Un m´as tu vu     
 
 Diario 16.    07/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Un m´as tu vu

Vamos hoy a la francesa. La cosa lo merece. El señor Ruiz-Gallardon pide esta mañana en "ABC" una ley

antilibelo y la pide a gritos. Y reclama que le dejen participar a él en la redacción.

Vamos, pues, a la francesa, a darle al señor Ruiz-Gallardón motivos para que nos aplique por anticipado

esa ley que reclama a grandes gritos: el señor Ruiz-Gallardón es un m´as tu va.

Para evitarle al escribidor leguleyo (libelo) el tener que lanzarle a la busca y captura de un diccionario

francés, o hacer una rápida llamada telefónica a amiguitos o amiguitas (libelo) del vecino país,

expliquémosle que un m´as tu vu (libelo) es alguien que siempre se pone en el candelero, que siempre

pretende estar en primera fila, que siempre trata de sacar la cabeza por encima de los demás y que se cree

protagonista incluso cuando se afeita (libelo).

Es, además, el señor Ruiz-Gallardón de la más alta especie de m´as tu vus, la de los institucionales. Es un

m´as tu vu institucional (libelo). Lo cual quiere decir que su ansia protagonizadora le lleva a dar lecciones,

a erigirse en ombligo docente (libelo) de la nación, en condescendiente cazón de sus misérrimos

compatriotas. El señor RuizG-allardón no se detiene ante el ministro de Justicia, pasa como un tornado

(libelo) sobre los doloridos huesos del ministro de Información, barre de un olímpíco plumazo todos los

méritos de la Prensa española —es de esperar que exceptúe al "ABC" y a "El Alcázar"— y clama por

sanciones para casi todo el mundo que dedica sus afanes a informar al país.

Olvida don José María que gracias, entre otros, a sus correligionarios de toda laya (libelo), la Prensa

española ha estado cuarenta años en estado de hibernación, que sólo recientemente ha empezado a

desentumecerse y que no se le pueden pedir peras al olmo cuando sólo olmos se han planeado y quemado

todos los perales. Los jardineros gallardones son los responsables y no quienes andan plantando fruta

como pueden y como les dejan.

Olvida también, o hace que olvida, el señor Ruiz-Gallardón que en pocas actividades de este país se han

dado en los últimos años tantas pruebas de lucidez, de patriotismo, de sensatez y de buenas intenciones

como en la Prensa. Que tirios y troyanos han reconocido ese inmenso papel de la Prensa en la

reconstrucción moral de la maltrecha España. Que ello se ha hecho derrochando valor e ingenio desde

trincheras mucho más amenazadas y precarias que las del "ABC". Y que ya está bien de monsergas de

quienes, después de arrasar el sembrado con sus voraces dientes, andan gritando ahora que viene la

langosta.

Dicen también los franceses que el ridículo ya no mata. Ello permite que en la pista nacional sigan

pavoneándose augustos Augustos cargados de lentejuelas, que esgriman batutas para dirigir orquestas que

miran para otro lado y que se sienten a pianos que revientan a su sólo contacto. Si el ridículo matara, otro

gallardón nos cantara.

D16

07/01/1977

 

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