Autor: González Muñiz, Antonio José. 
   Esfuerzo y ánimo     
 
 Ya.    10/08/1977.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

ACOTACIONES A LA SESIÓN

ESFUERZO Y ANIMO

Socialistas y comunistas explicaron con diversos argumentos al ministro de Hacienda, señor Fernández

Ordóñez, que con las medidas urgentes de reforma fiscal era dificilísimo resolver los graves problemas

económicos que España está padeciendo. Difícil no significa imposible, pensaría el señor Fernández

Ordóñez, que, indudablemente, reconocía la dificultad con espíritu optimista de salir adelante en su

empeño.

Mas no fueron sólo comunistas y socialistas quienes señalaban aquellas dificultades. ¡No es mejor volver

al pleno empleo y a la reactivación?, sugería con una pregunta el señor Fernández de la Mora. ¿No es

conveniente incrementar la productividad?, interrogaba el señor Lopez Roda. Eran dos preguntas de

sendos diputadas de Alianza Popular, con el deseo de colaborar en la empresa redentora de la economía

española.

Dejémonos de buenos propósitos, venía a decir el comunista señor Tamames; el Gobierno no ha sabido o

no ha querido apreciar que la gravedad de la situación económica no es meramente pasajera. ¿Cómo un

Gobierno monocolor—añadía—, como es el de la Unión" de Centro Democrático, va a poder superar la

crisis sin contar con el Indispensable consenso de las fuerzas sociales mayoritarias del país?

El socialista señor Lluch interrogaba a su vez: "¿Estas medidas de solidaridad se piensa, contra nuestra

opinión, que compensan los sacrificios salariales que se han impuesto a. los trabajadores?" Otro

socialista, señor Barón, señalaba: "El proyecto no deja de ser una declaración de principios mas, por la

falta de complementación y por las limitaciones que el propio proyecto de ley impone."

El ministro señor Fernández Ordóñez, después de una exposición de la filosofía del proyecto de ley de

medidas urgentes de reforma fiscal, soportaba el aluvión de comentarios que el proyecto habla levantado

en los señores diputados. Curioso: la mayoría de las censuras iban tangencialmente al proyecto de ley y

buscaban otro blanco: la situación de la economía española hoy. Pocos remedios se propusieron.

Si el señor Fernández Ordóñez no fuese un hombre político curtido en estas lides, acaso hubiera estado

desconcertado. Mas se mostraba impasible, con ribetes de ironía en algunas respuestas, con cartesianos

decires económicos y tributarios en sus respuestas claras, tajantes y breves. No parecían hacer mella en

él los augurios pesimistas contra el proyecto de ley.

El señor Fernández Ordóñez (interpretamos arriesgadamente su pensamiento) tal vez pudiera

pensar: "Tenéis razones para contradecirme; incluso las cifras que manejáis pudieran daros más razones;

pero en política las cifras no lo son todo." En política y en la vida, las leyes físicas, que inmutables

pueden parecer en algunos momentos, pueden no serlo.

Acaso el señor Fernández Ordóñez—¿por qué no pensar esto?— pudiera haber meditado, mientras

escuchaba a sus señorías, en aquella frase que estaba escrita, como una advertencia, a la entrada del

túnel aerodinámico de la fábrica de aviones Messerschitt. La frase decía: "Según todas las leyes físicas, la

abeja no puede volar. Como la abeja no conoce las leyes físicas, la abeja vuela."

"El juicio que nos merezca el proyecto de ley dependerá dé su eficacia antiinflacionista y de su impulsó

para la creación de nuevos puestos de trabajo", advertía el señor López Rodó. "El proyecto confirma la

tónica tradicional dé favorecer a la oligarquía financiera", apostrofaba el señor Tamames: Y así otros y

otros.

Voy a intentar la reforma fiscal, que es mi viejo sueño, venía a decir el señor Fernández Ordóñez. No le

descorazonaban las censuras al proyecto. No le desanimaban las palabras contrarias. No le

empequeñecían políticamente, las criticas aceradas. Voy a intentar la reforma fiscal, era su lema. Y acaso

en su mente resurgiesen del recuerdo aquellas viriles palabras del hidalgo cervantino: "Bien podrán los

encantadores quitarme la ventura, pero el esfuerzo y el ánimo es imposible."

A.J.G.M.

 

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