Circuitos privilegiados de financiación (I). 
 Cerca del 40 por 100 de las inversiones del sistema crediticio  :   
 Estos canales de financiación se alimentan de los coeficientes de inversión obligatoria de bancos y cajas, así como del crédito oficial. La reducción de los coeficientes, una fórmula de disminuir su volumen.. 
 Ya.    27/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

27-VIII-77

Circuitos privilegiados de financiación (I)

Cerco del 40 por 100 de los inversiones del sistema crediticio canales de financiación se alimentan de los

coeficientes de inversión obligatoria de bancos y cajas, así como del crédito oficial

La reducción de los coeficientes, una fórmula de disminuir su volumen

Uno de los temas que más ha requerido la atención de los expertos en economía, al estudiar nuestra

estructura económica, ha sido sin duda el de los "circuitos privilegiados de financiación". La urgente

necesidad de adecuar nuestro sistema económico al de libre mercado, choca ante la existencia de este

fenómeno. En esencia, los circuitos privilegiados suponen el acceso a un crédito barato por parte de

diversos sectores, que se benefician de él gracias a sus íntimas relaciones con las entidades que lo

otorgan. El fenómeno se produce fundamentalmente por la política intervencionista en materia monetaria

seguida hasta ahora por la Administración, que obligaba a las entidades crediticias a mantener un margen

de su volumen de recursos, dentro de lo que se denomina coeficientes de inversión obligatoria. De esta

suerte, es lógico pensar que si las entidades de crédito tienen que destinar parte de sus fondos a

Inversiones de baja rentabilidad, éstas lo hagan en aquellos sectores o empresas que la son próximas,

La reducción de ¡os coeficientes de inversión, obligatoria que aprobó el Gobierno y que apareció

publicado en el Boletín Oficial del Estado del pasado 26 de julio, viene a suponer un primer paso por

parte de la administración en su deseo de acabar con el intervencionismo en materia monetaria y con ello

limitar la expansión de los circuitos privilegiados, dejando así que el crédito quede sujeto a las leyes del

mercado y con ello que a su acceso se pueda obtar de una manera más fácil. No hay que olvidar que uno

de los grandes perjudicados por la existencia de estos circuitos ha sido tradicionalmente la pequeña y

media empresa, que, en general, se ha visto privada de estas facilidades.

Según el informe anual del Banco de España, en 1.976 la economía española asistió, en conjunto, a un

moderado reforzamiento de los circuitos privilegiados de financiación, frenado sin embargo en la segunda

mitad del año como consecuencia de una actitud marcadamente menos expansiva del sector público. Los

coeficientes de inversión de los bancos y cajas de ahorro—añade el informe -son en la actualidad

cuantitativamente el circuito privilegiado más Importante y en su conjunto han registrado una elevación

general en el último ejercicio.

Como se recordará, hasta la reciente reducción de los coeficientes de inversión, la legislación vigente

establecía que la banca privada debía dedicar el 25 por 100 de sus recurso» a inversiones obligatorias y

las cajas dé ahorro el 43 por 100, aparte del 30 por 100 que estas últimas instituciones tenían que dedicar

a los créditos de regulación especial. Esta situación había provocado—como señalaba un documento

elevado al Gobierno—que se prodigaran los canales de financiado privilegiada. Los constantes aumentos

de estos coeficientes que padecían cajas y bancos hacia que el mercado se viera privado de unos recursos

que oficialmente iban destinados a inversiones obligatorias y que tanto cajas como bancos tenían

dificultades de colocar. Máxime en las cajas de ahorro, que a falta de grupos de empresas propios—como

es el caso de los bancos han temido que destinar estas inversiones en su mayoría a la financiación de vi-

viendas como única salida que encontraban.

EL ORIGEN DE LOS COEFICIENTES

La actual normativa de restricción de los coeficientes supone la reducción de cuatro puntos para los

bancos y dos para las

El origen de los coeficientes de inversión obligatoria habría que buscarlo en la necesidad de hacer posible

la actividad económica en la década de los sesenta, en la que el paúl hizo un verdadero esfuerzo

productivo para crecer y a falta de mercadas financieros adecuados para canalizar el ahorro, el Estado

facilitó una serie de operaciones de créditos especiales que dieron paso a la creación del coeficiente de

inversión obligatoria.

Los créditos especia/les paira ciertas empresas, para la adquisición de bienes de equipo y otros en

condiciones ventajosas fueron, pues, su origen inicial: Si la medida en su momento tuvo su efecto

beneficioso, la falta de adecuación de la normativa ha hecho que con el paso del tiempo estos coeficientes

que se pretendían destinar a los menos posibilitados para acceder al crédito vean cada vez el camino más

cerrado.

Como consecuencia de los favorables efectos iniciales, la Administración decidió institucionalizar estos

créditos, y por la ley 13-1971 del 19 de Junio, se estableció el porcentaje de inversión obligatoria de la

banca en. el 7 por 100 y en fondos públicos—sólo paira la banca comercial—, del 15 por. 100.

Posteriormente, la, banca privada consiguió que se rebajara un punto la cantidad de inversión en. fondos

públicos (la inversión ráenos rentable), pero a finales de ese mismo año—1973—se volvió a reajustar los

coeficientes, volviendo a rebajarle un punto en Fondos Públicos, pero aumentándole dos en inversión,

obligatoria (bienes de equipo, financiación a la inversión, etc.). Al año siguiente, la banca industrial llegó

a tener un 10 por 100 de coeficiente de inversión obligatoria, mientras que para los Fondos Públicos debía

de dedicar un 8 por 100. Estos porcentajes fueron creciendo y variando según diversas órdenes

ministeriales para la banca comercial y la caja.

 

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