Autor: Esteban, Jorge de. 
   Viabilidad de la democracia entre los españoles de hoy     
 
 Diario 16.    20/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Viabilidad de la democracia entre los españoles de hoy

Tras el 14 de abril de 1931 fueron muchos los-que proclamaron a todos los vientos que España estaba

dando "el ejemplo de paz y de revolución pacífica más maravilloso que la humanidad contemplara". En

efecto, se había pasado de un régimen político caduco-conservador a otro democrático, sin ningún género

de convulsiones violentas. El clima de solidaridad. y orgullo nacional se hallaba presente en la casi

totalidad de las mentes españolas. Sin embargo, cinco años después ese pueblo solidario y orgulloso je

enfrentaba en Una de las guerras civiles más espeluznantes y sangrientas t!e la historia contemporánea. El

pacifico experimento no había sido más que un fugaz espejismo.

Tras el 15 de diciembre de 1976, Kspaña ha comenzado a transformarse lentamente, y ante los ojos

atónitos de propios y extraños, este país se halla comprometido en el paso, históricamente insólito, de una

dictadura férrea y decadente a !os inicios esperanzadores de una democracia en flor. ¿ Acabará este

segundo y portentoso experimento en una nueva frustración nacional? Por supuesto que hacer

predicciones en política es tan aventurado como hacerlas en meteorología, incluso "aunque .~e disponga

de sofisticados adelantos técnicos. Pero ello no obsta que, a mi juicio, existan razones de peso para pensar

que este nuevo intento pueda llegar a buen puerto.

Las diferencias entre uno y otro momento, español son muchas y va

riadas; claro que no puedo entrar ahora a analizarlas en detalle. A lo que me voy a circunscribir es a

reflexionar sobre un dato concreto que creo engloba a todos los demás.

Liberales, socialistas y fascistas

El fracaso del experimento de 1931 hay que> contemplarlo en razón del enfrentamiento radical de tres

diversos proyectos de sociedad, que encarnaban sendos sectores sociales y políticos del país. Un primer

proyecto de sociedad era el que se dirigía a crear en nuestro suelo una República burguesa avanzada, le

estilo semejante a las que existían en otros países europeos de la época. Otro, segundo, consistía en la

instalación de un régimen ineludiblemente socialista o colectivista, inspirado en parte por el ejemplo de la

Rusia soviética. El tercero y último, se orientaba a mantener la tradicional estructura dé nuestra

característica sociedad conservadora y arcaizante. Una raquítica burguesía, urbana e ilustrada, apoyaba el

primer proyecto. Una clase obr°ra y campesina, desarticulada y analfabeta en su* casi mayoría, sostenía

el segundo Una clase terrateniente, cierto sector reaccionario de ias clases medias y ciertas instituciones

como la Iglesia y parte del Ejército reivindicaba el tercero.

Durante cinco años, estos tres proyectos de sociedad —el liberal, el socialista y el corporativistafascista—

se enfrentaron verbalmente y hasta físicamente. El resultado fue que ninguna de las tres corrientes tuvo la

suficienle fuerza política para imponerse a las otras, con 10 que el régimen se vio desbordado por todas

partes. Así, ante esta insuficiencia política de cada una de esas corrientes no cabía más remedio que

dilucidar la conquista de la supremacía por medios violentos. La guerra de 193639 es el más claro

ejemplo cié la sentencia de Clausewitz de que la guerra es la política seguida por otros medias. Cuando

los instrumentos y las instituciones políticos son incapaces de imponer un determinado proyecto de.

sociedad, cuando no se llega a una situación de compromiso aceptado :il menos por la mayoría, queda

abierto el camino de las armas y la violencia. Lo que vino después es de sobra conocido.

La desmesura como sabotaje

¿Y qué puede ocurrir entonces en la actualidad? Sin que caigamos fl

ingenuidades políticas o en ilusiones vanas, no nos cabe más remedio que reconocer que hoy, al menos

teóricamente, las posibilidades de éxito para implantarse la democracia en España son mucho mayores

que antaño. Y ello simplemente porque, en líneas generales, es posible sostener que, mayoritariamente

hablando, no parece existir más que un proyecto de sociedad fcsumidos por casi todos los españoles: crear

en este país una sociedad democrática y pluralista. Por supuesto, este consenso no es absoluto, pero, como

digo, sí mayoritario. Claro está que muchos también aspiran legítimamente a "ir más all¿ y Uegar hasta

una sociedad socialista y democrática. Pero, en definitiva, tanto unos como otros son conscientes de que

la única forma de convivencia posible en esta hora pasa por una democracia pluralista y, ¡ambién, de que

reivindicar ahora exigencias desmesuradas no sería más que una forma sublime de! más estúpido

sabotaje.

Pues bien, tal circunsfancia no ha .surgido ciertamente por generación espontánea. Su aplicación viene

dada por diversas razones y causas Por una parte, el pais ?n estos, cuarenta años úlümos se iia

transformado, mal que bien, dcsde el punto de vista económico y social hasta llegar a con vertir se .´n esa

tan cacareada ´´décima polencia industrial".

En efecto, el país se halla estructurado por una amplia clase media razonable, junio con una clase obrera

moderna y dinámica, que posibilitan la adopción de una democracia pluralista estable.

Por otra parte, !os cuarenta años de represión política y de falta de libertades han hecho que

psicológicamente nadie quiera en general otra aventura autocrática del tipo que sea. Por último, el

contexto internacional favorece —y hasta obliga— nuestra incorporación al club de Us democracias

europeas.

La concurrencia de todos estos factores objetivos y subjetivos ^s lo que nos permite sostener la viabilidad

de la democracia entre los españoles de hoy. Ahora bien: con ello no infravaloramos los todavía

numerosos obstáculos que debemos sortear, que nemas heredado de nuestro triste pasado y que son, sin

duda, enormes. Pero, al menos, sabemos ya que la única forma le borrar el pasado es construir un futuro

diferente. Y eso, con todo, es posible hoy.

Jorge tic Hstcbun

 

< Volver