Autor: Ruiz Gallardón, José María. 
   El Centro Democrático     
 
 ABC.    21/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABC. VIERNES 21 DE ENERO DE 1977.

APUNTE POLÍTICO

El "Centro Democrático"

Por José María RUIZ GALLARDON

Acaba de aparecer, como opción electoral, y por fusión de diversos partidos, el «Centro Democrático».

Como pretendo ser muy claro en todos mis comentarios, sintetizaré mi opinión en las consideraciones

siguientes:

1. El «Centro Democrático» es, ante todo, una opción política importante y absolutamente respetable.

Respetables son, por supuesto, quienes encabezan esta formación. Pero es que ella misma, en sí, también

lo es. Representa un intento válido de alcanzar, por la vía democrática, una constitución nueva —y sin

dinamitación del pasado— para todos los españoles que quieran convivir en paz, con justicia y en

libertad. (Hay otras opciones, por ejemplo el «P.C.» que, a mi entender, pretenden otras cosas. )

2. Es, por otra parte, una opción todavia difusa. He ahí uno, si no su mayor peligro. Difusa en sus

contornos. No diré que incoherente. Pero esa misma borrosidad puede y debe desaparecer en cuanto den a

conocer su programa. Esperemos, pues.

3. Es también una opción patriótica. ¿Qué duda cabe que sus promotores intentan, sin olvidar ni

menospreciar el pasado, superar lo que de pernicioso haya podido quedar vigente como secuela no

deseada de una superada situación de enfrentamiento civil? En este sentido su patriotismo —que, repito,

considero indudable— es, además, civilizado. Todo lo que sea o suponga afán de lograr el entendimiento

por la vía del diálogo por quienes —de verdad— quieran dialogar es positivo.

4. Pero, quizá, en eso mismo radique otro de sus posibles peligros; que interpongan el diálogo a los

objetivos últimos que se consideran por este modesto comentarista —y por muchos españoles como

intocables. No creo que sea conducente entablar diálogo alguno para romper lo que con mucho sacrificio

se ha conseguido: la paz pública, sobre todo. Dialogar, sí. Dialogar por dialogar tiene otro nombre.

5. Y como la política, es también táctica, diré que la opción centrista me parece tácticamente audaz.

Porque puede ser utilizada para que quienes de otra forma no llegarían a conseguir votaciones lucidas lo

logren, pero con detrimento de una cierta y necesaria unión de las fuerzas sociales que la base popular

necesita. O dicho de otro modo: si el centro logra arrastrar una masa de votos significativa de posiciones

democráticas de izquierda hacia «ese» centro, bienvenido sea. Pero si, directa o indirectamente, sirve para

desunir la liase conservadora del país —y no por ello menos moderna— la audacia puede no parecer

aconsejable. Ahora bien, ése es el problema de sus líderes. Que, como españoles, patriotas, inteligentes y

avezados en política, lo superarán: al menos yo así lo espero.

6. Es, por último, una opción con futuro, con mucho futuro. En este sentido uno de sus más

característicos promotores ha dicho que «sólo pactan los vivos». De acuerdo. Pero hay que tener cuidado

con la palabra «vivos». Tiene muchos sentidos. Vivos, sí, pero adultos. Adulta es quien tiene historia

propia y la asume. El recién nacido, en cambio, sólo tiene futuro, su pasado no existe, Y los hombres que

encabezan el «Centro Democrático» tienen un pasado del que, entiendo, no hay por qué arrepentirse. Y

que, por descontado, el pueblo —con más memoria de la que parece— no va a olvidar. Y lo digo en

honor suyo.

J. M. R. G.

 

< Volver