Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
   Suspenso en prosodia     
 
 Hoja del Lunes.    08/08/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Suspenso en prosodia

Lo» padres da la patria ya han arreglado los problemas económicos. Quiero decir

qua han arreglado loa

suyos, loa de ellos, porque han pedido que les suban el sueldo al doble o al

triple. Lo de arreglar loa

problemas nuestros vendrá después. Hay que ir por orden. No podemos pedir a

nadie qua estudie

seriamente las medidas para que nosotros nos conformemos coa tener menos, si

ellos no se estimulan

antes mediante el procedimiento de ganar más. En pura teoría de la

representación, una buena manera de

demostrar el decidido propósito de que el pueblo viva mejor es la de que

empiecen por vivir mejor sus

representantes, Al parecer, la medida no será eficaz hasta que la apruebe el

Pleno. Esa sesión sí que puede

ser histórica. Poique podemos ver a los padres y madres de la patria puestos en

pie, aplaudiendo

frenéticamente la moción como en los´ viejos tiempos de las "orgánicas". No se

trata —como a primera

vista pudiera parecer—de una medida egoísta, material y grosera, sino de un

delicado homenaje a la

generación poética del 27, cuyo cincuentenario se celebra esta año. Para el

homenaje" se han elegido

aquellos versos creacionistas de Gerardo Diego que dicen;

´•Para tt el fruto de dos suaves nalgas que al abrirse dan paso a una moneda." Y

se les ha elevado a lema

parlamentario d? la nueva democracia. Es como si hubiéramos inventado un juguete

q\ie funcionará a la

perfección con la reforma fiscal en marcha. Nosotros echamos por la boca unas

cuantas monedas mus; el

juguete abre suavemente las nalgas, y los padres de la patria ponen las manos

para recogerlas. Y asi,

luego, ya las tienen más dispuestas para ungir las leyes deí sacrificio

económico y de apretarse más el

cinturón. Me lo explicaba muy bien un diputado de la "nouvel vague": "Se trata

de que entregue cada cual

lo suyo para que nosotros recibamos cada uno lo nuestro." ¡Elemental señoría!

Cuando a don Adolfo Suárez no le quedaron ministerios para dar, se inventó lo de

los secretarios de

Estado, que son una especie de mandos .intermedios entre los ministros y los

subsecretarios. Y cuando ya

no le quedaron secretarías da Estado, se inventó lo de los asesores del

presidente, que son una especie de

consejeros áulicos entre los ministros, los secretarios de Estado, los

subsecretarios y los visitantes de la

Moncloa, que cada ve?, son más y se ponen más pesados con los problemas y las

reivindicaciones. Los

asesores del presidente son siete, que es número mágico, y eso le ha servido a

Rafael García Serrano para

escribir una historia literario-bíblica. histórico-religiosa y cachondo-

mitológica sobre el número siete, desde

las siete plagas de Egipto hasta las siete novias para siete hermanos, pasando

por las siete maravillas del

mundo y por los siete niños de. Ecija. Me parece que a Rafael García Serrano se

le olvidó citar las siete

cabezas de la hidra de Lerna. Matar a la hidra de las siete cabezas fue uno de

los doce trabajos da

Hércules, y resultó muy laborioso, porque a cada cabeza que cortaba a la hidra

la salían dos.

Si alguien cae en la tentación de pedir que, por economía administrativa o por

ejercer ese vicio tan

español de la envidia, se acabe con la hidra de los siete asesores, yo le

desaconsejaría inmediatamente el

propósito, porque no quiero n¡ imaginarme lo que podría ser don Leopoldo Calvo-

Sotelo con das cabezas

a pleno rendimiento político y con las elecciones municipales encima, Mejor

dejarlo. Además, lo bueno

de los asesores es que pueden servir para saber exactamente lo que no 35 debe

hacer. "¿Qué hago en este

asunto, Leopoldo?" Leopoldo te lo dice, tú haces todo lo contrario y ya es una

garantía.

Aquí no pasa semana, ni siquiera semana de agosto, sin que le den a uno unos

cuantos sustos y unos

cuantos disgustos. En esta que ]¡a acabado, los barcos pesqueros han permanecido

anclados, que como

eso de las aguas jurisdiccionales y del Gran Sol siga complicándose vamos a

terminar todos por por tener

que irnos a León a pescar truchas, como don Manuel Fraga Iribarne. Los camiones

se han quedado

quietecitos porque querían qnp les quitaran el canon de coincidencia con la

Renfe y que les dieran otras

gabelas, poique aquí, a cambio de votar, lo que queremos todos son gabelas. El

asunto se ha arreglado

medíante la fórmula mágica de quitar el canon y de subir l;ts tarifas cíe la

Renfe, que para encontrar el

remedio estuvieron reunidos muchas horas los expertos de los transportistas y

los expertos del Gobierno,

y los inexpertos de nosotros, a fastidiarle. A los alumnos de Educación General

Básica los han suspendido

a manta de Dios, que también es una forma de frenar el paro. Los sindicalistas,

por boca de don Nicolás

Redondo, han dicho que el Gobierno ea de derechas y que va a defender los

intereses de la oligarquía

capitalista, que es una manera de empezar el combate ael pacto social con un

gancho de Izquierda a la

mandíbula del equipo económico y a la quijada bancaria.

Y un grupo de loa "grapos" ha sido detenido la víspera del previsto asesinato de

unos cuantos guardias.

