Autor: Baró Quesada, José. 
 En el Palacio de Las Cortes. 
 El Consejo del Reino permaneció reunido dos horas y cuarto  :   
 La sesión tuvo por objeto elaborar la terna propuesta al Jefe de Estado para que éste designe presidente del Gobierno. 
 ABC.    29/12/1973.  Página: 33. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

MADRID, SÁBADO 29 DE DICIEMBRE

DE 1973 - NUM. 21.140 SEIS PESETAS

DIRECTOR: TORCUA-TO LUCA DE TENA DEPOSITO LEGAL M - 13 - 1958 - 152 PAGS

A B C

EN El PALACIO DE LAS CORTES EL CONSEJO DEL REINO

La sesión tuvo por objeto elaborar la terna propuesta al Jefe del Estado para que éste designe presidente

del Gobierno

TAN SOLO ESTUVO AUSENTE, POR ENFERMEDAD, EL ARZOBISPO DE ZARAGOZA,

DOCTOR CANTERO

Madrid. (De nuestro redactor político.) Desde las diez de la mañana había, ayer gran expectación

informativa en el Palacio de las Cortes. Sabíamos todos los periodistas que iba a celebrar sesión el

Consejo del Reino y que el carácter de esa sesión, rigurosamente secreto, tendría por objeto, como era

lógico y legal, la formación de una terna de personajes políticos con vistas a la designación de uno de

ellos para la Presidencia del Gobierno por el Jefe del Estado. Se ignoraba, sin embargo, la hora exacta,

aunque diversos indicios v la información de alguna agencia indicaban las cuatro y inedia de la tarde.

Como se sabe, los miembros del Consejo del Reino son los siguientes:

— Don Alejandro RODRÍGUEZ DE VALCARCEL, presidente, por serlo también de las Cortes

Españolas.

— Monseñor don Pedro CANTERO CUADRADO, como prelado de más jerarquía y antigüedad

entre tos procuradores en Cortes.

— Teniente general don Manuel DIEZ-ALEGRIA. como jefe del Alto Estado Mayor.

— Don Luis NAVARRO GÁRNICA, como teniente general en activo de más antigüedad

— Don Valentín SILVA MELERO, como presidente del Tribunal Supremo de Justicia

— Don Antonio María de ORIOL Y URQUIJO como presidente del Consejo de Estado.

— Don Manuel LORA TAMAYO, como presidente del Instituto de España.

— Don José Antonio GIRÓN DE VE-LASCO y don Miguel PRIMO DE RIVERA Y ÜRQUIJO

elegidos por los consejeros nacionales.

— Don Alejandro FERNANDEZ SORDO y don Luis ALVAREZ MOLINA, elegidos por los

procuradores en Cortes de la Organización Sindical,

— Don Miguel Ángel GARCÍA LOMAS y don Juan María de ARALUCE VILLAR, elegidos por los

procuradores en Cortes de la Administración Local.

— Don Pío CABANILLAS GALLAS y Enrique de la MATA GOBOSTIZAGA, elegidos por

los procuradores en Cortes de representación familiar.

— Don Ángel GONZÁLEZ ALVAREZ, elegido por los procuradores en Cortes rectores de

universidad

— Don Iñigo de ORIOL E IBARRA, elegido por los procuradores en Cortes de !os colegios

profesionales.

A las once y media de la mañana se retiraron muchos reporteros, que volvieron en su mayor parle pasado

el mediodía. Cerca de las dos de la tarde —hora para la que hablan sido convocadas telefónicamente—

comenzaron a llegar los consejeros del Reino y pasaron al despacho del presidente de ese alto organismo

y de las Cortes, señor Rodriguez de Valcárcel. Poco a poco, en grupos, o aisladamente, abandonaron

dicho despacho y se fueron a almorzar. Los últimos en salii fueron el teniente general don Manuel Díez-

Alegría, don Antonio María de Oriol, don Miguel Ángel García-Lomas y el propio presidente. Eso era a

las tres y diez. A las cinco menos veinticinco, con el bar y los pasillos muy animados por la presencia de

numerosos representantes de la Prensa y algunos procuradores, regresaron los consejeros y pasaron

directamente, a través del salón de los ministros, a la sala del Comisión Permanente de las Cortes. Los

primeros en hacerlo fueron el teniente general Navarro Gárnica y los señores Silva Melero. Lora Tamayo

González Alvarez y Oriol (don Iñigo). Despues entraron los señores Girón, Primo de Rivera, Araluce,

García-Lomas, Alvarez Molina, De la Mata Gorostizaga, Oriol (don Antonio María), Fernández Sordo,

teniente qeneral Díez-Alegría (don Manuel), Cabanillas y Rodriguez de Valcárcel. Este lo hizo cuando el

señor Colanillas, secretario del Consejo, le comunicó que ya estaban tolos los consejeros. (Salvo el

arsobispo de Zaragoza, doctor Cantero, que se encuentra enfermo.)

Permitieron, unos minutos, la entrada de los redactores gráficos y del «cámara» de Televisión Española.

Cuando esos periodistas abandonaron la estancia se cerró la puerta, ante la cual había en el pasillo tres

ujieres, y empegó la reunión indudablemente trascendental del Consejo. Antes habían llevado a la mesa

de las deliberaciones dieciséis vasos y varias botellas de agua.

A las siete y diez minutos acabó la se-non. Su duración fue. Por le tanto, de dos horas y cuarto. Los

consejeros se despidieron unos de otros felicitándose varios de ellos mutuamente las Pascuas y el año

nuevo. Semblantes, en general, risueños. Tardó un boco en salir don Pío Cabanillas. Le preguntamos los

informadores si había alguna referencia de lo tratado. El señor Cabanillas sonriendo, contestó: "Pues que

se ha. reunidi el Consejo del Reino y, como ven ustedes, la reunión ya ha terminado" Y se alejó hacia el

despacho del presidente.

Los periodistas abandonamos el Palacio de las Cortes haciendo conjeturas acerca la posible terna

propuesta per el Consejo del Reino a Su Excelencia el Jefe del estado. José BARO QUESADA.

 

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