país en particular.»

Jueves 29 sepbre. 1977

 

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