Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   El respaldo del Rey     
 
 Informaciones.    10/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

EL RESPALDO DEL REY

Por Abel HERNÁNDEZ

EL Rey de España pronunció ayer ante el Congreso de Venezuela un discurso clarificador, capaz de

devolver la confianza a amplios sectores españoles y, sobre todo, al Gobierno Suárez, que, a juicio de

algunos observadores, atravesaba precisamente en estos momentos una crisis Interna de confianza. Con

exquisita habilidad y sin Interferirse en el tejemaneje de la política concreta, el Rey ha dejado claro que

respalda a su Gobierno. Los que soñaban con simas abiertas entre la Moncloa y La Zarzuela pueden

perder toda esperanza.

El discurso del Rey, un verdadero discurso de Estado, rezuma optimismo. Desde su privilegiada atalaya,

don Juan Carlos ve, a pesar de tos obstáculos, amplios caminos abiertos a un futuro nacional estable,

democrático, próspero y con un peso específico en el concierto internacional. Los sombríos agoreros de

calamidades y los intrigantes de la Villa y Corte deberían tomarse unas vacaciones. Su Majestad está

convencido de la consolidación de la Monarquía constitucional y de la definitiva concordia nacional en

torno a la Corona. V ve un Estado descentralizado, fuerte, unido, con el adecuado reconocimiento legal de

las peculiaridades regionales. Sospechamos que va a prevalecer la Idea, en la nueva Constitución, de un

Estado regional sobre la de un Estado federal. El Ejército también lo prefiere.

También la política económica del Gobierno Suáres ha encontrado eco favorable en el discurso real. Sin

embargo, el Rey ha subrayado que todo debe estar fundado en la «economía libre de mercado». El matiz

(no ha dicho economía social de mercado) tiene importancia.

El Monarca ha contribuido solemnemente al relanzamiento de una nueva frontera iberoamericana de la

política exterior española. No puede pasar desapercibida su explícita toma de postura en favor de los

derechos humanos.

Su defensa pública de la democracia y de los derechos humanos en el Congreso de Venezuela tendrá

amplia resonancia en determinados pueblos Iberoamericanos, atenazados por dictaduras militares, como

Chile, Argentina y Brasil, por señalar a los más llamativos. Con una Monarquía constitucional, asentada

en una firme democracia, la influencia española en Iberoamérica va a ser cada vez más decisiva. España

ya está relanzando su política de cooperación con la comunidad de pueblos iberoamericanos sobre bases

realistas. Se pretende que esta comunidad de pueblos tenga verdadero peso específico en el tablero

internacional. Una nación como España necesita además para encontrar su propia identidad y su poderío

grandes horizontes ultramarinos, sugestivas empresas exteriores.

El discurso del Rey en Venezuela habrá contribuido ya, a estas horas, a serenar algunas taquicardias. Y es

que la confianza es lo último que se pierde.

 

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