Acto preelectoral de Izquierda democrática. 
 Aspiramos a una sociedad sin clases     
 
 Pueblo.    10/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Acto preelectoral de Izquierda Democrática

• "ASPIRAMOS A UNA SOCIEDAD SIN CLASES"

«Aunque no propugnamos la decapitación de determinadas clases sociales», dijo Ruiz-Giménez

MADRID. (Cifra.)—«Mientras la oposición democrática dialoga con el Gobierno las condiciones

indispensables de legitimidad para participar en las elecciones legislativas, nuestros adversarios de

Alianza Popular ya actúan preelectoralmente en todo el país, incluso a través de los canales de televisión,

que son canales del pueblo de España», manifestó Joaquín Ruiz-Giménez, presidente de la comisión

ejecutiva nacional de Izquierda Democrática, en el curso del primer acto público preelectoral de este

partido, que todavía no está legalizado. Y agregó que «el peligro está en la tardanza», refiriéndose a la

lentitud en los resultados de la negociación Gobierno-oposición. Además de reiterar el apoyo de Izquierda

Democrática a las condiciones fijadas por el conjunto de la oposición (entre ellas amnistía total y

legalización de todos los partidos), el señor Ruiz-Giménez se refirió a la necesidad de formar alianzas

electorales en torno a un programa mínimo de carácter constitucional.

Además de esto, añadió, los partidos de la oposición democrática deben renunciar a la agresión entendida

como agresión verbal, injurias, difamaciones o recuerdos de tiempos pasados, porque tenemos que ganar

la batalla de las elecciones.

Especial significación ha tenido su referencia al secretario general del Partido Comunista de España,

Santiago Carrillo, en libertad provisional hoy en España, y a quien él ha defendido en su proceso desde su

detención «Es un español —dijo— que respeta enormemente a quienes no pueden olvidar los

sufrimientos de aquellos días terribles, y es un hombre que perdona, y ésa es la clave, ser capaces de

perdonar.»

Asimismo, el señor Ruiz-Giménez hizo un llamamiento al G. R. A. P. O., para que tenga el gesto

«democrático y humano de devolver en vida al presidente del Consejo de Estado».

A continuación, tomó la palabra Mabel Pérez Serrano, para hacer un balance del último año de vida de

Izquierda Democrática, cuyas principales notas han sido su participación en el I Congreso de la

Democracia Cristiana, celebrado en España después de cuarenta años; su integración en Coordinación

Democrática y en la plataforma de organismos democráticos, el manifiesto de Miraflores, del mes de

octubre, y sus contactos políticos a alto nivel. Izquierda Democrática, concluyó, ha pretendido ser puente

o bisagra entre los partidos que estaban en Coordinación Democrática y los demás, y hacer posible la

reconciliación que España necesita.

Seguidamente, dirigió unas palabras el señor Villar Arregui, que habló de la necesidad de liberación del

hombre y de los grupos humanos, de la complementariedad de las diversas opciones que constituyen en

conjunto la verdad política y de organizar democráticamente el Poder.

Finalmente, cerró el acto Joaquín Ruiz-Giménez, que, en esencia, dijo que Izquierda Democrática (I. D.)

es, en lo profundo, un partido político que, si bien se calificaba de popular, no tenía más remedio que,

poner esta palabra entre paréntesis, por haber sido acaparada por Alianza Popular, «que, como el Tenorio

—dijo—, por imposible lo dejasteis para vos y para mí».

Izquierda Democrática, añadió, es un partido interclasista, que aspira a una sociedad sin clases, aunque

para ello no propugne la decapitación de determinadas clases sociales, y un partido de inspiración cristia-

na, entendida ésta como liberación de los oprimidos. Asumamos, siguió diciendo, el gran anhelo de

liberación de los pueblos del mundo, como el del pueblo saharaui, al que hemos dejado en los cuernos del

toro.

Por otra parte, el señor Ruiz-Giménez habló de la necesidad de infundir en los pueblos de España el

anhelo de solidaridad mutua desde el respeto de las propias autonomías en la estructuración federal del

Estado «que no es una forma de desintegración, sino de unión más inteligente». «Si no queremos, por

ejemplo que el País Vasco sea un cáncer en el cuerpo nacional cuando llegue la democracia, creemos una

estructura federal.»

En relación con la reciente supresión de la jurisdicción de Orden Público hizo un llamamiento al ministro

de Justicia, al que elogió por el «arrojo político» que ha demostrado en el tema de la amnistía y en los

recientes decretos, para que no perpetúe a las mismas personas, «eso sí, respetabilísimas» en los nuevos

Juzgados de Instrucción.

1977

PUEBLO

 

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