Autor: Ramírez, Pedro J.. 
 Clausura del encuentro con Europa. 
 La Democracia Cristiana Europea apoya el proceso político español     
 
 ABC.    02/02/1977.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

CLAUSURA DEL ENCUENTRO CON EUROPA

LA DEMOCRACIA CRISTIANA EUROPEA APOYA EL PROCESO POLÍTICO ESPAÑOL

«Tan pronto como quede culminado el proceso de democratización, podrán ustedes contar con nosotros

para apoyar su candidatura al ingreso en la Comunidad Europea», manifestó ayer el primer ministro

belga, Leo Tindemans, en el transcurso de la clausura de las Jornadas de Encuentro con Europa

organizadas por el «Equipo Demócrata Cristiano».

TINDEMANS: «Tenéis que convertir a vuestro país en una potencia dentro de las democracias

occidentales»

RUIZ GIMÉNEZ: «Prometo firmemente que de mi boca no saldrá una palabra contra ningún adversario»

El acto, al que asistieron unas 1.500 personas, tuvo sus momentos culminantes con las intervenciones de

Ruiz-Giménez, Gil-Robles, Lecanuet y el propio Tindemans. «Amigos españoles, os espera una gran

tarea», dijo el «premier» belga. «Tenéis que convertir a vuestro país en una potencia de primera

importancia dentro de las democracias occidentales. No se puede imaginar una tarea más hermosa para un

auténtico político.»

TINDEMANS.—Como presidente del Partido Popular Europeo, el señor Tindemans fijó un triple

objetivo de cara a las elecciones parlamentarias del próximo año:

1) Elaborar un programa político común a las fuerzas democristianas europeas;

2) Crear una estructura de partido

3) Convencer a la opinión pública de lo fundado de las tesis democristianas.

«Tropezamos con grandes dificultades para hacer frente a los nuevos desafíos de nuestra sociedad: no

hemos armonizado suficientemente nuestras políticas interiores en los terrenos económico, monetario y

social», dijo.

Hacia el final de su intervención, leída casi íntegramente en castellano, manifestó: «Les deseo todo el

éxito. España tiene para Europa un valor esencial y su testimonio de la democracia, los valores básicos de

su movimiento político de inspiración cristiana, tiene la mayor importancia para nosotros.» Refiriéndose

al futuro político español, añadió: «El proceso de democratización de su país está en marcha y no dudo

que sea la intención del Rey de España y del presidente del Gobierno el llevarlo a cabo.»

LECANUET.—El ministro de Planificación del Gobierno francés, Jean Lecanuet, comentó que la

democracia cristiana no supone «una confiscación de la religión», sino que pretende satisfacer «una

exigencia del corazón y del espíritu». Condenó los modelos de Estado «totalitario, burocrático y

colectivista», contraponiendo la idea de un proyecto de sociedad personalista y comunitaria».

«Tras el desastre de la última guerra —dijo—, los partidos demócratas cristianos fueron los artesanos de

la reconciliación de los pueblos y del renacimiento de la democracia... Los demócrata cristianos españoles

también vienen siendo ahora los artesanos de la reconciliación nacional.» Calificó de «oposición

responsable y constructiva,» la actitud del Equipo y definió el proceso español como un «acontecimiento

político».

RUIZ-GIMENEZ.— El líder de «Izquierda Democrática» comenzó apoyándose en las recientes palabras

de «un fogoso político que será uno de nuestros adversarios en las elecciones»: «Dijo que somos algo así

como unos pequeños "Quijotes" en la España de nuestro tiempo. Pues sí: "Quijotes" que predicamos la

igualdad, la libertad y la solidaridad para todos».

En un estilo enardecido de orador de mitin, Ruiz-Giménez afirmó que uno de los objetivos de la

democracia cristiana debía ser «sacar de sus mazmorras a gentes que viven sin paz y sin sol», provocando

diversas muestras de entusiasmo entre los asistentes y en especial entre los militantes del «Partido

Nacionalista Vasco». «Lo que no haremos jamás es traicionar a Sancho, al hombre del pueblo de

España», rubricó.

