Autor: Colchero Sainz, José Virgilio. 
 Elecciones a Cortes. Ruiz Giménez:. 
 Areilza sería el presidente idóneo de las futuras Cortes     
 
 Ya.    03/06/1977.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

INFORMACIÓN NACIONAL

3-VI-77

ELECCIONES A CORTES

RUIZ-GIMENEZ:

Areilza sería el presidente idóneo de las futuras Cortes

El presidente de la FDC, el político que con más énfasis predica la reconciliación • Según el líder

democristiano, la FDC puede ser cauce de diálogo y de cooperación entre los partidos

del Centro Democrático y los socialistas

HUESCA. (Crónica del enviado especial de Logos, José V. Colchero.)

"Vengo batallando para que de una vez para siempre se cierre la llaga de la guerra", dijo Joaquín Ruiz-

Giménez, ya pasada la medianoche, en su mitin electoral de Huesca, en el cine Olimpia. Por la tarde, en

Zaragoza, el presidente de la Federación de la Democracia Cristiana había llenado el polideportivo

cubierto del colegio universitario La Salle. Esa misma tarde había "actuado" en la plaza de toros el líder

del PSOE, Felipe González, y, aunque llovió, contó también con nutrida concurrencia.

Ruiz-Giménez rezuma sinceridad y honestidad en sus mítines electorales. "Me gusta la verdad", confiesa

a su auditorio, y un instante después agrega: "Algunas veces me lo reprochan mis propios amigos." Es

convincente en cuanto dice. Quienes acuden a sus mítines, incluso quienes no comparten el ideario de la

Federación de la Democracia Cristiana, salen convencidos de que don Joaquín es efectivamente

demócrata y es cristiano. El mensaje de sus mítines tiene su basamento en valores morales, más que

políticos. Es un católico para el futuro. Hay dos personas, por lo visto (así me lo dijeron de fuente italiana

hace tiempo), que no necesitan pedir audiencia para ver al Papa, a quienes Su Santidad

recibe sin solicitud previa. Uno es Aldo Moro, y otro, Joaquín Ruiz-Giménez. Son amigos de antaño de

Pablo VI. Ambos militan en la vanguardia de la Democracia Cristiana europea.

"Con la misma energía con que vamos a defender el derecho a nuestra libertad de conciencia cristiana,

vamos a defender el respeto a la libertad de conciencia del agnóstico o del marxista, porque es tan hombre

como nosotros", explica el presidente de la Federación de la Democracia Cristiana a su auditorio

aragonés. Recomienda a su auditorio que cada cual vote "con arreglo a su conciencia". En Huesca no hay

adornos ni decorados en el escenario del cine Olimpia. En Zaragoza, en el polideportivo cubierto del

colegio mayor La Salle, había una bandera española, roja y gualda, a un lado del estrado,

y una bandera de Aragón, ante la tribuna de los oradores. Por lo visto, la bandera de Aragón —la cruz de

San Jorge y las barras—fue confeccionada rápidamente, porque la Diputación de Zaragoza había

autorizado hacía sólo tres días su exhibición.

ENTREVISTA CON RUIZ-GIMENEZ

—¿Cuál es su pronóstico electoral?

—En el pelotón de cabeza creo que pueden ir por este orden: Unión de Centro Democrático, PSOE,

Alianza Popular y el Equipo de la Democracia Cristiana, es decir, la Federación y los cuatro partidos de

las nacionalidades (catalán, vasco, valenciano y gallego). Nuestro esfuerzo es ver si podemos en el

"sprint" final colocarnos entre los tres primeros.

—¿Qué dinero gasta el Equipo de la Democracia Cristiana en la campaña electoral?

—Tenemos presupuestados, aproximadamente, doscientos millones de pesetas. Creemos que, dada la

situación del país, no se puede hacer una campaña opulenta, sino la estrictamente necesaria para informar

a la opinión pública.

—¿Con quién "limita" la Democracia Cristiana española a la izquierda y a la derecha?

—A la derecha, con la Unión de Centro Democrático, y a la izquierda, con los partidos socialistas-

marxistas, es decir con el PSOE, el PSP y la Federación de Partidos Socialistas.

—¿Por qué no se ha unido la Federación de la Democracia Cristiana con Suárez en un gran grupo de

centro antes de las elecciones?

—Porque nosotros estimábamos que, el presidente Suárez, a quien no hemos regateado elogios en su

esfuerzo por el avance hacia una democratización de nuestro país, no debió nunca actuar como

protagonista en la campaña electoral y, sobre todo encabezar ninguna coalición de partidos. Nosotros

estábamos dispuestas a que el primitivo Centro Democrático se hubiera convertido en una amplia

coalición de partidos liberales, socialdemócratas y democristianos, pero con absoluta independencia del

Gobierno. Eso no resultó posible y por ello hemos preferido continuar en nuestra actitud de autonomía sin

hipotecar el futuro.

—Pero ¿no puede ser la Democracia Cristiana, después de las elecciones, eslabón entre Suárez y los

partidos socialistas para redactar la nueva Constitución y resolver la crisis económico-social?

—Ciertamente, creemos que la Federación puede ser un cauce de diálogo y de cooperación entre los

partidos del Centro Democrático y las fuerzas socialistas para el doble objetivo de elaborar una

constitución democrática y concordar un plan de reconversión económica y social de España.

—A su juicio, ¿está siendo cortés esta campaña electoral?

—Creo que está siendo sustancialmente correcta. No de guante blanco, porque entonces no sería una

campaña electoral. Hay, evidentemente, ataques verbales, críticas más o menos duras de unos partidos

respecto a otros. Pero, salvo excepciones, sin golpes bajos al honor o a la intimidad de los contrincantes.

—Finalmente, una pregunta de actualidad: ¿Quién sería, a su juicio, un candidato idóneo para la

presidencia de las futuras Cortes democráticas?

—José María de Areilza, pero creo que él no lo aceptaría si no fuera a propuesta mayoritaria de las

propias Cortes.

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