El diálogo como componente de toda democracia  :   
 Conferencia de Joaquín Ruiz-Giménez en el Club Siglo XXI. 
 Ya.    07/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

EL DIALOGO COMO COMPONENTE DE TODA DEMOCRACIA

Conferencia de Joaquín Ruiz-Giménez en el Club Siglo XXI

"La vocación de diálogo entrada un esfuerzo de transformaciones en profundidad en el plano socio-

económico y en el plano socio-cultural. A nadie se le ocultan los grandes obstáculos que se alzarán

todavía en ese camino de diálogos convergentes—viejos y nuevos rencores—, pero nada debe detener a

las fuerzas auténticamente democráticas en ese impulso creador de condiciones y espíritu de diálogo

hacía una sociedad más humana en el marco de un Estado de derecho, que no sea de mera legalidad, sino

de justicia. Solamente así habrá democracia verdadera y se superará el peligro de las dos Españas. Úni-

camente en el diálogo y la paz", dijo don Joaquín Ruiz-Giménez en el Club Siglo XXI, en sala especial y

totalmente abarrotada de público, dentro de la conferencia sobre "La evocación de diálogo como base de

la democracia que llega".

Después de señalar que esta conferencia era un alto en el camino de la vertiginosa campaña electoral, que

espera sirva a instituir y a estabilizar en nuestro país un sistema de convivencia en la libertad, en la

igualdad y en la paz, expuso los aspectos que la vocación de diálogo. En primer lugar, el diálogo social y

político como uno de los componentes esenciales de toda democracia auténtica. "La construcción de la

democracia—dijo—exige el renacimiento del diálogo." Analizó la vocación de diálogo de la democracia

cristiana a través de su historia en Europa y en España. Afirmó que durante más de treinta años los

demócratas cristianos han desempeñado una función esencial operativa y eficaz en servicio de la

reconciliación nacional, la igualdad jurídica dé todos los españoles y la apertura de cauces de diálogo y de

cooperación hacia el futuro.

El señor Ruiz-Giménez abogó por un diálogo entre la voluntad del pueblo y del poder moderador y

arbitral del Rey, a través del triple cauce de unas Cortes representativas, un Congreso general de

asociaciones económicas, sindicales y culturales y el referéndum para supuestos graves. "Los diputados y

senadores demócratas cristianos—dijo—deben apoyar una fórmula que permita una ratificación popular

de la Monarquía, en leal correspondencia al esfuerzo de reconciliación nacional y de avance a la

Constitución democrática que el Rey ha impulsado."

 

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