Autor: Egurbide, Peru. 
 Importante discurso del ministro español de Asuntos Exteriores, señor Pérez-Llorca. 
 La OTAN debe defender siempre la supremacía del poder civil     
 
 Diario 16.    06/06/1982.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

RELACIONES EXTERIORES

6 - junio - 82 /Diario

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EL GOBIERNO BUSCA EN LA OTAN UN PARAGUAS CONTRA EL GOLPISMO...

CON ESPAÑA, 16 BANDERAS

La bandera española, el centro de la fotografía momentos después de ser izada en la mañana de ayer

sábado por dos miembros de las Fuerzas Armadas adscritos a la agregaduría militar de la Embajada de

España en Bruselas, ondea en el «círculo» de las 16 enseñas aliadas a la entrada del Cuartel General de

Evere, cercano a la capital belga.

Importante discurso del ministro español de Asuntos Exteriores, señor Pérez-Llorca

LA OTAN DEBE DEFENDER SIEMPRE LA SUPREMACÍA DEL PODER CIVIL

España ha estado ligada a la seguridad de Europa Occidental mediante un tratado bilateral con Estados

Unidos

En el seno de la libertad recobrada y la democracia consolidada, España debe formar parte de la familia

europea

El ministro de Asuntos Exteriores, Pérez-Llorca, en un importante discurso, durante la ceremonia de

ingreso en la OTAN, afirmó que la decisión del Gobierno español de integrarse en la Alianza Atlántica

quiere ir en defensa de la democracia y en defensa de un principio de aplicación en todas las democracias,

que es la supremacía del poder civil y el respeto profundo a las normas constitucionales que lo asegura.

Bruselas: Perú EGURBIDE, corresponsal

El ministro español de Asuntos Exteriores afirmó que la decisión española de adherirse a la Alianza

Atlántica consagra la decisión del Gobierno de defender la supremacía del poder civil establecida en la

Constitución. El ministro defendió, además, el punto de vista español sobre el conflicto de las Malvinas -

ante los miembros del Consejo Atlántico, órgano civil supremo de la Alianza, en el que, por supuesto,

estuvo representada Gran Bretaña.

Pérez-Llorca dijo que la decisión del Gobierno español de ingresar en la OTAN «quiere ir, sobre todo, en

defensa de esos principios: en defensa de la libertad, en defensa de la democracia pluralista, en defensa de

los derechos humanos y en defensa de un principio, que es de aplicación en la organización y en todas las

democracias, el de la supremacía del poder civil y el respeto profundo a las normas constitucionales que

lo asegura».

Más adelante, el ministro señaló: «En contra de lo que en frase brillante alguna vez se dijo, el Gobierno

español cree que los Estados tienen intereses, pero también amigos. Por eso mismo he de referirme con la

natural ansiedad al conflicto de las Malvinas, que enfrenta a dos pueblos occidentales en una dramática

contienda, que la negociación y la diplomacia podrían haber evitado, logrando un acuerdo mutuamente

aceptable sobre las islas. »

España no quiere evadirse - dijo - del elemental deber de pedir con energía que se vuelva a la mesa de

negociaciones, se respete el alto el fuego, y se imaginen soluciones que respeten, al mismo tiempo, la

integridad territorial de Argentina y los intereses y el bienestar de la población. A ambas orillas del

Atlántico debe instalarse la razón dialogante.

Malvinas en paz

«Es necesario - prosiguió Pérez-Llorca- buscar el desenlace de una paz libremente consentida, que pueda

constituir una solución. Hay que evitar que el problema siga vivo, afectándonos a todos, como foco

latente de conflictos y alimentador de la incomprensión y el resentimiento entre dos comunidades a las

que España pertenece: la europea y la iberoamericana, lo que nos hace dolorosamente conscientes del

foso que puede empezar a separarlas y ante el cual estamos decididos a hacer todo lo que podamos para

conseguir que desaparezca cuanto antes.»

