Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Una campaña de desprestigio     
 
 Informaciones.    02/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Una campaña de desprestigio

Por Abel HERNÁNDEZ

ES verdad que el segundo Goblern» Suárez, nacido de las urnas y de los compromisos fraguados eti los

cenáculos capitalinos de la U.C.D., ha visto en dos meses deteriorada su Imaren pública. Cunde la

impresión de un cierto desroblen» y se detecta una evidente falta de cohesión en el Gabinete. Las

tensiones Internas, a las que ayer aludíamos, paralelas a la marejada que azota las costas de la U.C.D., han

aumentado en las últimas semanas. Esto ocurre cuando el PAÍS atraviesa una de sus más peligrosas crisis,

y hace que salten los nervios.

Sin embarro, no todo son fallos del mecanismo ucedista, todavía en trance de unificación y, por tanto, con

roces inevitables (a pesar de la presentación de los «papeles» en el registro, perviven e Incluso se

reaniman estos días las tres familias políticas que Integran el partido). Desde fuera se está atUando el

fuego de la discordia. Dicho en plata; se ha deaatado desde hace unas semanas una campaña de

desprestigio, perfectamente organizada y orquestada —presumiblemente, perfectamente pagada—, contra

el presidente Suárez y su ministro del Interior, señor Martín Villa.

Hay que distinguir, por tanto, la corriente limpia de la critica a la acción del Gobierno, que es siempre

recomendable y necesaria, de otras turbias corrientes que anegan los caminos de la concordia. No se trata

de ver fantasmas. Hay Indicios claros y se adivinan las fuentes doude surgen las sucias aguas. Se piensa

en determinados personajes desplazados del juego político, que no se resignan a estar lejos del Poder y

que quieren volver con Gobierno de coalición o con lo que sea. Y se sospecha también de aíranos sectores

que no desean perder sus privilegios e Intereses. Es probable que pronto se aclare todo. De momento, se

ha aprovechado la oportunidad del viaje europeo de Suárez para arrojar contra sn imagen puñados de

barro. Esto al marren de que haya habido clamoroso» fallos técnicos en la gira presidencial.

La izquierda marxista empezó frotándose las manos. La campaña favorecía, en principio, su oportunidad

en las decisivas elecciones municipales, que se barruntan próximas. Una pieza clave en estas elecciones

van a ser IM gobernadores civiles. El ministro del Interior sabe perfectamente cómo moverlos. Su

habilidad en este menester preocupa a esta Izquierda, que aprovecha cualquier oportunidad para pedir 1a

cabeza del señor Martín Villa. Sin embargo, la situación a que se ha iterado empieza a asustar a

comunistas y socialistas, que ven que por exceso de celo todo se puede ir al traste. No hay en estos

momentos relevo razonable en la Moncloa, Y Suárez no tiene ninguna intención de Ir ahora a un

Gobierno de coalición, como acaba de ´declarar en Roma. Después de las municipales, será otra cosa. A lo

mus qne podría Iterarse es a un reajuste ministerial, si fuera preciso. En ese caso, el primer .1nistro no

echaría mano, para cubrir las vacantes, de parlamentarios de U.C.D.. sino de técnicos puros, intentando

asi cortar las pugnas internas del partido centrista. En cualquier caso, lo que urge es gobernar. No es

tiempo de Intrigas ni campañas de desprestigio. El país no aguanta.

 

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