Autor: Apostua, Luis. 
   Alguien tira de la campana     
 
 Ya.    18/11/1977.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

YA Pág. 16

NACIONAL

I8 IX 77

S E M A N A ESPAÑOLA

ALGUIEN TIRA DE LA CAMPANA

Coprotagonismo de centro a Izquierda en esta encrucijada

La restricción monetaria como único freno a la inflación

La situación económica, único problema verdadero

"Cuando la Izquierda haga una seria autocrítica, de su actitud, comprenderá que ella puso mucha pólvora

en los cañones de los generales." Estas tristes palabras las escribí en septiembre de 1973, en Santiago de

Chite; las escribí con el profundísimo dolor de contemplar en directo el fracaso de socialistas y

democristianos para sostener un régimen constitucional. Pero precisamente en las situaciones más graves

es cuando necesitamos racionalizar más los hechos y nuestra actitud ante ellos.

Superado con éxito el voto de censura solicitado en el Congreso por el PSOE, el único problema todavía

resisten te al tratamiento es el econó mico social, Los datos del problema son bien conocidos de todos: la

restricción monetaria se ha convertido en el princial factor técnico para

luchan contra la inflación, pero no ha sido posible conseguir el menor acuerdo de limitación de los

aumentos salariales. Cuando el próximo jueves paren los trenes. Igual que ahora están parados la mitad de

los aviones, habrá sonado la campana de alarma. Es cierto que la huelga ferroviaria esta bien controlada,

bien planeada y que trata de reducir sus efectos al mínimo posible. Es cierto también que cada uno de los

huelguistas tiene profundas razones para protestar. Pero el conjunto de las protestas y la tremenda oleada

de huelgas que sacuden el país destroza el conjunto de la economía, creando una situación que no es

beneficiosa ni para los propios huelguistas.

Aunque parezca paradójico, esta oleada de huelgas tiene su origen, en mi opinión, en la debilidad

sindical. Las nue-vas centrales sindicales aún no han podido asentar su "operación encuadramiento", de

forma que el calendario de huelgas está, fuera del control de los propios sindicatos.

Ante una situación con bor des de catástrofe, tenemos como única solución el programa económico del

Gobierno. No hay ninguna solución alternativa que hayan propuesto ni la derecha tradicional ni la

Izquierda. Aquí conviene deslindar campos; esa derecha tradicional aún contempla con escepticismo el

proceso democrático e incluso sospe cho que lo cree frágil. Tal vez tenga razón, pero esa derecha

tradicional es ya un factor residual en la vida española que sería fácilmente batible si centro e izquierda

hiciesen una operación convenida, Ahora bien, la actual situación política, en general, se distingue de la

anterior en que la izquierda está ya presente en la vida nacional con un peso muy importante y ne

cesitamos, urgentemente, sa ber si su sentido del futuro está acorde con esa responsa bilidad que las urnas

le han dado. El debate de la semana pasada en el Congreso, con toda su espectacularidad, fue una simple

anécdota en el conjunto de los verdaderos problemas. El ser o no ser de la democracia española se juega

de aquí a marzo en el tema económico social, y en su desenlace la izquierda es coprotagonista junto al Go

bierno. Les guste o no les guste a uno y otro ese emparejamiento en que la Historia les ha metido.

Luis APOSTUA

 

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