Lo peor que tiene detener a estos sujetos es que no sabe uiio qué hacer con

elloa. porque 9i ios encierran,

quieren salir, y ai los echas, quieren entrar, como les pasa a esos extrañados

vascos ("Los extrañados

somos nosotros", decía "El Alcázar" en un titular inclemente), que sa pasean por

Durango, por Bilbao, por

Anoeta, y un día de éstos la van a pedir audiencia a don Rodolfo Martin Villa y

se van a reunir en Jockey

en espera da la contestación. He tenido noticias—pero da fuentes no demasiado

fiables, y, por supuesto,

sin confirmar—que las distintas ramas militares y políticomilitares de ETA se

habían puesto de acuerdo

para ofrecer al Gobierno dos millones de pese taja por ministro, millón y medio

por asesor d«I presidente,

un millón por secretario de Estado y .medio millón por subsecretario, además de

un avión militar para

llevarlos a Oslo y la promesa de caballeros de no pedir responsabilidades

políticas por la brutalidad de la

represión contra la noble lucha terrorista. Y, además, exigen que Francia

entregue inmediatamente al

"Apala", no sea que la pase lo que a algunos du loa manifestantes antinucleares.

Ya veremos en lo que

queda todo, porque ya se sabe que la política es pacto y negociación.

Eso del pacto y la negociación se lo ha aprendido ya hasta Santiago Carrillo, y

por eso se ha ido a

Rumania, a agradecerle a Ceaucescu lo del Cadillac (que es un regalo que

demuestra hasta dónde puede

llegar la tentación da corruptela del imperialismo norteamericano, y, por tanto,

muy útil para un

comunista) y para negociar lo de las diversas vías nacionales hacía el

socialismo. Doña Dolores Ibarruri

("Ya veremos io que podemos hacer por ustedes, señora", dicen que le dijo a la

esposa de un ministro)

sigue, sin embargo, en sus trece, y antea de quedarse viuda dijo qua e^o de las

reuniones no sirve para

nada y que lo que hay que hacer es movilizar a las masa,« y dejarse de

gilirobleces. Don Gustavo Díaz;

Ordaz, con quien muchos han tenido la delicadeza de recibirle da embajador de

Méjico con el recuerdo de

Tlatelolco, ha durado en su Embajada algo más de lo que debiera haber durado don

Manuel Jiménez de

Parga en el Ministerio de Trabajo despuéa de lo de la autogestión, según el

criterio de "personas

autorizadas", aunque no lo suficiente. Los de Alianza Popular se han echado como

felinos sobre laa

palabras del señor ministro, sin tener en cuenta la letra del tango, que un

tropezón cualquiera da en la

vida, y más si estás hablando iodo el día con Marcelino Camacho, y ya han pedido

una interpelación. A lo

mejor, en estas Cortos, lo de las interpelaciones resulta mas divertido que en

las otras, porque en las otras

el Gobierno te contestaba por escrito en el "Boletín", a los cuatro o claco

meses, cuando ya nadie se

acordaba del tema, y además se salía por los cerros de Ubeda, que era una manera

de salirse del

compromiso aín dejar da ser ministro.

Menos mal que don Enrique Fuentes Quintana, don Francisco Fernández Ordóñez y el

señor Oliart han

estado al quite y han hecho declaraciones tan tranquilizadoras que hasta han

logrado que suba la Bolsa, y

don Adolfo Suárez ha hablado con unos y con otros antea de irse a Bagur, en el

golfo de Rosas, que yo

creo que son las únicas que va a ver desde que le hicieron presidente. Oon la

devaluación, el Banco de

España está haciendo su agosto de dólares; los empresarios se muestran más

conformen; los sindicales

aceptan, al menos, el diálogo, y a lo mejor empezarnos a marchar por el buen

camino de la recuperación,

y con un poco de suerte volvemos al florecimiento económico de ja dictadura,

pero sin dictadura, que es

lo bueno. Y entonces los españoles con menos de dos millones de renta de trabajo

al año podremos

mandar a nuestros hijos al colegio del Pilar paia que se sienten al lado de los

de mi amigo el comunista

Ramón Tamames, o al colegio de Rásales, para que compartan el pupitre con los

hijos del Rey y de Felipe

González, mientras don Iñigo Cavero arregla bien eso de la enseñanza gratuita.

Del colegio del Pilar (Alianza Popular tiene las mismas siglas que Antiguo

Pilar, pero no le ha servido de

nada) salen ministros a puñados y altos cargos de 3a Administración a manta.

Por lo visto, allí enseñan

bien "cómo triunfar en la vida", aunque los alumnos no aprendan prosodia. El

otro día, Nemo, en las

páginas de "Ya", anotó al "Kennedy español", o sea, a don Ignacio Camuñas, según

"El País", un

"inadecuao", seguido de otros "representao", "obligao", "analizao",

"estudiao", "delicao" y "heredao".

Y yo le oí ayer por televisión al ministro Oliart un "intentao", "calificao",

"hablao" y "encontrao". A la

regla de laa dos DD, de don Pío Cabanillas, hay que añadir una tercera D,

especial para ministros. Un

cursillo de pronunciación patrocinado por el flamante Ministerio de Cultura

seria una buena manera de

empezar, mientras viene el "Guernica", de Picasso. No sé si las urnas darán al

Gobierno aprobado en

política. De momento, suspenso en prosodia. Sí estudian un poco, en septiembre,

les daremos un

"aprobao".

Jaime CAMPMANY

 

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