Autor: Sainz Álvarez, Pablo. 
   Aun hay maestros que pegan     
 
 Ya.    12/01/1978.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

OPINAN LOS LECTORES

Aún hay maestros que pegan

Don Pablo Sanz Alvarez nos cuenta desde Alcalá de Henares:

"En una experiencia que he vivido junto con otros compañeros al realizar un trabajo exigido por nuestros

estudios de Magisterio, que consistía en una encuesta a nivel escolar sobre la idea que tienen los sujetos

de la educación sobre ésta, hemos adquirido muchas ideas, quizás no de lo que pretendíamos, pero si de la

actuación escolar en los colegios de nuestra ciudad.

Como podrán comprender, tuvimos que estudiar estas encuestas, compararlas y euantificarlas, y cuál no

sería nuestra sorpresa al descubrir entre ellas un grupo de 10 alumnos de quinto de EGB que, a la

pregunta de qué le pedían a un buen educador, contestaron prácticamente igual y de la manera siguiente:

"que no pegue", "que si pega, no haga tanto daño", "que nos castigue, pero que no nos pegue", y así hasta

cuarenta contestaciones del mismo estilo. Lo que todo el mundo imagina ante estas respuestas lo

imaginamos también nosotros, y nos parecía verdaderamente increíble que en estos tiempos con el actual

nivel de cultura—no tanta como quisiéramos—, con el fomento de los derechos de la persona a todos los

niveles y mil cosas más, fuera posible que en un colegio, y además nacional, pudiera existir todavía un

maestro que usara estos retrógrados sistemas de enseñanza, que hiciera suya esa famosa y ridicula frase

de "la letra con sangre entra", y que no hubiera sido cesado en su puesto. ¿Dónde están los padres de esos

chiquillos? ¿Dónde está el director del centro? ¿Y los inspectores de enseñanza? ¿O es que para denunciar

esos desmanes los niños deben esperar a que un grupo de personas coincidan en su grupo y lo vean?

Señores padres, ¡no se callen!; sus hijos no tienen fuerza para defender sus derechos. Para eso están

ustedes. El derecho a una educación libre lo tienen todos ustedes. ¡Defiéndanlo! No permitan estas y otras

situaciones que, sin duda, ustedes, en sus hijos, sufren y que nunca han sido, son ni serán justificables."

 

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