Autor: J. L. O.. 
 Renuncio a la presidencia del partido. 
 Don José María Gil-Robles pide un congreso constituyente para la unidad demócrata cristiana     
 
 Informaciones.    14/03/1977.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

RENUNCIO A LA PRESIDENCIA DEL PARTIDO

Don José María Gil-Robles pide un congreso constituyente para la unidad demócrata cristiana

DESCARTADA, POR AHORA, UNA EVENTUAL ALIANZA DE F.P.D. CON EL CENTRO DEMOCRÁTICO

MADRID, 14 ( INFORMACIONES, por J. L. O.)

DON José María Gil-Robles y Quiñones - uno de los principales protagonistas de nuestra historia que

permanece todavía en activo. - ha dimitido de la presidencia de su partido, la Federación Popular

Democrática (F.P.D.), que forma parte del Equipo Demócrata Cristiano del Estado Español. Ello no

supone un apartamiento del señor Gil-Robles de la política activa ni del partido, a los que seguirá

dedicándose intensamente. En este sentido, parece descartado que el señor Gil-Robles se presente a

diputado por Sala manca, aunque es casi seguro que lo haga al Senado, en las próximas elecciones. Por

otra parte, el viejo político democristiano - en su intervención del sábado - pidió que se convocase un

congreso constituyente de todos los demócrata cristianos para que se analizasen todos los problemas y

obstáculos que impiden la unidad y se pudiese desembocar en ella.

En la carta de don José María Gil-Robles a los miembros del Comité Federal de su partido, comuni-

cándoles su dimisión, se explican los motivos, de tal decisión, que no tiene nada que ver - según declaró

el señor Gil-Robles - con los resultados de una encuesta electoral de la que se hicieron eco recientemente

los medios informativos y en la que se atribuían, entre otras cosas, resultados poco favorables, en las

elecciones, para el viejo líder demócrata cristiano. La misiva fue leída a los periodistas por don Miguel

Castells, vicepresidente del partido, y en ella el presidente dimisionario escribe que desde hace tiempo

había pensado dejar la dirección del partido "y ponerla en manos más jóvenes y compenetradas que yo

con el espíritu de los tiempos". "Formé hace meses el propósito - continúa el señor Gil-Robles - de dar un

paso decisivo en ese camino, cuando el partido fuera legalizado plenamente." Agrega: "Hoy, reconocidos

por fin los partidos integrados en la F.P.D. y formulada en nombre de ésta la solicitud correspondiente, ha

llegado la hora de poner en práctica mi proyecto." En efecto, antes de la rueda de Prensa con los

periodistas don José María Gil-Robles firmo, como último acto de su presidencia, el acta notacial, que a

estas horas habrá sido presentada en el Ministerio de la Gobernación acompañando la solicitud de

legalización de la F.P.D.

DIMISIÓN POR LA UNIDAD

El señor Gil-Robles dice también en su carta que aunque "cambiar de piloto en la tormenta es faena poco

recomendable" le tranquiliza la seguridad de que "el timón va a quedar en manos más jóvenes y

vigorosas". " Hay, además, otra razón que me aconseja no demorar la realización de mi propósito",

explica: "Desde hace tiempo, pero de un modo especial en las últimas semanas, se ha recrudecido la

campaña que me presenta como un político intransigente, cuya obstinación hace imposible la realización

de ese anhelo de unidad con fuerzas afines, que propugnan fervorosamente tantos hombres de buena

voluntad. Tal como las cosas se presentan parece que soy el único obstáculo que se levanta en el camino

hacia la unidad, principalmente con otros grupos de demócratas cristianos auténticos."

"Bien sabéis vosotros - agrega el señor Gil-Robles -, no ya sólo partícipes de mi acción, sino verdaderos

impulsores de ella, que eso es cierto y que sí vosotros y yo hemos fracasado por completo en nuestros

esfuerzos para conseguir la fusión con algunos grupos que no preciso nombrar, no ha sido ciertamente por

nuestra culpa. Las apariencias que muchos se esfuerzan por llevar hasta las gentes son otras; sin embargo

y basta esa maniobra indigna para que yo me apresure a apartar toda sombra de censura que pueda recaer

sobre un partido como Federación Popular Democrática que tantas pruebas tiene dadas de transigencia y

comprensión. He llegado al convencimiento de que mientras y ocupe la presidencia del Comité de nuestra

Federación, no se llegará a la unión y no ciertamente porque yo a ella me oponga."

Finalmente declara: "Como la unión es de la máxima trascendencia en los momentos actuales, a ella

sacrifico gustosísimo mi posición personal, dejando la presidencia del Comité de Federación Popular

Democrática. ¡Que otros sigan el camino que su conciencia les trace!"

Don Miguel Castells - vicepresidente del partido - dijo a continuación que el Comité Federal había

aceptado "con mucho dolor la decisión irrevocable de don José María". Aclaró el señor Castells que la

presidencia del partido continuará vacante de momento y que, mientras tanto, él se encargaría de las

funciones presidenciales, de acuerdo con los Estatutos. Las funciones ejecutivas corresponden,

lógicamente, al secretario general, don José María Gil-Robles y Gil-Delgado, hijo del presidente

dimisionario.

