Dimitió Letamendia     
 
 Diario 16.    09/11/1978.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

informacion general

Dimitió Letamendía

MADRID, 9 (D16).~EI diputado vasco, miembro de Euskadico E z k e r r a (EE), Francisco Letamendía,

«Ortzi», presentó ayer su dimisión en el transcurso del Pleno dedicado al orden público, y en el que,

teóricamente, no tendría que; haber intervenido. «Lo qué siento —comenta Gabriel Cisneros, diputado de

ÜCD—,´es que haya dimitido sin haberlo procesado.»

Letamendía, que subió a la tribuna de oradores para contestar a Manuel Fraga Iribarne por alusiones,

caldeó el hemiciclo con los gritos de «;Gora Euzkadiko Askatuta!» y «¡Gora Euzkadi Socialista!» («Robo

la foto del Pleno», decían algu nos diputados), acompañados del puño en alto, Ortzi, hombre de guerra del

antiguo militante de ETA, dijo también que, «los gritos son compatibles con la unidad del Estado, aunque

incompatibles con los restos franquistas», Y después, con la sala en un profundo y tenso silencio, el

preámbulo de su dimisión.

Convidado de piedra

Letamendía se refirió a que el grupo mixto no le había elegido como; portavoz y que a partir de .ahora

no le dejarían hablar jamás. («Intervino en el tema Lemóniz —dijo Gostón—, porque era él quien

llevaba los asuntos energéticos y porque seguimos principios democráticos.») Que daba la razón a

Pérez Llorca cuando decía de él que era un «convidado de piedra». («Lógico —puntualizó a .D16 el

portavoz ucedista—, todavía no se había enterado dé lo que era el Parlamento»). Y que no se resistía a

intervenir solo por alusiones cuando Fraga Iribarne le citase. (El secretario aliaricista no sé movió de su

escaño).

Estas razones «y más que explicaré cuando llegue a Euzkadi —decía a D16 cuando salía por la puerta

trasera del palacio de la Carrera de San Jerónimo—, son las que le han obligado á presentar su dimisión

pública y ante el Pleno («Es la primera ves —precisó Ricardo de la Cierva— que en la Historia $e da un

caso como éste») en el que sólo parecía iba a hablarse de orden público.

Y ahora, ¿qué?

Mientras, el presidente del Gobierno, Adolfo Suá-rez, recorría los pasillos de la.s Cortes primero con

Garrigues, luego con Arias Salgado, después... Alvarez Miranda cedía su puesto al socialista Gómez

Llórente y salía a ¡os inquietos .y bulliciosos aledaños de la Cámara.

«Pienso —dijo a D16 el presidente del Congreso— que la dimisión de Letamendía no es más que una

renuncia como las que ya se han producido en esta legislatura, sólo que acompañada de la

espectacularidad. Ahora, el tema será estudiado por la Mesa y ésta, después de tomarlo en consideración,

lo remitirá a la Junta Electoral, que a su vez lo hará saber a la coalición Euskadiko Ezkerra para que

ocupe su escaño.»

El socialista Javier Solana contradecía al presidente y calificaba el caso como «una dimisión, política». Su

compañero vasco Enrique Múgica añadía: «Letamendía es un hombre .que ya estaba fuera de Euskadiko

Ezkerra; yo diría, y no quiero hablar, que es un elemento anecdótico de la política vasca.»

Para los vascos, el Partido Nacionalista Vasco («No habrá problemas en Euskadiko Ezkerra por esta

dimisión; además, EIA es un partido revolucionario, pero demócrata», decía a D16 Marcos Vizcaya) sería

el próximo protagonista: Los quince puntos respuesta a los ultrasécretos presentados por Martín Villa

ocuparon el resto de las conversaciones de la noche.

 

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