Democracia Cristiana. 
 La dimisión de Gil-Robles, un paso hacia la unidad     
 
 Diario 16.    14/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Democracia Cristiana

La dimisión de Gil-Robles, un paso hacia la unidad

MADRID, 14. (D16). La dimisión voluntaria de José María Gil-Robles y Quiñones como presidente de la

Federación Popular Democrática (FPD) ha sido valorada positivamente para la consecución de la unidad

de la democracia cristiana en medios de este sector político, calificándola de gesto que le honra y

susceptible de ser imitado.

Juan Antonio Ortega Díaz-Ambrona, del grupo democristiano Tácito, fundador del Partido Popular (PP),

manifestó a D16 que no se tiene previsto en los próximos días entablar conversaciones entre el Centro

Democrático y el Equipo DC de cara a establecer un posible pacto electoral. Agregó, no obstante, que la

dimisión de Gil-Robles es "un gesto importante que puede tener consecuencias amplias".

En opinión de Ortega Diaz-Ambrona se trata de una decisión de rectificación de la política realizada por

la FPD, que según él no era congruente con la de un partido demócrata cristiano, cuyo espacio político es

el Centro, "estar fuera de él es una excentricidad", dijo.

Ante la convocatoria hecha por Gil-Robles de celebrar un congreso constituyente de la democracia

cristiana española, Ortega Díaz-Ambrona manifestó que "si éste se celebra antes de las elecciones y hay

tiempo para decidir, los sectores democristianos del Centro Democrático no creo que pusieran

dificultades".

Alvarez Miranda: "Estamos más cerca"

Fernando Alvarez de Miranda, que abandonó el partido de Joaquín Ruiz-Giménez (perteneciente al

Equipo DC) para fundar el Partido Popular Demócrata Cristiano e ingresar en el Centro Democrático,

declaró a D16 que la dimisión de Gil-Robles "puede hacer más posible el entendimiento con el Equipo

sobre el planteamiento del Centro, aunque no sea bajo la misma constitución actual. Yo creo que estamos

más cerca".

Alvarez de Miranda, sin embargo, precisó que valora más positivamente el gesto personal, no frecuente

en España, que la posibilidad de que esta decisión puede conducir definitivamente a la unidad

democristiana. "Si él cree — añadió— que su decisión tiene el valor de desobstaculizar la unidad, el gesto

es realmente impresionante."

Ruiz-Giménez: Llamamiento de unidad

Joaquín Ruiz-Giménez manifestó a D16 que el partido que él preside, Izquierda Democrática (ID),

estrechará aún más sus lazos con la FPD y acudirá a la convocatoria hecha por Gil-Robles.

"Espero que los demás partidos democristianos hagan lo mismo, especialmente uno de ellos, el PPDC que

encabeza Alvarez Miranda, quien estuvo en el Equipo. Y también deben acudir algunos tácitos y la Unión

Democrática Española (UDE) siempre que pretendan una (?) gunos tácitos y la Unión España y no una

mera reforma."

La estrategia electoral no cambia

Preguntado si la dimisión de Gil-Robles supone un paso positivo para la consecución de la unidad, Ruiz-

Giménez dijo: "Si lo ha decidido así es porque él habrá creído que es algo positivo, si no, no lo hubiera,

hecho sin embargo, yo nunca he creído que fuera un obstáculo por el hecho de que exigiera la auténtica

transformación del sistema juridico-político, la amnistía, legalización de todos los partidos políticos y

plenas garantías para la participación en las próximas elecciones."

En esta semana se reunirá el comité electoral del Equipo DC para analizar la nueva situación. Ruiz-

Giménez adelantó que no hay razón para modificar la estrategia electoral del Equipo, consistente en ir

sólo a la elección del Congreso y con posibles alianzas para el Senado.

Gil-Robles se explica

José María Gil-Robles y Quiñones dio cuenta de su decisión a la prensa el pasado sábado, poco después

de que el comité federal de la FPD analizara una carta remitida por su presidente y aceptara su dimisión.

En dicha carta, el ex ministro de la II República, líder de la CEDA y consejero de don Juan de Borbón,

argumentaba su decisión en el deseo, barajado desde, hace tiempo, de dejar la dirección del partido en

manos más jóvenes para adecuarlo a los actuales tiempos.

Y añadía: "Desde hace tiempo, pero de un modo especial en las últimas semanas, se ha recrudecido la

campaña que me presenta como un político intransigente, cuya obstinación hace imposible la realización

de ese anhelo de unidad con fuerzas afines, qué propugnan fervorosamente tantos hombres de buena

voluntad. Tal como las cosas se presentan, parece que hoy el único obstáculo que se levanta en el camino

de la unidad, principalmente con otros grupos de demócratas cristianos auténticos."

Continúa en la brecha

Gil-Robles precisó a los periodistas que el dejar la presidencia de la FPD, que por el momento no se

cubrirá, quedando al frente del partido su hijo José María, secretario general, no supone que abandone la

política activa. "Continuaré en la brecha hasta que Dios me lo permita."

Dijo que como la unión es de la máxima trascendencia en los momentos actuales, "a ella sacrifico

gustosísimo mi posición personal, dejando la presidencia. Que otros sigan el camino que su conciencia les

trace". No quiso pronunciarse sobre el hecho de que otros personalismos sean obstáculos para conseguir

la unidad.

 

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