Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Inquietudes     
 
 Informaciones.    16/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

INQUIETUDES

Por Abel HERNANDEZ

ANTEAYER, mientras se agitaban las pasiones en el Pleno de la Cámara de Diputados, se reunía el

Consejo Superior del Ejército silenciosamente. El general Vega, que ocupaba la presidencia de la reunión,

acababa de visitar los cuarteles del País Vasco. ¿Fue ana sesión rutinaria del Consejo Superior del

Ejército, que no mereció ni una linea en los periódicos, o fue una reunión de largo alcance? lo único cierto

es que a los militares les preocupa el problema vasco y quieren saber dónde va a estar el límite para las

autonomías y la raya para la amnistía. En cualquier caso, las Fuerzas Armadas no sienten ninguna

tentación de golpismo, en contra de la opinión de algunos catastrofistas. El Ejército está respaldando el

proceso hacia la democracia, como acaba de reconocer en Méjico, Gutiérrez Mellado.

En cuanto al «caso vasco» por primera vez en mucho tiempo se atisba una solución política. El lunes se

inician las conversaciones en Vitoria entre el representante del Gobierno, el ministro Clavero, y los

parlamentarios vasco-navarros. El PN.V. ha plantado cara por fin abiertamente a la E.T.A. y la amnistía

total, que puede apaciguar muchos ánimos, está encarrilada. En fuentes dignas de todo crédito, hemos

podido saber que el Gobierno n» accede a la misma por presión de los vascos, sino «por una presión

fortísima de su propio partido, la U.C.D

El verdadero problema, que amenaza a la incipiente democracia, es ahora misma la honda crisis

económica, a la que no se le ve salida. El desaliento ha llegado al equipo económico. El profesor Puentes

ha sentido, al parecer, tentaciones de arrojar la toalla. Los sindicatos no colaboran. «En vez de

Interlocutores válidos tenemos interlocutores minusválidos», nos han dicho esta manatí» en fuentes

cercanas al Gobierno. Según parece, los representantes de las centrales no están dispuestos a negociar

seriamente hasta qae no se celebren las elecciones sindicales. Al mismo tiempo, se duda que los actuales

sindicatos marxistes controlen a los trabajadores, y los representen fielmente. Entretanto, las urgentes

medidas económicas siguen congeladas y la inflación se dispara. El panorama es realmente sombrío. Y

por si faltaba algo, parece que empieza el «otoño caliente» con una huelga de controladores aéreos y el

anuario de la paralización de la Renfe el jueves durante dos horas. Hay motivos para la inquietud.

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