Autor: Montánchez, Enrique. 
 El presidente español presentará un cuadro de negociación a Shultz. 
 Hoy comienza el pulso de Felipe González con el coloso americano     
 
 Diario 16.    15/12/1982.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 25. 

RELACIONES EXTERIORES

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El reto socialista

* El control del espacio defensivo español es exigencia prioritaria del Gobierno y las FAS.

* Garantías de la OTAN sobre Ceuta y Melilla y control para las FAS españolas de la base de Gibraltar.

* Se someterá a revisión el despliegue militar de Estados Unidos en territorio español, ante el nuevo

despliegue operativo de las FAS españolas.

* El Gobierno desea controlar el tránsito por España de armamento nuclear norteamericano.

* El Gobierno español apoyará la estabilidad del reino marroquí.

- El Gobierno español no será beligerante en el conflicto del Sahara, si bien defenderá los derechos

saharauis.

HOY tendrá lugar el primer encuentro de alto nivel entre el nuevo Gobierno socialista español y la

Administración norteamericana de Reagan. Esta tarde se entrevistan Felipe González y el responsable de

la política exterior de Estados Unidos, George Shultz. El presidente del Gobierno expondrá a Shultz los

pasos que habrá de dar la OTAN para que España replantee la actual paralización de las negociaciones

con la Alianza: control militar de Gibraltar para las Fuerzas Armadas españolas y garantías sobre Ceuta y

Melilla. Ha comenzado el pulso entre los «jóvenes nacionalistas españoles», según el lenguaje acuñado

por Washington, y el coloso americano.

El presidente español presentará un cuadro de negociación a Shultz

Hoy comienza el pulso de Felipe González con el coloso americano

Enrique MONTANCHEZ

Madrid - El presidente del Gobierno, Felipe González, recibe hoy en el palacio de la Moncloa al

secretario de Estado norteamericano, George Shultz, que permanecerá en visita oficial en Madrid menos

de veinticuatro horas. En medios políticos internacionales se concede una atención especial a este primer

encuentro entre el jefe del Gobierno socialista español y el responsable de la diplomacia de Estados

Unidos.

El encuentro, el pasado lunes, del presidente del Gobierno con los corresponsales estadounidenses

acreditados en España, en el que Felipe González introdujo factores que pueden dar un vuelco en el

planteamiento España-OTAN, ha excitado el interés de las Cancillerías europeas.

Felipe González dijo a los informadores norteamericanos - según adelantaba ayer Diario 16 - que podría

replantearse la actitud del actual Ejecutivo sobre la permanencia de España en la OTAN si la Alianza

garantizaba dos cuestiones prioritarias para los intereses españoles: la soberanía sobre Gibraltar y

garantías sobre Ceuta Y Melilla.

A fondo

Fuentes gubernamentales próximas a la Moncloa señalaron a Diario 16 que el Ejecutivo está dispuesto a

jugar a fondo la baza de la OTAN para que España recupere la iniciativa en la comunidad de defensa

europea.

Las mismas fuentes indicaron que el presidente del Gobierno contaría con el apoyo de las Fuerzas

Armadas, que ya han comenzado a acoger favorablemente el planteamiento socialista de no hacer

dejación de la soberanía española. Existía cierto malestar militar, creado a raíz de la actitud del anterior

Gobierno de incorporar rápidamente a España en la OTAN, sin exigir ante las instancias aliadas

determinadas contrapartidas que las FAS consideraban innegociables.

En este primer encuentro de alto nivel el Gobierno de Felipe González dará a conocer a la Administración

norteamericana el siguiente cuadro negociador, según información solvente a la que este periódico ha

tenido acceso:

- El control del espacio defensivo español es exigencia prioritaria del Ejecutivo y de las Fuerzas

Armadas. El Gobierno socialista ha decidido paralizar la integración militar en la OTAN, dado que, en

los actuales términos, no garantiza la defensa de la soberanía nacional.

- El Gobierno español está dispuesto a reestudiar su posición si la OTAN ofrece garantías sobre Ceuta

y Melilla ante una hipotética amenaza contra ambas ciudades españolas.

