Don José María Gil-Robles (hijo). 
 Mínimo del 2 por 100 regional para acceder al Congreso     
 
 Ya.    23/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

DON JOSÉ MARÍA GIL-ROBLES (HIJO)

MÍNIMO DEL 2 POR 100 REGIONAL PARA ACCEDER AL CONGRESO

• El cupo fijo de diputados por provincia no debería ser superior a uno

• Listas cerradas sin voto preferencial

• Sistema de doble vuelta para el Senado

• La financiación estatal no debe hacerse sólo mediante subvenciones en proporción a los votos obtenidos

Los partidos políticos de la oposición democrática, consultados por Logos en torno a la elaboración de la

ley electoral, coinciden en los criterios básicos siguientes: mínimo del 2 por 100 de los sufragios a nivel

regional para acceder al Congreso, un solo diputado por provincia, listas cerradas, vuelta única para el

Congreso y doble para el Senado, nueva regulación de las incompatibilidades y financiación estatal de las

elecciones.

Logos ha consultado a diversos expertos en materia electoral de los partidos políticos de la oposición.

Hoy responde don José María Gil-Robles y Gil-Delgado, representante del Equipo Demócrata Cristiano

en la ponencia técnica de la comisión de los nueve.

• Porcentajes: El porcentaje mínimo de sufragios para acceder al Congreso, partiendo de la base de que

en un sistema proporcional puro dicho porcentaje no debería existir, en la realidad española debe ser tan

bajo como sea posible, con la finalidad de que el sistema proporcional no se deprecie y se transforme en

mayoritario. Ese porcentaje se fija en un 2 por 100 computado a nivel regional. Ese 2 por 100 garantiza,

la presencia en el Congreso de las minorías, dejando únicamente fuera a aquellos partidos que por no

alcanzar ese mínimo demuestran una escasa entidad.

Que el mínimo del 2 por 100 se compute a nivel regional y no a nivel provincial o por circunscripción se

debe a la necesidad de introducir el concepto de región, habida cuenta de las peculiaridades históricas de

los distintos pueblos que integran nuestra Patria. El cómputo a nivel nacional no es factible, ya que

supondría establecer un correctivo desnaturalizador del criterio proporcional. El porcentaje del 2 por 100

debe referirse al conjunto de votos obtenidos por cada lista.

• Número de diputados: El cupo fijo de diputados por provincia no debería ser superior a uno,

computándose ese mínimo inicial en el reparto proporcional de los 350 escaños.

• Restos: El reparto de restos debiera hacerse por el sistema del mayor resto, con la finalidad de

garantizar la proporcionalidad y no perjudicar a partidos pequeños.

• Listas abiertas o cerradas: Las listas deberán ser cerradas, sin voto preferencial dentro de cada lista. La

existencia de listas abiertas originaría dificultades para el escrutinio y posibilitaría la existencia de actos

nulos, dada la nula práctica electoral del electorado español.

• Vuelta única o segunda vuelta: Para el Senado se propone un sistema de doble vuelta. En la primera

vuelta se requeriría para salir elegido mayoría absoluta de votos válidos emitidos. Para la segunda vuelta,

mayoría relativa. Se confirmará con el sistema de voto restringido. Es decir, que el elector sólo vota a tres

candidatos de los cuatro a elegir, dejando así un 25 por 100 de posibilidades a partidos políticos

pequeños.

• Incompatibilidades y gastos: La fijación de normas de incompatibilidades e inelegibilidades es

totalmente esencial para garantizar la pureza electoral. La limitación de gastos de la campaña deberá

hacerse a nivel de circunscripción. La financiación estatal debe hacerse no sólo mediante subvenciones

económicas en proporción al número de votos obtenidos con fijación de una cantidad por voto obtenido,

sino también con ayudas estatales "in natura": fijación e impresión de carteles por el Estado, impresión

gratuita de propaganda electoral y distribución gratuita por correo, concesión de locales públicos para

reuniones, financiación de interventores designados por el partido, espacios gratuitos en RTVE y prensa

estatal, anuncios gratuitos en prensa privada respaldados por el Estado.

 

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