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 Un cronista del régimen     
 
 Diario 16.    13/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Prensa

Un cronista del régimen

En contestación a los ataques a la Democracia Cristiana vertidos en un artículo titulado "Reflexiones

sobre la Iglesia y el Estado" del divulgador de temas históricos Ricardo de la Cierra - autor de una

conocida biografía en fascículos del general Franco, publicada en vida del dictador -, el dirigente de la

Federación Demócrata Cristiana, Carlos María Bru, escribe en "El País":

"Tampoco me producen mucho cuidado tales ataques, por venir de quien vienen: el hecho de que teme un

"confesionalismo" democrático quien durante sus muchos años de satrapía histórica de la Dictadura, por

especial concesión del dictador. nunca se atrevió a denunciar el nacionalcatolicismo franquista, parece

bastante irrelevante.

Más bien, para lo que utilizó Ricardo de la Cierva su monopolio oficial de archivos y microfilmes, su

ejercicio de censura informativa, fue para atacar con la mayor impunidad a la Oposición, como, por

ejemplo, para llamarnos "secuaces del conde don Julián", a quienes participamos en el "contubernio de

Munich". O para hacer un panegírico, ciertamente inteligente por su barniz de neutralidad, pero siempre

decidido, del general Franco: son botones de muestra las tres versiones sucesivas de R. de la Cierva sobre

el bombardeo de Guernica al efecto de eximir de culpa en la masacre a su caudillo; su olvido sospechoso

en historiador tan puntillista, de las treinta y tantas horas de Franco en Casablanca antes de ponerse al

frente de la rebelión, para ver por dónde iban los tiros, de ésta; su afirmación, porque sí, de que no hubo

arriba de 14.000 fusilamientos en la posguerra, cuando todos los historiadores, basados en datos

estadísticos, entienden que fueron más de 100.000.

Pero he aquí que, durante los estertores de la Dictadura, fulminado el cronista oficial del Reino por el

rayo de la conversión (permítaseme glosar a Gil-Robles) en su coche oficial, se dedica con perseverancia

a dos tareas: la primera, de la que es muy dueño, a volcar su monopolio informativo, sabiamente

dosificado, en pormenorizados "raccontos" franquistas, desde el tomazo al tbo. La segunda, a alertar al

país contra el peligro que contra la libertad supone la existencia de una fuerte Democracia Cristiana.

Creo que al hacerlo así incurre en triple ignorancia.

En cuanto historiador del régimen al que sirvió y del que se sirvió, la primera ignorancia es excusable:

¿Cómo va a saber nada de las luchas en pro de la libertad por parte de los demócratas cristianos, junto con

liberales, socialistas, socialdemócratas, comunistas y demás fuerzas de la Oposición? Pero para colmarla,

le sugiero que les pregunte a todos éstos sí para 1a instauración de la democracia les ofrece más garantía

un poderoso partido DC o don Ricardo de la Cierva.

Ignorancia, también excusable por tratarse de historia extrafranquista de lo que la DC en el Gobierno ha

significado - aparte matices de contenido socioeconómico - en cuanto al respeto de las libertades en

Alemania, Italia, Bélgica, Austria, Venezuela o Chile.

Ignorancia la tercera - remediable con sólo leer los programas de los partidos del equipo DC y, a no

dudarlo, el futuro del PDC, presidido por Álvarez de Miranda - respecto a unas declaraciones de

aconfesionalismo no meramente nominales, sino desarrolladas por una articulación muy concreta del

aludido principio de separación".

 

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