Según se ha informado a los diputados, está prevista una participación de viente compañías del Ejército en Euskadi. 
 Las unidades militares desplegadas en el País Vasco pueden ser relevadas en un plazo de cuatro a diez meses     
 
 El País.    02/04/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

Según se ha informado a los diputados, está prevista una participación de veinte compañías de! Ejército

en Euskadi

Las unidades militares desplegadas en el País Vasco pueden ser relevadas en un plazo de cuatro a diez

meses

E1 Gobierno está totalmente de acuerdo en que no haya un cambio cualitativo en la lucha contra e!

terrorismo y los límites de la intervención militar, que en la fase actual están perfectamente delimitados.

Estas dos afirmaciones fueron hechas ayer por los ministros de Interior y de Defensa, que comparecieron

ante tas comisiones respectivas del Congreso, reunidas en sesión conjunta para conocer el alcance de las

recientes medidas adoptadas en la lucha antiterrorísta.

Los límites del despliegue militar en la frontera franco-española los tiene establecidos el Gobierno en un

máximo de veinte compañías, unos 2.000 hombres, según ha sabido EL PAÍS de fuente competente. El

limite temporal para ¡a intervención militar en la lucha antiterrorista está fijado entre cuatro y diez meses.

El Gobierno pretende ir sustituyendo en e! futuro las compañías del Ejército presentes en la frontera por

unidades de la Guardia Civil, a medida que éstas sean relevadas de algunas funciones que actualmente

desempeñan y que pasaría a cubriré! Ejército.

Esta operación sustitutoria, que afectaría fundamentalmente a aeropuertos, fábricas de materia! militar y

otras instalaciones también militares, el ´Gobierno ´entiende que ha de ser necesariamente escalonada, de

ahí que no crea posible retirar efectivos militares de la frontera antes de cuatro meses.

La presencia militar en el País Vasco fue justificada por los ministros Oliart (Defensa) y Rosón (Interior)

por la necesidad de «impermeabilizar la frontera», condición imprescindible para combatir con más

eficacia el terrorismo de ETA, que encuentra en Francia su base más segura. El Gobierno consideró en

algún momento la conveniencia de que esta operación la llevase a cabo la Guardia Civil, dado que es el

cuerpo encargado de la custodia de fronteras, pero, si se quería ejecutar esta impermeabilización sin más

demora, no cabía otro recurso que recurrir al Ejército. Desplazar a la Guardia Civil exigía más tiempo, ya

que su movilidad es menor y además este cuerpo presta servicios específicos que no pueden ser

abandonados en cuestión de días.

Las circunstancias tampoco aconsejaron proceder de inmediato a la sustitución de la Guardia Civil por el

Ejército en la custodia de aeropuertos y algunas instalaciones militares. La razón que daba a este

periódico una alta fuente gubernamental es que los soldados tienen una menor preparación para prestar

estos servicios y era conveniente pianear con calma la sustitución. Todos estos considerandos los hizo el

equipo de Calvo Sotelo después del frustrado golpe de Estado.

Una fuente del Ministerio de Interior manifestó que la impermeabilización de la frontera ya venía siendo

considerada por el Gobierno anterior. El recrudecimiento de la actividad terrorista de ETA Militar y la

mayor sensibilización de la opinión pública, después del golpe —a pesar de que el número de atentados

es muy inferior al mismo período del año anterior— llevaron a la determinación de movilizar al Ejército

en estas funciones auxiliares en el control fronterizo.

El Gobierno no tiene prevista la intervención directa del Ejército en la lucha antiterrorista, ya que la

función que se le asigna es complementaria de la que viene desarrollando la Guardia Civil,´ que es la que

intervine directamente en él control de carreteras, caminos, pasos fronterizos y en la práctica de registros

y detenciones. En el mar, tas unidades de Marina se limitarán a controlar el movimiento marítimo, en

coordinación con las autoridades de tierra. El Ejército del Aire colaborará con sus unidades en el

reconocimiento aéreo de la Zona.

Las fuerzas del Ejército .desplegad as en el País Vasco lo están bajo la autoridad de sus mandos naturales,

que se coordinan en sus actuaciones con los jefes de la Guardia Civil.

Por lo que respecta al mando único, el Gobierno destaca el papel que puede jugar en la mayor

coordinación de los distintos cuerpos implicados en la lucha antiterrorista y que, tradicionalmente, ha sido

pésima, al decir de los propios profesionales. Los servicios de información de la Policía, Guardia

Civil y Ministerio de Defensa trabajan totalmente descoordinados y la información confluía; como

mucho, en los más altos niveles políticos, pero no se producía un intercambio a un nivel profesional.

Descoordinación informativa

La Comisaría de Información, que protagoniza desde hace años la lucha antiterrorista, sólo recibía la

información que generaba el Cuerpo Superior de Policía, y sólo en algunas ocasiones le llegaba también

de la Guardia Civil. «Hay que reconocer que entre ellos no se daban muchas facilidades», manifestó

recientemente un alto responsable del orden público. El Gobierno destaca ahora la mayor capacidad de

información con que contará el Mando Único, al contar con la colaboración del Cesid (Centro Superior de

Información de la Defensa), que tiene acceso a informaciones de otros servicios internacionales que

pueden ser muy valiosas, en opinión de un miembro del Gobierno, para la lucha antiterrorista.

El Mando Único, que preside el comisario Manuel Ballesteros, ha mantenido ya su primera reunión y ha

fijado algunas líneas de actuación, como el incremento del control fronterizo en el tránsito de pasajeros

españoles, a los que se les exigirá el pasaporte y no el carné de identidad, como se venía haciendo en los

últimos años. El transporte TIR —que goza de privilegios en el paso de fronteras— será objeto de

especial vigilancia, por ser un procedimiento habitual utilizado por los terroristas de ETA para pasar de

Francia a España. En concreto, Isidro Etxabe y José Arregui, militantes de ETA, detenidos en Madrid en

febrero, cruzaron la frontera por este procedimiento. El Mando Único está estudiando también medidas

no estrictamente policiales, pero de gran incidencia en la lucha antiterrorista, como la contraguerra

psicológica.

El Gobierno confía también en los buenos resultados que pueda dar la táctica italiana de rebajar la pena a

los terroristas que faciliten la actuación policial.

El Mando Único, que todavía no ha alcanzado su pleno desarrollo orgánico, tendrá un reflejo tanto a nivel

provincial como regional. En el primero de los casos, serán los gobernadores civiles los que presidan ese

mando, y en el ámbito regional, ocuparán este cargo profesionales designados por el Ministerio de

Interior.

Los ministros de Interior y Defensa´ respondieron a las preguntas que les formularon los portavoces de los

grupos parlamentarios nacionalistas y de izquierda.

 

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