En el Comité Federal de su partido y en la prensa. Felipe González explica la futura política exterior de su primer Gobierno. 
 La salida de España de la OTAN no tiene por qué ser mal recibida     
 
 Diario 16.    08/11/1982.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

NACIONAL

EN EL COMITÉ FEDERAL DE SU PARTIDO Y EN LA PRENSA

La futura política exterior de su primer Gobierno

«La salida de España de la OTAN no tiene por qué ser mal recibida»

En las siguientes declaraciones, hechas a una revista francesa, Felipe González expone sus planteamientos

básicos en temas clave de política exterior: OTAN, Mercado Común, Gibraltar... En el primero de estos

puntos recuerda la voluntad de hacer un referéndum popular y advierte: «La salida de España de la

OTAN, en caso de que se produjera, no tiene por qué ser mal recibida entre algunos países amigos

occidentales.»

Madrid - «Habrá un acercamiento Madrid-París. El diálogo abierto va a existir, desde luego, y será

posible entenderse mejor entre socialistas», ha dicho Felipe González en unas declaraciones a la

publicación francesa «Politique Etrangére».

«El PSOE - afirma el futuro presidente español - tiene una decidida vocación europeísta, por ello quiere

potenciar ese movimiento que ya se da en todos los estamentos socialistas de nuestra nación y de los

proyectos de los países occidentales de un proyecto autónomo de comunidad de defensa europea. Aunque

esto no es fácil en un futuro inmediato.»

El PSOE, sin embargo, estaría dispuesto a mantener la actual alianza militar con los Estados Unidos,

siempre que se cumplan determinadas condiciones: «Al mismo tiempo, si el contenido de los acuerdos

bilaterales entre España y los Estados Unidos responde en el futuro al criterio de igualdad, que debe ser la

norma entre dos naciones soberanas, el PSOE mantendrá esta alianza militar con el Estado americano. )

OTAN, no

Felipe González explica una vez más el planteamiento de su partido respecto a la OTAN: «Está claro que

el PSOE es partidario de someterse a la voluntad popular, mediante referéndum, en el tema OTAN (...).

Otros países occidentales no están vinculados ni siquiera militarmente a la potencia hegemónica de la

OTAN y por ello no se les cuestiona como parte de Europa.»

En consecuencia, añade; «la salida de España de la OTAN en caso de que se produjera no tiene por qué

ser mal recibida entre algunos países amigos occidentales. Era por otra parte público y notorio que el

PSOE se ha opuesto a la entrada de España en la OTAN, precisamente cuando hace unos meses el partido

mayoritario entonces en España - UCD - llevó a nuestra nación a la Alianza».

La negativa a la entrada en la OTAN la sustenta en dos realidades de la actual política exterior española:

«Dos aspectos de la política exterior española abundan en la tesis de que no compensa a España su

integración y alineamiento definitivo en la OTAN: ni se han acelerado las negociaciones con la

Comunidad Económica Europea, que han quedado congeladas precisamente después del ingreso en la

OTAN, ni el Reino Unido - miembro de la Alianza - ha retirado su actitud de veto a la descolonización de

Gibraltar.»

Mercado Común

A preguntas del entrevistador, que le recuerda la actitud de Francia, contraria al ingreso de España en la

Comunidad Económica Europea, Felipe González afirma:

«A través del presidente Mitterrand, recientemente además, sabemos que Francia opina que España tiene

un lugar en la Europa occidental económica y política. Pero es difícil para ellos hacer practicable este

deseo solidario con la realidad de la crisis económica mundial. Por ello, hay que hacer fórmulas y

nosotros vamos a proponer que la negociación se cierre por capítulos sectoriales, a medida que se logren

acuerdos.»

Gibraltar

Uno de los objetivos prioritarios de la política exterior socialista es Iberoamérica: «Los socialistas somos

conscientes del efecto reflejo que se produce en Iberoamérica con los acontecimientos que suceden en

España. La actitud de España va a ser de respaldo a las libertades en Iberoamérica, y de negación a

cualquier tipo de colonialismo sea descarado o encubierto.)

Las situaciones coloniales, según Felipe González, han de desaparecer «porque provocan situaciones

como la guerra de las Malvinas, en que por la negligencia de Gran Bretaña y el mantenimiento de una

situación inadmisible, el régimen argentino se sintió legitimado para agredir militarmente las islas».

El PSOE se propone, por otra parte, abordar el problema de Gibraltar desde una doble perspectiva: «En

primer término, está la reclamación histórica de unidad territorial de España, que implica la

descolonización inmediata de Gibraltar. Desde este punto de vista, el PSOE está dispuesto a reactivar las

negociaciones con Gran Bretaña. Otro problema que estamos dispuestos a solucionar de inmediato es el

de los habitantes del Peñón.»

Finalmente, Felipe González recuerda las condiciones de su partido para entablar relaciones diplomáticas

con Israel: «El PSOE cree en el principio de la universalidad con las de las relaciones diplomáticas. Sin

embargo, la constante violación por parte de Israel de las resoluciones de las Naciones Unidas dificulta el

que un Gobierno socialista tome la iniciativa de que España reconozca a Israel. Es condición mínima,

para nosotros, el retorno de Israel a las fronteras que delimitaron su territorio antes de la guerra de 1967.»

 

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