Autor: Ruiz Gallardón, José María. 
   La letra y la música     
 
 ABC.    09/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ABC. DOMINGO 9 DE ENERO DE 1977.

APUNTE POLÍTICO

La letra y la música

Por José María RUIZ GALLARDON

Que la melodía de estos tiempos se rige por el compás democrático no parece que sea discutido por casi

nadie. Otra cosa es la letra de la canción, otra cosa es el programa de los cantautores, otra cosa, en fin, es

lo que se propone —o va a proponerse en seguida— a los electores españoles. Y vamos a ver si esas letras

riman, dicen algo o, como ocurre tantas veces, son mera disculpa o insignificante vaciedad para

lucimiento de tenores.

Porque es al caso que ya no basta con tararear la canción. A las gentes hay que decirles algo serio y

concreto: precisamente aquello con lo que van a poder intentar la solución de sus problemas. La

democracia es un método un sistema para elegir y responsabilizar a los gobernantes. Pero lo que éstos

hagan y cómo lo hagan es, por lo menos, tan importante —si no más— como el procedimiento por el que

resultan elegidos. Lo importante son, repito los programas.

Y me parece cuando menos curiosa una cierta irracionalidad en que incurren algunos de nuestros más

conspicuos líderes políticos. Porque es, creo difícil de explicar —desde una perspectiva lógica— los años

luz que separan al «P. S. O. E.» (r) del «P. S. O. E.» histórico. O la falta de entendimiento entre los

socialdemócratas del señor Fernández Ordóñez y los partidarios de don Antonio García López. O la

puntillosa discrepancia entre los amigos de don Fernando Alvarez de Miranda y los que siguen a don José

María Gil Robles. Tampoco he entendido muy bien nunca las escisiones y subescisiones falangistas. Y así

podría continuar la lista.

Todo eso hay que aclararlo. Y van a ser los electores quienes lo hagan con sus votos. Estos, amén y sobre

sus preferencias personales, van a fijarse —y mucho— en lo que los programas de los distintos partidos

les ofrezcan. Quien les hable sólo de democracia se va a quedar en la melodía, en el zorgorito. La letra

también importa: la letra grande y la pequeña; la que se encara con los problemas de cada día, desde

cómo defender el puesto de trabajo, o el valor adquisitivo del salario, a la subsistencia misma de la

empresa, etc , etc...

Aquí y ahora hay que pasar rápidamente de las cuestiones formales a las de fondo. Con claridad, sin

latiguillos, con honestidad y con realismo. Porque se ha pedido al pueblo que hable, no que rebuzne. Y se

le ha dicho que tiene libertad, pero con la libertad sólo no se come, ni con sólo libertad llega el ama de

casa a final de mes.

Ahora importa la letra. O la música va a terminar por aburrirnos a fuerza de repetida y de no decirnos

nada. Como en aquel cuento de los chavales que, de la tabla de multiplicar sólo recordaban el machaqueo

melódico: así no se atina nunca a resolver un problema, por elemental que sea.

José María RUIZ GALLARDON.

 

< Volver