Triple vocación

Previamente, al comienzo de su intervención, el ministro había advertido que el Gobierno español estima

conveniente volver a expresar su posición en torno a la incorporación de España a la Alianza, y hacerlo

con palabras del presente, teniendo en cuenta, de manera muy específica, las circunstancias hoy

existentes, algunas de las cuales no se daban en los momentos iniciales de la decisión.

Tras esta alusión explícita a una coyuntura internacional que ha hecho que el ingreso español sea

calificado, cuando menos, de «inoportuno», Pérez-Llorca expuso la triple vocación euro-atlántica,

iberoamericana y africana de España, en los siguientes términos: «Es también nuestra decisión algo que

expresa hondamente y seriamente nuestra vocación europea. Nuestro país ha estado ligado hasta ahora a

la seguridad de Europa occidental, mediante una relación bilateral singular con los Estados Unidos de

América.»

El ministro se refirió, a continuación, a la voluntad española de modificar la naturaleza de nuestras

relaciones, sobre este primer eje euro-atlántico, desde el momento en que la transición a la democracia

hizo posible la ruptura con un aislamiento exterior impuesto: «Sin entrar aquí en la naturaleza y

limitaciones intrínsecas de esa relación, que sólo nos asociaba de facto e indirectamente con la Alianza

Atlántica, reflejando así la realidad de nuestro aislamiento, es evidente que, en el seno de una libertad

recobrada y de una democracia consolidada, nuestro papel debía normalizarse pasando a formar parte en

pie de igualdad de la familia de naciones europeas que garantizan su seguridad y su sistema político por

medio de la Alianza Atlántica, en el seno de Occidente.»

Es éste un paso, prosiguió, que queremos ver pronto seguido del de la terminación de nuestras

negociaciones de adhesión a la Comunidad Europea. Se producirá así el doble ingreso de España que

proyectará hacia el exterior las importantes conquistas que ha realizado nuestro pueblo en lo interior.

Queremos que España reaparezca así en su contexto propio y natural, tras décadas de ausencia de las

estructuras europeas occidentales.

Hispanoamérica

«Creemos con sincera convicción - añadió - que la consistencia occidental no se puede entender sin la voz

de Hispanoamérica, formada por países de una misma estirpe y cuyas preocupaciones nosotros sentimos

como propias. Consecuentemente, nos esforzaremos en que la Alianza no pueda sentir como ajenas unas

conexiones adicionales con un conjunto de pueblos occidentales que cada vez tendrán mayor peso en la

confianza de una paz mundial duradera.»

También al comienzo de su intervención aludió Pérez-Llorca, desde el punto de vista del procedimiento, a

esta idea de que «toda la España democrática ingresa en la OTAN». El ministro recordó que el proceso

adhesión a la Alianza Atlántica fue iniciado por el Gobierno español el 20 de agosto de 1981 y fue

seguido de un minucioso debate en ambas Cámaras de nuestro Parlamento y otorgamiento de la

consiguiente autorización. El paso se continuó en Parlamentos miembros dando así al

procedimiento el ritmo sosegado, el carácter público y la solidez de decisión que acompaña la voz de los

Parlamentos democráticos, medio expresión sereno y eficaz de la voluntad popular.

Metas

El representante español concluyó su discurso con las siguientes palabras: «Presidente, señoras y

señores: La paz y la seguridad internacional sobre la base de las relaciones de cooperación y amistad con

todos los pueblos de la Tierra constituyen las metas de nuestra política exterior enriquecida hoy

con la corporación de España a la Alianza Atlántica. Estos son los objetivos que proclamamos en estos

momentos solemnes, en los que que-remos reafirmar la voluntad de España de unirse a pueblos de la

comunidad atlántica en la defensa los derechos fundamenta-les de la persona, en la búsqueda de una paz

que res-pete, en nuestros propios países y en el mundo, la exigencia de la justicia, del respeto al

pluralismo democrático y la plenitud de libertad.»

 

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