Autor: Villar Arregui, Manuel. 
   Antes la nación que el partido     
 
 Ya.    23/10/1977.  Página: 5-6. Páginas: 2. Párrafos: 13. 

ALES Y COLABORACIONES

Pag. 5 YA

EL Gobierno y los partidos políticos de la oposición acaban de ofrecer a! pueblo español Un verdadero

ejemplo de responsabilidad.

Es cierto que el tratamiento de los arduos problemas que han colocado «a crítica situación a la economía

española han sido sustraídos, al menos en ia fase inicial de su debate, al pleno de las Cámaras, cuyos

miembros fueron elegidos el pasado día 15 de Junio. Pero no lo es menos que ha sido la voluntad popular

expresada en laj urnas la que ha dado origen a la legitimación representativa—y no meramente

significativa— da las formaciones políticas que cuentan con el m&a amplio consenso. Loa negociadores

de 1* Moncloa han sido extraídos d« lo* partidos políticos coa más amplia representación parlamentaria

y, en consecuencia. •1 Parlamento ha estado representado en una* difíciles negociaciones que han

desembocado en acuerdos inequívocamente positivos.

Lo* problemas acumulados •obre la economía española son de tal magnitud que su planteamiento y su

resolución han de exigir la adopción de medidas impopulares en el seno de una sociedad, cuyos srctopes,

virtualmente sin excepción, habían asumido la dinámica del progreso en el consumo y en la creación de

crecientes necesidades. Por ello, anti1 el efectivo y real empobrecimiento del conjunto de la economía

española, podría decirse que tal vez ei mejor baremo para ponderar la bondad de las medidas económicas

acordadas sea e) grado de Inicial antipatía que despierten en el amplio espectro de nuestra sociedad.

EL. consenso alcanzado ha tenido muy en cuenta la necesidad de distribuir lae cargas .que la operación

conlleva con un criterio de Justicia, en cuya virtud habrán de ser quienes mfts tienen loa que mas aporten

al pago de la reconstrucción y aun de la reestructuración de nuestra economía. La prioridad otorgada al

pago de los haberes de pensionistas y de subsidios a cuantos realmente queden sin empleo es un logro que

sólo morece aplauso. También los partidos que se definen como partidos de clase han contribuido

poderosamente a lograr el necesario consenso en un critico trance de emergencia nacional, al haber

aceptado una contención de las rentas salariales, sin la cual no hubiera sido posible establecer la

plataforma para el relanzamiento de la economía nacional.

El Gobierno asume así el programa conjunto, programa que, evidentemente, difiere del que caracterizó a

UCD en la confrontación electoral. Portavoces de la Unión de Centro Democrático han expresado

publicamente que son conscientes de que la orientación del Gobierno hacia el logro de objetivos distintos

de los propios del partido pueden enajenarles votos en futuras elecciones.

Todos los partidos de mayor representación parlamentarla, sin excepción alguaa, han acertado a anteponer

el interés g«neral sobre el interés de partido. He aquí la mejor prueba de su patriotismo y de su hondo

sentido de la responsabilidad.

La compleja operación gestada en la Moncloa no hubiera sido posible mediante debates parlamentarios en

una y en otra Cámara, con luz y con ta. quigrafos. Necesitaba clima mas reposado de gabinetes d»

estudios sustraídos al apasionamiento consustancial propio del debate parlamentario.

Todo ello ni puede excluir al excluye la intervención de las Cámaras. Por el contrario, lo qua ahora

procede hacer M presentar en una y en otra Ca.mara el programa, asumido porel Gobierno, y plantearlo

como cuestión de confianza. Todavía se esta a tiempo cte enmendar el proyecto de ley que regula el

funcionamiento de las relaciones entre el Gobierno y las Cortes, para configurar en «1 texto definitivo la

cuestión de confianza referida a un texto que no sea necesariamente un proyecto de ley.

La operativídad de las medidas acordadas exige su urgente aplicación, Hay que distinguir aquellas cuya

naturale. za es económica del resto, cuyo carácter es eminentemente político.

POR lo qu« concierne a las medidas ^¿cenómicas, lo Ideal sería que el Gobierno las

Manuel VILLAR ARREGUI

(Cautín**, en [>ág.

Antes la nación

(Viene d« la p&g. aaterior)

^rásente ant« las Cámaras cotno programa propio, «tus plan

que «1 partido

tse y qu« obtenga !* aprobación al voto de confianza y qu« desarrolle después «se programa, qu* gozara

del apoyo irtrtualmeut* total de lo» legítimos representantes del pueblo español, mediante decretol«y> 81

*n la •jeauclóa normativa d«l programa «1 Gobierno H desviare d* loe principios qu« 1* Informan y que

hayan menú «Ido *I consenso parlamentarlo, aquellas desviaciones podrían corregirse mediante

proposlcio» n« de ley tramitadas con uv* gencla.

En cambio, la ejecución ñor» matlva de las medidas de, alg* nlficaclón política ha d« s«r debatida en el

Parlamento por lot tramite» ordinarios de lo* proyeotoi o d« las proposiclon«a de ley

Ea outatlonable que cate pro oedlmlento »e ajuste a la ortodoxia di la democracia. Sin embargo, *1 país

debe tener condenóla de que la democr»» ola no T« la luz en un determinado día en que el pueblo h»

podido emitir «u* votos con libertad. L» democracia es un proceso, B3n loa balbuceos d« la andadura

democrática pucdtio *er n«c*iarios métodos no «trictamtnte parlamentarioa pañi garantlc&r la estabilidad

y •1 deaarroUo del régimen de* moorátioo naciente.

Si Ia> negociaciones con laa «éntrale» «Indícales y con Ja* representación*! empresariales •• llevan oon

«l mismo espíritu que ha alentado en las negó» oiacionea políticas, España habrá logrado la plataforma d*

relanzamiento de «u economía f «tara «n iltuación de profundizar «a la reforma de la* estructuras

soctoecondml o a • para o.u* todos los ciudadano* •onvivan «a un sistema >ju« progrví* hacia cotas cada

vé* mas iHvadaí de libertad, >t« Justicia y de solidaridad.

Manuel VILLAR ARREGUI

 

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