Autor: Prados Arrarte, Jesús. 
 El informe de la OCDE sobre España (I). 
 Lo más grave: déficit exterior y progresión de precios  :   
 Los expertos de la OCDE no creen qye esta situación pueda prolongarse mucho tiempo. 
 Ya.    13/08/1977.  Página: 5-6. Páginas: 2. Párrafos: 16. 

Pag. 5-ya

El informe de la OCDE sobre España (I)

LO MAS GRAVE: DÉFICIT EXTERIOR Y PROGRESIÓN DE PRECIOS

LOS EXPERTOS DE U OCDE NO CREEN QUE ESTA SITUACIÓN PUEDA PROLONGARSE

MUCHO TIEMPO

La Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) publicó recientemente su informe

anual sobre España, que ha esperado la realización de la devaluación y la designación del nuevo Gobierno

antes de ver la luz. En años anteriores el informe sobre España de la OCDE aparecía hacia el final de la

primavera; pero en el ejercicio actual se ha retrasado hasta mediado julio documento tan importante. En él

se encuentran notorias diferencias con la misma publicación de años a n t e r i ores, puesto que los

gobiernos franquistas interfirieron de modo sistemático con la redacción de dichos documentos en otros

tiempos y desalentaron de modo muy abierto los contactos de los expertos de la OCDE con economistas

españoles no integrados en la política dominante en aquel entonces. Por ello es éste el primer

documento—quizá—en el que los expertos de la OCDE expresan con v e r d adera aproximación sus

opiniones sobre la economía española, lo que le hace especialmente valioso.

LA SITUACIÓN GENERAL

La OCDE define la situación general de la economía española en su estudio cerrado "oficialmente" en

mayo de 1977, adviertiendo que si bien a fines de 1975 pareció advertirse alguna recuperación, ésta

fracasó en la iniciación de 1976; al fin de dicho ejercicio y en la iniciación de 1977 se advierte, sin

embargo, alguna mejora. En el origen de este "relanzamiento" se encuentra, según la OCDE, la

progresión de las exportaciones españolas, que parecen haberse beneficiado en la segunda mitad de 1976

"del margen competitivo adquirido en la iniciación del año con la depreciación de la peseta" del mes de

febrero.

Contra lo que han afirmado algunos economistas no muy conocedores de la situación, en la segunda

mitad de 1976 y en especial en su tercer trimestre se vio que la devaluación de la. peseta del 10 por 100

efectuada en febrero del mismo año sirvió para estimular en alto grado las exportaciones, siendo un factor

esencial en el inicio de la recuperación que. entonces se hizo sentir. Colaboró en esa recuperación "la

mayor distensión de la política monetaria ocurrida a mediados de 1976", y así ocurrió que, en el conjunto

de dicho ejercicio, el producto interno bruto (PIB) creció el 1,9 por 100, contra un menor aumento del 0,7

por 100 conseguido en 1975. Como dato comparativamente importante, el período 1965-1974 registró un

aumento anual promedio del PIB del 6.6 por 100.

La mejor situación de 1976 se ha hecho sentir en el aumento de la producción industrial, que mejoró en el

promedio de doce meses de 1976 el 6,3 por 100 respecto al mismo período del año precedente, co-

rrespondiendo a las industrias manufactureras un incremento del 6,1 por 100 dentro de aquel resultado

general. No obstante, el valor agregado por la industria sólo creció en 1976 el 3,5 por 100 y se mantuvo

una capacidad no utilizada en la industria en general que era del 19 por 100 en la iniciación de 1976, pero

que, por suerte, bajó al 17 por 100 al fin del ejercicio.

INDUSTRIAS EN CRISIS

Algunas industrias mostraron, con todo, una excepcional situación de crisis, La construcción sufrió en

1976 una caída de actividad del 4 por 100, mientras que sus puestos de trabajo disminuían en el 3 por

100, lo que debe estimarse en su valor por tratarse de la actividad que mayor número de puestos de

trabajo origina en España. La contracción de las obras públicas—que, siendo, de la jurisdicción del

Gobierno, indica hasta qué punto éste anduvo nial encaminado para resolver la crisis—y de las viviendas

protegidas (éstas en el 4 por 100), así como la baja de la construcción industrial, originaron en gran parte

la crisis de la industria de la construcción.

Los bienes de Inversión señalaron, asimismo, la situación de crisis. Su producción había bajado el 3 por

100 en 1975 y no pudo recuperar en 1976 sino el 1,7 por 100 sobre el ejercicio anterior.

