Gil-Robles. 
 La DC, un factor de equilibrio  :   
 Las razones que separan a la FPD del resto de grupos democráticos son de táctica política. 
 Arriba.    05/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Gil-Robles

LA DC, UN FACTOR DE EQUILIBRIO

• Las razones que separan a la FPD del resto de grupos democráticos son de táctica política

MADRID. (Pyresa.)—En una entrevista concedida a la agencia Pyresa, el líder de la Federación Popular

Democrática y presidente del Equipo Demócrata Cristiano del Estado Español, José María Gil-Robles, ha

declarado que «nosotros, los demócrata-cristianos, hemos sido los primeros en indicar al Gobierno los

puntos básicos para la existencia de una auténtica democracia. Luego, esos puntos se han ido aumentando

por posiciones más o menos radicalizadas de unos y otros».

Sobre su postura política particular manifestó que se situaba dentro del convencionalismo de izquierdas y

derechas, en un centro inclinado más bien hacia la primera en el orden social. Y respecto a la

significación de la federación, dejó bien claro que «de ninguna manera es un intento de resucitar la

CEDA, como se ha dicho. Entre otras razones, porque aquel grupo tuvo un matiz claramente confesional.

En la actualidad, este carácter ha desaparecido, y en su lugar existe una lucha por la democracia. De

modo que el nuevo partido en lo que hace especial hincapié es en la democracia y en la fidelidad a la

misma».

«En un contexto más amplio —puntualiza a continuación—, la democracia cristiana está constituyendo

un factor de equilibrio entre tendencias opuestas, para evitar una nueva división de España en dos grupos

ideológicos.»

Preguntado acerca de las características de su partido, el señor Gil-Robles dice que las razones que les

separan de otros grupos democráticos son más bien «de láctica política que de índole doctrinal. Cosas, por

tanto, que pueden superarse».

A lo largo de la entrevista le son planteadas al veterano político diversas cuestiones. Entre filas destaca su

opinión sobre la Monarquía: «Como accidentalista que he sido siempre en materia de formas de

Gobierno, tengo que repetir que para mí la mejor es aquella que en determinadas circunstancias históricas

tiene mayores posibilidades de servir a la nación. Si en estos momentos la Monarquía está en condiciones

de hacerlo, hay que apoyar a la Monarquía.» Acerca de las relaciones entre el Gabinete del Presidente

Suárez y la oposición, José María Gil-Robles expartidos («a mi modo de ver expresó que «el Gobierno

tiene voluntad de impulsar la evolución, aunque creo que hay una cantidad de factores que le dificultarán

llevarla adelante. Al menos en los términos que él quisiera. La oposición que yo represento mantiene unas

cuantas premisas que le son esenciales y de las que no puede abdicar, pero no ha planteado ninguna

exigencia». Después de mostrarse favorable a la legalización de todos los un error lo que se está haciendo

con el Partido Comunista, convirtiéndole, de hecho, en el único ilegal. Con ello se le está beneficiando»)

y a la amnistía («hay que ampliarla todo lo que sea posible y cuanto antes para los presos de

intencionalidad política»), el líder de la FPD define a algunas personalidades, entre las que destaca Fraga,

Silva y Carrillo («No le conozco, pero creo que tiene poca prudencia en hacer las cosas como las está ha-

ciendo. Da la sensación de que más que sus propias ideas le interesa su posición personal de "vedette".»),

La Pasionaria, Blas Pinar, Ruiz Giménez («Un hombre cuyas variadas posiciones políticas han sido

tomadas siempre por motivos de conciencia.») y Felipe González.

Sábado 5 febrero 1977

 

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