Autor: Mercado, Francisco. 
 La policía detuvo la manifestación repetidamente. 
 10.000 personas marcharon hasta Torrejón contra la OTAN     
 
 El País.    07/06/1982.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

EL PAÍS, lunes 7 de junio de 1982

POLÍTICA

NACIONAL / 17

La policía detuvo la manifestación repetidamente 10.000 personas marcharon hasta Torrejón contra la

OTAN

FRANCISCO MERCADO

Cerca de 10.000 personas - 3.000 para la policía municipal de Torrejón de Ardoz -, participaron ayer en

una marcha de Madrid a Torrejón en contra de la OTAN, del ingreso de España en la misma, de la

presencia de bases estadounidenses en territorio hispano, así como en favor de la paz mundial, del

desarme y de "solidaridad con los pueblos que luchan con el imperialismo". Organizado por la Comisión

anti-OTAN de Madrid, el acto comenzó a las once en el madrileño barrio de Canillejas. La policía detuvo

en varias ocasiones la manifestación, que finalmente se terminó sin incidentes.

Abrieron la marcha, entre otros, los diputados del Grupo Mixto Andrés Fernández y Fernando Sagaseta,

el parlamentario socialista Pablo Castellano, el miembro de Izquierda Socialista Antonio Santesmases, el

fiscal Jesús Chamorro, el abogado Fernando Salas, la actriz Lola Gaos y el bailarín Antonio Gades, y un

representante del movimiento holandés IKV (Comisión Inter-iglesias por la Paz). También había cierta

representación de CC OO y un amplio espectro de partidos izquierdistas extraparlamentarios. Los 2.000 o

3.000 participantes al principio se fueron incrementando al avanzar la mañana.

A los once minutos de marcha, inspectores del Cuerpo Superior de Policía detuvieron la manifestación

alegando la presencia unas banderas republicanas en la misma. El diputado Pablo Castellano, en un

crispado diálogo sostenido con el responsable policial, defendió el derecho a portar las mismas dentro de

una manifestación legal-mente autorizada en la que no se había alterado el orden. En cualquier caso, el

diputado socialista, como miembro del comité organizador, se negaba a retirar las banderas, pidiendo a la

Policía una orden por escrito que les permitiera la retirada de las mismas.

Escasamente convencidos, los inspectores volvieron a montar en sus vehículos, reiniciándose la

marcha, aunque la velocidad de ésta se vio constantemente retrasada por la marcha lenta de los coches

policiales que les precedían y los frecuentes y breves parones que estos efectuaban. A mediodía, la Policía

volvió a detener la marcha, ante la mirada expectante de medio centenar de miembros de la Policía

Nacional, que cerraban la carretera metros más adelante.

Se produjo de nuevo un crispado diálogo entre Castellano y el responsable policial. Este solicitó

enérgicamente la retirada de las banderas republicanas, a lo que se negó el diputado socialista, el cual

volvió a solicitar sin éxito una orden por escrito o la posibilidad de hablar por radioteléfono con el

gobernador civil de Madrid. Finalmente, la policía accedió a la continuación de la marcha, pero

responsabilizó al diputado socialista de la presencia de dichas banderas por si fuera constitutivo de delito.

Reiniciada la marcha, que con la retirada de las dotaciones policiales que la precedían adquirió casi un

ritmo de marcha atlética, forzados también por el hambre y el calor, a las tres de la tarde se hacía la

entrada en Torrejón.

A las cinco se inició el festival anti-OTAN, con el que se concluía la marcha, en un campo de fútbol de

dicha localidad, pero el mismo quedó muy deslucido debido a la dispersión de los manifestantes ante la

entrada del recinto.

 

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