Es interesante señalar en qué consiste la crisis de la economía española para los expertos de la OCDE. Lo

grave para ellos es "el ritmo actual de progresión de los precios y el nivel del déficit exterior", que no

creen "puedan mantenerse aún por largo plazo". Esta observación está en contra de lo •expresado por las

autoridades españolas en. los últimos años; en. efecto, desde 1974 se afirma oficialmente que el problema

principal de la economía española es la desocupación, que se suponía no debería exceder en ese año del 2

por 100, según las declaraciones oficiales. Por circunstancia curiosa, los expertos de algunos partidos de

la oposición mantienen los mismos criterios en la actualidad, mientras que los técnicos de la OCDE

encuentran, con razón, que el déficit exterior "no puede mantenerse aún por largo plazo" y que el ritmo

actual de incremento de los precios es el problema básico de la economía española.

LA DESOCUPACIÓN

No obstante lo dicho, la OCDE no cree que la desocupación sea un problema mínimo para la economía

española, aun cuando no se le ocurra suponer que el número de desocupados no deba exceder del 2 por

100, como increíblemente supusieron las autoridades españolas. Pero no puede aceptar una tasa de

desempleo que si ´en 1975 ascendió al 4,2 por 100, ha subido en el promedio de 1976 al 5,1 por 100 y al

5,4 por 100 en el primer trimestre de 1977. Esas cifras muestran una indudable situación de crisis que es

preciso superar.

La OCDE constata que, si bien ha crecido el desempleo cu 1976, "el número de horas trabajadas en la

industria aumentó en ese ejercicio, así como la productividad por hora1 trabajada". Es decir que al tiempo

que aparecen trabajadores no ocupados, los que lo están refuerzan.su número de horas trabajadas y

mejoran su productividad, lo que hace tanto más difícil la colocación de los trabajadores parados.

Por otra parte, son los jóvenes los que sufren en mayor grado de la inactividad, calculando la OCDE que

una cuarta parte de los desocupados en la Iniciación de 1977 se originaba en sus filas. Ese grave

problema—que tantas cosas explica sobre las reacciones de los jóvenes en múltiples aspectos— se

acompaña de la permanencia del paro para ciertas personas, ya que en el segundo semestre de 1976 los

parados durante un año o más representaban el 23 por 100 de la masa total de desocupados, mientras que

en el segundo semestre de 1975 esa proporción Sólo llegaba al 18 por 100.

LACRA MUY GRAVE

El desempleo es una lacra muy grave de la economía española que se origina hace ya Algunos años. En el

período 1960-1974 la OCDE constata que el empleo ha crecido el 0,9 por 100 como promedio anual;

como la población aumentó el 1 por 100 en ese período y se manifestó un cierto incremento de la

proporción de la población activa sobre la total, ello implica que la creación de puestos de ´trabajo por el

0,9 por 100 como promedio anual en tan largo período había de crear un problema considerable, que se

resolvió mediante la emigración de muchos trabajadores hacia otros países europeos. Por otra parte, la in-

dustria y los servicios no fueron capaces en esos años de originar más puestos de trabajo que los perdidos

en la agricultura.

En efecto, la OCDE recoge " las conclusiones de un estudio del Ministerio de Trabajo de España, según el

cual entre 1960 y 1970 la población activa masculina en edad de trabajo se acrecentó en 906.600

personas, mientras que la población masculina que efectivamente trabajaba sólo creció en 151.000

personas. La disminución de la ocupación en la agricultura y otras actividades primarias alcanzó en esos

años a 1,5 millones de personas, mientras que la, progresión del empleo en la industria representó

899.000 puestos, y en los servicios, 727.000. De ahí la gran migración al extranjero, posibilidad que ha

quedado cortada desde la iniciación de la crisis del petróleo en 1974.

La OCDE expresa la causa del proceso mencionado con las siguientes palabras:

"El crecimiento relativamente débil del empleo en el curso de los años sesenta se explica, en parte, por un

proceso de industrialización acelerada, que • ha tenido la tendencia a privilegiar´ a los sectores de fuerte

intensidad de capital. Ese movimiento se ha1 reforzado por una política económica que ha mantenido en

niveles bajos los tipos de interés durante todo el período; por una legislación que hacía muy difíciles los

despidos en la práctica, y, sobre todo, por la importancia de la emigración de los trabajadores españoles

hacia el extranjero durante aquellos años."

Y agrega la OCDE: "La calda importante del empleo en la industria parece provenir de los esfuerzos de

los dirigentes de empresas para racionalizar su producción, ya que deben enfrentarse con pequeños

aumentos de la demanda y alzas muy marcadas de los costes salariales."

Jesús PRADOS ARRARTE

(Catedrático de la Universidad Complutense)

 

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