Intervino después el viejo político demócrata cristiano para decir que, con su decisión, esperaba quedara

patente el deseo "vivísimo" que la F.P.D. tiene de lograr la unidad con todas las fuerzas auténticamente

demócrata cristianas y que el tiempo y los hechos dirían si él había sido realmente un obstáculo para

dicha unidad. Añadió que si hubiera abandonado la presidencia de la Federación cuando el partido estaba

en la clandestinidad hubiera sido una deserción y que la campaña desatada contra su persona acusándole

de "intransigente" no le preocupaba. En este sentido aclaró que el haber mantenido la bandera de la

democracia durante cuarenta años le obligaba "no a ser intransigente, pero sí exigente".

Después de hacer un llamamiento a la unidad demócrata cristiana a través de un Congreso Constituyente -

al a que se ha hecho referencia anteriormente —, agregó que los políticos del país estaban dando uno de

los ejemplos más lamentables de su historia ante la excesiva proliferación de partidos escisiones y

personalismos. Concluyó diciendo: «Frente a los que en España prefieren morir antes que dimitir, yo

dimito antes de morir.»

En relación con su presentación a las elecciones como diputado por Salamanca, el señor Gil-Robles

declaró que haría lo que le indicase su partido, pero que esperaba - indicó - que no se le forzase a

presentarse por una tierra «a la que tanto quiero», sobre todo porque el panorama de las elecciones y de

las futuras Cortes no tiene - dijo — grandes atractivos para cualquier persona seria.

CONVERSIONES DEMOCRÁTICAS

Contestando a una pregunta, el viejo político explicó que no quería personalizar al enjuiciar quiénes eran

o no auténticos demócratas cristianos. Aludió, sin embargo, a las «convenciones democráticas» diciendo

que a San Pablo le había derribado un rayo divino de su caballo pero que a otros «el rayo del cielo les

había derribado en un coche oficial». Y precisó: «Respeto a todas aquellas personas que cambian de

criterio político, pero, naturalmente, estoy más de acuerdo con aquellos que cambian para alejarse del

Poder no para acercarse a él.»

Comentó - por lo que se refiere a la participación del Gobierno en las elecciones - que no tenia nada

contra ello, salvo que se hiciese con el aparato del movimiento: 50 gobernadores civiles 10.000 alcaldes y

demás artilugios. «Es decir - declaró -, no tengo nada contra esa posibilidad, salvo que el Gobierno se

presente a las elecciones en el coche oficial y con todos los resortes en sus manos.» Precisó en este

sentido que no se podía comparar la situación española con el sistema británico «Allí dijo - todo tiene su

origen popular, mientras aquí todo es de origen dictatorial, adquirido por vía de herencia.» En este sentido

quiso puntualizar que no había pedido el aplazamiento de las elecciones, sino que su punto de vista era

que «en las actuales circunstancias, las elecciones difícilmente van a responder a lo que el pueblo español

quiere»

CENTRO DEMOCRÁTICO

Por su parte. el secretario general de la F.P.D., don José María Gil-Robles hijo, manifestó que pese a la

dimisión del presidente, el partido no iba a variar su línea de presentarse a las elecciones en unión de otras

fuerzas auténticamente demócrata cristianas y que, por tanto, se descartaba una alianza con Centro

Democrático. «Nuestra actitud respecto al Centro Democrático no es de intransigencia ni de rechazo, es

una postura electoral.» Fuentes bien informadas han comentado a INFORMACIONES que la F.P.D.

promovería ahora una «operación rescate» de fuerzas demócratas cristianas integradas en Centro

Democrático

ENCUESTA ELECTORAL: 25 POR 100 PARA LA D. C.

En relación con una encuesta encargada por el Equipo Demócrata Cristiano para sondear las posibilidades

electorales de este espacio político, el señor Gil-Robles, padre, dijo en el transcurso de la rueda de Prensa

con los periodistas que los datos publicados por los medios informativos no eran exactos. Julen Guimón -

secretario general de Democracia Cristiana Vasca, partido federado en la F. P. D. - puntualizó que tales

resultados no han sido facilitados todavía y que son consecuencia de dos gruesos volúmenes de datos.

Dijo, sin embargo, que - de acuerdo con esos datos - la popularidad de don José María Gil-Robles y

Quiñones en el País Vasco es enorme. INFORMACIONES ha podido saber que el porcentaje de votos

que - según la citada encuesta - podría obtener la Democracia Cristiana en los próximos comicios sería,

aproximadamente, del 26 por 100. La encuesta ha sido realizada por «Data» y tabulada, en algunos

aspectos, por don Juan Linz. Por lo que se refiere a la publicidad en la próxima campaña electoral,

técnicos de la F. P. D. en estas cuestiones han manifestado que la colaboración alemana en el tema es

mínima y afecta fundamentalmente a logotipos y símbolos publicitarios.

Paralelamente a las reuniones que ha mantenido este fin de semana el comité federal de la Federación

Popular Democrática (F. P. D.), se han reunido en Madrid las mujeres del Equipo Demócrata Cristiano.

Entre los temas discutidos figuran el divorcio, el aborto y otras cuestiones que afectan a la situación de la

mujer en España.

14 de marzo de 1977

INFORMACIONES

 

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