Ante las elecciones. 
 La democracia cristiana española, respaldada por la europea  :   
 Fuerte apoyo al proceso político español. 
 Informaciones.    02/02/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

ANTE LAS ELECCIONES

La democracia cristiana española, respaldada por la europea

FUERTE APOYO AL PROCESO POLÍTICO ESPAÑOL

MADRID, 2 (INFORMACIONES).

DURANTE el día de ayer se celebraron las últimas sesiones de, trabajo del «Encuentro con Europa», que

patrocinado por el Equipo Demócrata Cristiano del Estado Español ha reunido en Madrid a los más

destacados líderes de la Democracia Cristiana europea. En el curso de estas sesiones de trabajo se reunió

también el buró político de la Unión Europea Demócrata Cristiana, que hizo público un significativo

comunicado en torno a la situación política española.

En la primera sesión de trabajo celebrada durante la mañana de ayer se procedió a la exposición y debate

de varias ponencias sobre temas relacionados con la actualidad política del país. Entre ellas figura la de

Julen Guimon, secretario general de Democracia Cristiana Vasca, partido integrado en la Federación

Popular Democrática de Gil Robles, que habló del carácter integrador y no disgragador del federalismo;

la de María del Carmen Fuentes, de Izquierda Democrática, que habló de los problemas actuales de las

provincias andaluzas, entre ellos, de la emigración, el paro, la falta de autonomía, y otros; la de Ernest

Sena, de la Unión Democrática del País Valenciano, quien hizo un análisis del ideario de los Partidos

Demócrata Cristianos como un proyecto coherente para construir una nueva sociedad democrática en un

marco de libertad y progreso; la de Joaquim Xicoy, de Unión Democrática de Cataluña, quien se refirió a

la vocación europeista de España, y la de Modesto Sánchez de las Casas, de Izquierda Democrática, que

deslavó la importancia de una apertura de diálogo hacia los marxistas, «Que merecen un trato igual en

todos los campos».

Posteriormente, harían uso de la palabra el comisario de las Comunidades Europeas, Lorenzo Natali, que

aludió al ejemplar esfuerzo de España por unirse a Europa destacando a este respecto la aportación de los

demócratas cristianos españoles.

Habló seguidamente el líder demócrata cristiano Italiano Mariano Rumor, quien, en nombre de todos los

Partidos Demócrata Cristianos saludó a los partidos españoles de la D.C. Señalaría el señor Rumor que

los demócratas cristianos están dispuestos a la colaboración con otras fuerzas políticas en el campo

internacional, ya que la base de su ideología está en el respeto de los ideales de los demás. Afirmó

igualmente su «plena solidaridad» con el equipo Demócrata Cristiano del Estado español «del que —

dijo— me considero en cierto modo cofundador».

La sesión de la tarde estuvo dedicada en su primera parte a la, presentación de comunicaciones sobre los

temas abordados en las ponencias debatidas por la mañana.

SESIÓN DE CLAUSURA

Bajo la presidencia del jefe del Gobierno belga, señor Tindemans y de los líderes del equipo D.C., señores

Gil-Robles y Ruiz-Giménez, tuvo lugar la sesión de clausura. Se leyó, en primer lugar, acogido con

grandes aplausos, un telegrama enviado por el presidente del Senado italiano, señor Fanfani y del

presidente de la Democracia Cristiana alemana, Helmuth Kohl, que ha prometido visitar próximamente

España.

En la tribuna de oradores se sucedieron don Fernando García Agudín, del Partido Popular Galego; el

presidente de la Unión de Juventudes Europeas de la D.C., Matías Weissman —quien expresó su

esperanza de que «pronto una España democrática sea miembro de la C.E.E.—»; el presidente del Partido

Popular Austríaco, doctor Lanner, y el secretario general de la Unión Democrática del País Valencia. El

señor Ruiz Monrabal afirmó: «Ya no somos clandestinos, sino ilegales, porque somos parte de la realidad

democrática y sin nosotros no hay democracia.» Señaló también que la Democracia Cristiana española

«tiene ya capacidad de gestión y es alternativa de Gobierno. Vamos a ganar las elecciones —dijo—; todos

nosotros vamos a ganarlas». El señor Ruiz Monrabal criticó al Centro Democrático, que «no solo quiere

ganar las elecciones, sino acabar con la Democracia Cristiana».

El presidente del Frente Democrático y Social de Portugal, doctor Freitas Do Amoral, expresó la

solidaridad de la Democracia Cristiana portuguesa por la de España: «Portugal y España —dijo—

desempeñarán un papel esencial en la fijación de nuevas fronteras políticas para la democracia.»

