Autor: Carandell, Luis. 
 Cortesías. 
 La orla     
 
 Diario 16.    01/11/1978.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Cortesías

La orla

Luis Carandell

«La votación se hará por llamamiento», dijo el presidente del Congreso, Alvarez de Miranda, antes de

señalar con el dedo, como en el juego de la gallinita ciega, un apellido al azar. Resultó corresponder al

señor Díaz Fuentes, y con él comenzó la votación, que se paseó por el alfabeto hasta la zeta y siguió luego

por las primeras letras.

Los aplastantes «síes», los ocasionales «uoes» y abstenciones fueron desgranándose en tono gris, y de allí

que sorprendiera a la Cámara el estentóreo «¡Nooo!» del diputado Francisco Letamendía. «Leta», a quien

la composición del grupo mixto privó ayer necesariamente de la explicación de voto, decidió consumir

este turno con gritos y desplantes. Cuando el nacionalista vasco ArzaIlus volvía a su escaño, después de

explicar el voto abstencionista de su partido, Letamendía le gritó a la cara a voz en cuello un:

«Mal, muy mal!», y luego abandonó destempladamente el hemiciclo. .

Jordi Pujol, de la minoría catalana, estuvo premioso al exponer las modificaciones regresivas introducidas

por el Senado. Gastón, representante del caótico grupo mixto, renunció a la explicación de voto. Fraga

trató de recoger en la tribuna los restos de la maltrecha, nave de Alianza Popular. y en uri encomiante

esfuerzo justificó a la vez los tres votos diferentes: Sí, no y abstención, que se habían repartido sus

correligionarios.

Raventós, de Socialistas de Cataluña, dijo que la ´Constitución venía a consagrar, de hecho, una «ruptura

pacífica». Carrillo advirtió que !a aprobación de la Constitución no resolvía todos los problemas que

España tiene planteados. Felipe González comenzó diciendo que «asistimos a un alumbramiento», pero

en seguida se puso a hablar de política. Anunció el fin del consenso y, al hablar del terrorismo, inventó un

neologismo que, seguramente, no quedará entre sus expresiones más afortunadas. Habló de «los

liberticidas».

El jefe de filas de los ucedeos, Pérez Llorea explicó el consenso constitucional con unos ver sos de

Machado, aquellos que dicen: «¿Tu verdad No. La verdad. / Y ven conmigo a buscarla. / La taya

guárdatela.» FA presidente del Gobierno afirmó que ésta es «una Constitución de su tiempo, con valores

de un tiempo nuevo y mejor». Adolfo Suárez hizo una atrevida excursión por el territorio de la

interpretación materialista de la historia al decir que la Constitución «no trata tanto de definir la realidad

como de transformarla».

Al final, los grupos parlamentarios se fotografiaron en sus respectivos escaños. Los socialistas, una vez

acabada la sesión y cuando todo el mundo estaba ya en los pasillos, volvieron a entrar en el hemiciclo a

instancias de Gregorio Peces-Barba y posaron para «la orla» de este día constitucional.

 

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