Autor: Apostua, Luis. 
   Hipótesis catastrofista     
 
 Ya.    25/08/1977.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Hipótesis catastrofista

Hasta primeras horas de la noche seguían reunidos los empresarios con los altos funcionarios,

presididos por el señor Alvarez Rendueles, y expertos del Gobierno. El día anterior había tenido lugar

una reunión del mismo carácter con las tres centrales sindicales UGT, CC.OO. y USO.

Aunque en materia de discusiones siempre conviene ser un poco escépticos sobre los comunicados, hay

una innegable primera impresión desoladora y preocupante. A todos los niveles confirman esta primera

mala impresión. Al menos, con las centrales sindicales socialista y comunista no existe más base de unión

respecto al Gobierno que seguir negociando algo.

La causa de esta primera mala impresión, según se deduce principalmente de las fuentes sindicales,

estriba en que éstas han acudido a la negociación con una serie de reivindicaciones previas a toda

negociación económica o laboral. Para ellos existen todavía unas barreras legales que consideran

injustificadas y dan también preferencia al complejo asunto de la devolución, del antiguo patrimonio

sindical incautado en 1939 y la distribución del de la organización verticalista. Este tema tiene el

agravante de que la posición de las tres centrales no es uniforme, a causa de que, por ejemplo, Comisiones

Obreras no puede reivindicar ningún patrimonio previo porque nacieron avanzados los años sesenta. Por

el contrario, la Unión General de Trabajadores sí tenía importante activo que les fue requisado, que era la

palabra que entonces estaba de moda.

¿Puede ser el resultado un total pesimismo para el inminente otoño? Por instinto de supervivencia, nos

negamos a admitir la hipótesis catastrofista; los beneficiarios de un caos total no serían esos líderes

sindícales ni sus organizaciones, ni mucho menos sus obreros. Pero, al menos en mi opinión personal, la

situación se presenta muy grave. Si en otoño en vez de debate constitucional en el Congreso lo que

tenemos es una oleada de huelgas incontroladas no hara falta escribir la Constitucion. Ya la oiremos por

Radio Nacional.

 

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