Autor: Villarín, Juan . 
 Francia puede conceder la extradición de Klaus Croissant solicitada por Alemania. 
 Abogados españoles apoyan al defensor de la Baader-Meinhof     
 
 Diario 16.    16/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Francia puede conceder la extradición de Klaus Croissant solicitada por Alemania

Abogados españoles apoyan al defensor de la Baader-Meinhof

Juan Villarín

MADRID, 16 i D16). - Varios centenares de abogados españoles se han pronunciado contra la posible

extradición de Klaus Croissant, abogado defensor de los Baader-Meinhof, afectado en la causa de la que

hoy se celebra vista ante los tribunales franceses.

Croissant fue encarcelado a raíz de la petición de las autoridades de la República federal, interesadas en

su arresto y posterior traslado a territorio alemán por considerarle implicado en actividades terroristas,

según consta en la formulación legal.

El Sindicato de Abogados de Francia (SAF) se declaró ayer contrario a la extradición solicitada por el

Gobierno de Helmut Schmidt y convocó una manifestación al efecto, en París, que fue abortada por la

Policía.

Telegramas

Un numeroso grupo de letrados españoles dirigió posteriormente un telegrama al Colegio francés

solidarizándose con la postura adoptada por sus colegas, a quienes alentaban "para seguir luchando contra

las medidas de extradición".

En el mismo sentido fue enviado un segundo telegrama personal a la prisión de la Santé (París), donde se

halla encarcelado Croissant, y en ese texto se expresaba la adhesión de los defensores españoles para con

él.

En un informe elaborado por juristas españoles y que ha sido facilitado a los medios informativos se

detallan las circunstancias del caso Croissant, que, según los firmantes, se configuran "en el fenómeno de

una nueva Alemania nazi", y se citan los procedimientos de "control policíaco que sufren los abogados

germanos, como son micrófonos y cámaras ocultas".

Doscientas firmas

En el escrito, que ha sido apoyado por más de doscientas firmas, entre ellas las de Joaquín Ruiz-Giménez,

José María Stampa Braun y José María Mohedano, se destaca que Klaus Croissant se vio obligado en

julio de 1977 a abandonar su país ante el cerco policiaco que le acosaba y el aumento de la represión

generalizada del Gobierno alemán, dirigida con especial vigor contra los defensores de causas políticas.

"Al llegar a Francia - prosigue el informe - inició los trámites para acogerse al derecho de asilo político

previsto en la legislación francesa. Los contactos intergubernamentales - expresa el texto han producido

solicitudes de extradición en base a varios procesamientos."

A Croissant se le acusa de "haber favorecido la realización de varios atentados - llevados a cabo en el año

en curso -, entre los que figura la muerte del procurador general Buback (el 17 de abril, en Francfort), la

muerte del banquero Jurgen Ponto (el 30 de julio) y el reciente secuestro de Hans Martin Schleyer,

incluso en fechas en que el interesado no se hallaba en la República Federal Alemana".

"La inculpación de Croissant dicen los abogados españoles - se basa en sus intervenciones como letrado"

y en este caso "se pone en cuestión una vez mas el libre ejercicio de la defensa reconocido en nuestra

profesión"

El fiscal general

Después de detallar que la actual situación "supone un desafío a la independencia de los poderes

judiciales franceses", los firmantes hacen constar su "repulsa ante la opinión publica" y solicitan la

libertad para el encausado, a quien consideran víctima de una maniobra política.

Denuncian los firmantes que "asistió por primera vez en ochenta años el fiscal general de la República

Francesa - a la primera vista de la demanda - en apoyo de su propio Gobierno, defendiendo las tesis

expuestas días antes por su ministro de Justicia a favor de la extradición".

A Klaus Croissant le unía estrecha amistad con algunos de los miembros del comando anarquista Baader-

Meinhof, que encontraron la muerte en días pasados en diferentes cárceles alemanas en circunstancias

hasta el momento no esclarecidas. Al letrado alemán detenido en París se le acusa de haber autorizado a

trabajar en su despacho a alguno de los integrantes de esta organización política, a quienes posteriormente

representó ante los tribunales.

Una comisión internacional de abogados se encarga de estudiar su caso, y en algunos comunicados

emitidos al efecto se señala el rigor de interpretación que se aplica contra el defensor germano, al tiempo

que se producen muertes de "numerosos abogados en países como Uruguay, Argentina y Chile...".

Al enjuiciar el exilio de Klaus Croissant, los letrados señalan que "al llegar a Francia solicitó e inició los

tramites para acogerse al derecho de asilo político, previsto en la legislación francesa, permaneciendo en

la clandestinidad entre tanto se resolvía el expediente, dado el mandato de detención de la República

Federal Alemana, que presentó al Gobierno francés una solicitud de extradición, en base al procedimiento

de fecha 15 de julio de 1977 del Tribunal de Stuttgart, que le acusaba de pertenecer a la asociación

Baader (a la que pertenecían sus defendidos), con la circunstancia agravante de ser "inductor". A causa,

esencialmente - prosigue el escrito -, de "haber facilitado a sus defendidos medios de correspondencia".

La fragilidad de esa acusación se patentizó en el hecho de que en la vista, sobre solicitud de libertad

provisional, del día 3 de octubre de 1977, la Corte de Apelación francesa dejó sin efecto la orden de

detención recaída por esta causa".

 

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