Autor: Apostua, Luis. 
   Teoría y práctica del gobierno concentrado     
 
 Ya.    16/10/1977.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

YA Pag. 12

NACIONAL

SEMANA ESPAÑOLA

TEORÍA Y PRACTICA DEL "GOBIERNO CONCENTRADO"

Tendencia a institucionalizar las conversaciones interpartido de la Moncloa

Nace un Gobierno "de facto" para los cuatro o cinco decisiones básicas

Posición def efectorado ante la nueva situación

Prueba de la singularidad oostensible del proceso español de "marcha hacia la democracia" es el cierto

grado de institucionalización del no escrito Pacto de la Moncloa. Lo que tal vez fue concebido como una

solución de urgencia-una derivación de la tesis del "Gobierno de concentraclón"- se ha convertido en

una fórmula muy rara que a algunas ilustres plumas les provoca alergias; pero una fórmula que nos está

de peligros cierto».

Como la situación es bastante novedosa, merece la pena que la analicemos a fondo. En primer lugar,

¿cuál seria la situación ideal?

La confrontación

La situación ideal consistiría en que la democracia estuviese tan asentada que los partidos representados

en el Congreso y el Senado, obedientes a sus programas electorales, se dedicasen a la verdadera

confrontación sobre los distintos aspectos de la vida española en que sus ideas son muy opuestas. Esa

confrontación, por

fuerza de las cosas habría de ser áspera y difícil, como lo es en cualquier Parlamento del mundo.

Pero eso querría decir que el Congreso tiene dentro a todas las fuerzas o, por lo menos, a las suficientes

para determinar la vida de la nación. Pero la experiencia de estos tres meses -cuya historia interna

levantará ampollas algún día- demuestra que la potencia de las fuerzas con capacidad desestabilizadora

es tal que no se puede, hoy por hoy, hablar de lucha interna entre los partidos democráticos, sino de una

lucha de todas las fuerzas democráticas para autodefender su existencia frente a la posibilidad de que

agentes exteriores al Congreso vuelquen la situación.

A tapar esta necesidad, verdadera garantía de supervivencia, tiende el mecanismo "inventado" por el

presidente Suárez. Superficialmente parece que Suárez sólo ha querido salvar su UCD de la impotencia

parlamentarla para imponer su programa; por el contrario, tengo la impresión personal de que era muy

consciente de que inventaba un mecanismo de más alto objetivo: arraigar la Corona y la Democracia.

Alternativa real

En efecto, los partidos han sido conscientes de que su fuerza radica en salvar la democracia. Después,

cualquier turno de poder es posible. Pero dadas las condiciones presentes, cada partido que ayude a

consolidar la situación de hoy ayuda a consolidar a la UCD de momento; eso es evidente, pero tiene igual

evidencia que ayuda a consolidar su propia posibilidad de poder en el mañana si los electores así lo

deciden.

Una simple derivación de esa idea motriz de las reuniones interpartidistas de la Moncloa en la

institucionalización de esos contactos para diseñar las bases de un amplísimo programa económico y

legislativo. Así se han creado comisiones y subcomisiones que van a estudiar muy en concreto -en diez

días- las leyes y medidas indispensables para, arraigar entre nosotros la democracia. Estas ideas básicas

irán al Congreso y, como ya sucedió con la importantísima ley de amnistía, será aprobada por

consentimiento masivo.

De aquí se deriva que ahora tenemos dos Gobiernos. El oficial y el "de facto". Quizá la diferencia entre

los "ministros" de uno y de otro radica en que los del oficial tienen coche del PMM y policía de escolta

y los otros no. Pero quizá tengan más poder los de ese Gobierno concentrado, que es donde se toman las

cuatro o cinco decisiones básicas. De esta manera, el Gobierno oficial -aparte de integrar también el

Gobierno "de facto"- queda circunscrito a la gestión de lo que se acuerda "concretamente".

Hay una importante objeción que explicar. La objeción puede sintetizarse en esta pregunta: ¿es esto lo

que los electores votaron en Junio?

Responderían negativamente quienes pensasen que, por ejemplo, el voto socialista tenía por objeto hacer

una democracia socialista y que por consiguiente ese objetivo exige destruir a la UCD y el PCE.

Pero yo tengo la idea de que el elector, antes que cualquier etiqueta de partido, votó a tavor de la

democracia; votó a un sistema democrático como presupuesto de un voto de partido. Por consiguiente, si

este mecanismo salva la democracia, estará satisfecho de su voto. Eso es lo más importante.

Luis APOSTUA

 

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