Seguidamente, intervinieron la senadora italiana Blanca Faloucci, presidenta de la Unión Mundial de

Mujeres de la D. C.; el doctor Van der Stee, ministro de Agricultura y Pesca de los Países Bajos, y A1fred

Bertrand, presidente del Grupo Parlamentario Europeo de la D.C., quien manifestó: «Nuestra primera

tarea hoy es garantizar la presencia total de España en la Comunidad Económica Europea.»

Habló seguidamente, entre grandes aplausos, el veterano dirigente del Partido Nacionalista Vasco, don

Juan Ajuriaguerra, «en nombre de un pueblo tan antiguo como Europa, que no sólo sigue vivo, sino que

quiere participar en la construcción de una Europa unida. El camino de la gran Europa comienza con el

reconocimiento de los pueblos y nacionalidades que no han logrado su realidad política o han perdido su

entidad Jurídica». Don Antón Canyellas, representante de la Unión Democrática de Cataluña, dijo:

«Somos conscientes de la Europa democrática y la queremos para el Estado español. La Democracia

Cristiana hace Europa. Y Kai-Uwevon Hassel, presidente de la Unión Europea Demócrata Cristiana,

afirmó: «Tenemos que llegar a una España libre, gobernada por la Democracia Cristiana en unión con la

Europa libre, y para ello brindamos toda nuestra ayuda de cara a las elecciones.»

El ministro francés de Planificación, Jean Lecanuet, dijo que «la Democracia Cristiana es una exigencia

propia del ser humano, que se afirma, cada vez más, como fin trascendental del mundo».

RUIZ-GIMÉNEZ GIL-ROBLES

Intervinieron seguidamente el presidente de Izquierda Democrática, don Joaquín Ruiz-Giménez, quien,

asumiendo la comparación de los demócratas cristianos españoles con «los Quijotes de la España de

nuestro tiempo», afirmó: «Nosotros haremos la locura de salir por los pueblos y tierras de España para

predicar la libertad, la igualdad y la solidaridad.» En ese momento surgieron entre el público gritos de

«amnistía, amnistía», y el señor Ruiz-Giménez añadió: «También es necesario sacar de las cárceles a los

que viven sin luz y sin sol.» Afirmó el presidente de Izquierda Democrática —entre grandes aplausos—

que los demócratas-cristianos quieren la libertad para todos, «creyentes, marxistas y no marxistas», y

aludió también a los derechos de las nacionalidades, con especial referencia al País Vasco y a Cataluña, lo

que volvería a provocar grandes aplausos de los asistentes.

Pidió unos momentos de silencio en recuerdo de las víctimas de la pasada semana en Madrid, que fueron

guardados por todo el auditorio puesto en pie. El señor Ruiz-Giménez insistió, con especial

énfasis, en la necesidad de que las próximas elecciones fueran un juego limpio y que se estableciera un

«pacto de no agresión» para evitar que no fueran causa de un nuevo desgarramiento entre españoles.

Después de la intervención del jefe del Gobierno belga, señor Tindemans, quien afirmó que «el proceso

democratizador de España está en curso y no dudo que sea intención del Rey y del presidente del

Gobierno llevarlo a cabo», intervino, como clausura del acto, el presidente de la Federación Popular

Democrática, don José María Gil-Robles. «Si la Democracia Cristiana —subrayó— es una pieza

fundamental en otros países, ¿qué no será para un pueblo que, tras cuarenta años de oscuridad, se asoma a

la luz?...» «El Partido Demócrata Cristiano, grande y fuerte —precisó—, existe aquí y el mundo entero ha

venido a recomocerlo y a dar su mentís a nuestros enemigos públicos y privados.»

Aludió claramente el señor Gil-Robles al rechazo de la D. C. española al Centro Democrático, poniendo

de manifiesto su voluntad de mantener la personalidad ideológica de la D. C. y huir de la confusión entre

liberales, socialdemócratas y algunos grupos demócrata-cristiancs. Don José Marín Gil-Rqbles afirmó al

referirse críticamente a los grupos evolucionados del franquismo: «No encontrarán apoyo quienes sólo

piensan en su porvenir inmediato.» Concluyó afirmando: «La cosecha de la Democracia Cristiana será

ubérrima en España, y si no se recoge, no será culpa de Dios, sino de los hombres que la integran.»

Hoy se reunirá el Comité Ejecutivo del Partido Europeo, y algunos demócratas-cristianos mantendrán

contactos con el Rey y con el presidente del Gobierno.

INFORMACIONES

2 de febrero de 1977

 

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