Ley Fiscal y otras leyes     
 
 Informaciones.    10/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

INFORMACIONES

Ley Fiscal y otras leyes

AYEK por la tarde ha entrado en el Congreso de Diputados un proyecto de ley con las primeras medidas

urgentes de reforma fiscal. Éstas medidas forman parte del programa económico del actual Gobierno.

Cabe esperar que el proyecto, sin enmiendas sustanciales y sin grandes dilaciones, sea aprobado por la

Cámara Baja y, posteriormente, no encuentre obstáculos serios en el Senado. Asi nos encontraríamos con

una nueva contemplación de la fiscalidad por parte de los españoles, que habitualmente tienen como

norma zafarse del fisco y que ahora comenzarían a cumplir con una ley molesta y dura, cuales son todas

las que afectan de forma directa a los bolsillos del contribuyente. A ver si deja de ser verdad aquello de

que en España las leyes se hacen para faltar a ellas, sobre todo en material fiscal.

Pese a las algaradas verbales de ayer por la tarde en las Cortes, parece ser que la reforma fiscal no va a

encontrar entorpecimientos graves entre los parlamentarios de izquierda y quizá las objeciones de los

parlamentarios de la derecha sean más retóricas y formales que de fondo. En unas Cortes constituyentes,

que van a tropezar con multitud de proyectos ´legislativos en un afán de cambiarlo todo, el que la

fiscalidad abra la puerta grande de los debates es bastante significativo. Quizá el ejercicio de la

democracia parlamentaria ha querido empezar por lo fácil, por lo que casi cuenta con el asenso previo de

los diputados más incómodos.

Pero no basta con el asenso de los diputados y senadores. Habrá que buscar también la conformidad de

los ciudadanos, de los contribuyentes. Y los contribuyentes, después de las explicaciones que al país han

dado los ministros de Economía y Hacienda, han aceptada, siquiera condicionalmente, la reforma fiscal,

acaso entrando a regañadientes por el aro y (¡tragándosela doblada», pero ((tragándosela».

La clase media y los empresarios serán los más afectados por las nuevas -medidas fiscales en ese

saludable proyecto de redistribución de la riqueza y de mejora de la situación económica que ha

emprendido el Gobierno. Gentes, pues, de la clase media y del empresariado español van a comenzar

dando ejemplo, cumpliendo voluntariamente con la ley, porque además, si no cumplen voluntariamente,

pueden ir a la cárcel, según ha dicho el ministro de Hacienda.

Pero los hombres de la clase inedia y del empresariado querrán seguramente que no se les trate como a

ciudadanos de segunda división. Querrán saber con claridad a dónde van a parar sus dineros y que se les

mida con el mismo rasero que al resto de los españoles en cuanto a cumplimiento de la ley, tanto en

aspecto laboral, como de orden público o de enseñanza, por ejemplo. Que las leyes, por tanto, se cumplan

por todos.

 

< Volver