Pidió la libertad para todos los partidos y tendencias ideológicas, expresó su comprensión sobre el tema

de las nacionalidades, ratificándose en su idea de la concepción federal del Estado, e insistió en el pacto

de no agresión ante las elecciones: «Prometo firmemente que de mi boca no saldrá una palabra contra

ningún adversario. En vez de un ejercicio de ciudadanía las elecciones podrían ser una ocasión de

desgarramiento.»

Después de guardar unos segundos de silencio por las víctimas del terrorismo, terminó su intervención

citando al poeta León Felipe.

GIL-ROBLES.—«Tras cuarenta años de silencio y oscuridad, España se asoma a una democracia que

quiere ser de inspiración cristiana para ser verdadera democracia», afirmó José María Gil-Robles y

Quiñones, cerrando el acto.

Habló de la unidad del Equipo como fórmula pluripartidista adecuada a la realidad diversa de España.

«Que nadie nos pregunte más cuándo va a nacer ese gran partido demócrata-cristiano. Ese gran partido

existe y el mundo entero ha venido a reconocerlo aquí.»

Insistió también en la necesidad de mantener la propia personalidad, huyendo de todo confusionismo:

«Cuando se trata de defender la integridad de unos principios, lo que se llama dureza e intransigencia no

es sino firmeza en unas convicciones.»

OTRAS INTERVENCIONES EXTRANJERAS. — El dirigente del C.D.S. portugués, Freitas do Amaral,

manifestó —los asistentes pidieron que utilizara su propio idioma tras comenzar la alocución en

francés— que la democracia cristiana europea había ayudado mucho a su partido durante los tiempos

difíciles en que se pretendió imponer en Portugal una dictadura marxista. Calificó la solidaridad entre los

partidos democristianos como «un imperativo de conciencia».

André Bertrand, presidente del Grupo Parlamentario Democristiano en el Parlamento Europeo, aseguró

que la prioridad de todos debía ser la incorporación española a la C. E. E. En la misma línea se expresó el

presidente de la Unión Europea Demócrata-cristiana, Von Hassel.

También intervinieron el ministro holandés de Agricultura, Van der Stee; el líder austriaco, Lanner, y los

representantes de las «Juventudes Demócrata-Cristianas» y de la «Unión de Mujeres Demócrata-

Cristianas».

OTRAS INTERVENCIONES ESPAÑOLAS.—García Agudín, del «Partido Popular Gallego», propuso

que el lema «Santiago y cierra España» sea sustituido por el más progresista «Santiago y abre a Europa».

Vicente Ruiz Monrabal, de la «Unió Democrática del País Valencia», atacó duramente al «Centro

Democrático», calificándolo de «conchabanza contra la democracia».

Juan Ajuriaguerra, del «Partido Nacionalista Vasco», dijo: «El camino hacia la gran Europa comienza con

el reconocimiento de los pueblos y nacionalidades que no han alcanzado o han perdido su personalidad

jurídica.»

Antón Cañellas, secretario del Equipo y dirigente de «Unió Democrática de Catalunya», puso gran énfasis

en la necesidad de corregir una serie de desigualdades sociales. En el aspecto regional se mostró

partidario de «terminar con esa radical injusticia que significa la existencia de regiones ricas y regiones

pobres».

COMUNICADO DE LA «U. E. D. C.».

Durante el acto se dio lectura al comunicado del buró político de la «Unión Europea Demócrata

Cristiana» sobre España. Dicho comunicado constata el papel esencial desarrollado por el Equipo en el

proceso democratizador, elogia el comportamiento del actual Gobierno y se pronuncia en favor de la

integración de España en la Comunidad Europea, «una vez cumplidas las condiciones esenciales

estipuladas por el Tratado de Roma»

Pedro J. RAMÍREZ.

 

< Volver