Renegociación

- El Gobierno español reestudiará su posición ante la OTAN si el control sobre la base militar de

Gibraltar pasa a las Fuerzas Armadas españolas. Precisamente en este punto el presidente González

Márquez explicó a los periodistas norteamericanos que ésta era una «cuestión dolorosa» para las

Fuerzas Armadas españolas y que era inaceptable que los intereses españoles en materia de defensa en el

área dependan de una potencia extranjera.

Respecto a las relaciones bilaterales con Estados Unidos, el PSOE anunció con anterioridad a las

elecciones que revisaría el acuerdo firmado el pasado mes de julio, diseñado por el anterior Gobierno en

el marco de la pertenencia de España a la OTAN.

El Gobierno tiene la intención de renegociar el acuerdo que, sin cambiar en sus partes sustanciales, será

aligerado de todas las referencias OTAN. Las fuentes citadas señalaron que la postura del Ejecutivo

socialista es como sigue:

- El Gobierno español tiene intención de someter a revisión el despliegue militar norteamericano en

España para adecuarlo, a su vez, al nuevo despliegue operativo de las Fuerzas Armadas, una vez el

Ministerio de Defensa acometa la reestructuración administrativa y orgánica de los Ejércitos.

- El Gobierno español desea controlar el armamento nuclear norteamericano de tránsito en tierra,

espacio aéreo y aguas de soberanía española.

- El Gobierno español apoyará la estabilidad del reino de Marruecos. La estabilidad marroquí es

una de las obsesiones del ministro de Exteriores, Fernando Morán, al entenderse en medios

diplomáticos que un cambio de régimen, a la muerte de Hassan, desestabilizaría el Mogreb e incidiría

negativamente sobre España en relación a Ceuta, Melilla y Canarias.

- En la línea de garantizar la estabilidad política marroquí, el Gobierno español no será beligerante en el

conflicto del Sahara, si bien defenderá ante las Naciones Unidas la celebración de una consulta popular,

garantizada por la ONU, que permita expresarse libremente sobre su destino al pueblo saharaui.

Nacionalismo

George Shultz tomará buena nota de las posiciones del Ejecutivo socialista español, que ya ha comenzado

a ser calificado en Washington como el Gobierno de los «jóvenes nacionalistas». Causa sorpresa en la

Administración norteamericana, acostumbrada a negociar con los sucesivos Gobiernos españoles del

anterior régimen y de la transición, la actitud nacionalista de los socialistas españoles que anteponen a

formulaciones ideológicas, los conceptos de «soberanía nacional», «Patria», «intereses nacionales», según

comentan periodistas estadounidenses desplazados a España para cubrir la visita del secretario de Estado.

El responsable de la política exterior de Estados Unidos llegará este mediodía al aeropuerto de Barajas,

donde será recibido por Fernando Moran, que le ofrecerá un almuerzo en el palacio de Viana. A media

tarde se entrevistará con el presidente del Gobierno. El jueves mantendrá un desayuno de trabajo con los

jefes de las delegaciones de los países de la OTAN ante la Conferencia de Seguridad y Cooperación

Europea, que esta semana concluye sus sesiones hasta el próximo mes de febrero. A media mañana está

prevista la audiencia con el Rey Don Juan Carlos en el palacio de La Zarzuela y, posteriormente, partirá

con destino a Londres, siguiente etapa de su gira por diversos países europeos, miembros de la Alianza

Atlántica.

El temario de conversaciones con el ministro de Exteriores Morán y el presidente Felipe González no se

agotará en los temas bilaterales.

George Shultz tiene gran interés, según señalaron fuentes norteamericanas a Diario 16, en conocer las

propuestas de Felipe González en relación a la situación en Centroamérica, atendiendo a que el líder

socialista español es el responsable de la Internacional Socialista para los temas de Latinoamérica.

La situación en el Próximo Oriente, con el cambio de actitud operado por la Administración Reagan de

acercamiento hacia las tesis de la OLP y la incidencia de esta larga guerra en la estabilidad del

Mediterráneo, será otro de los temas a repasar por ambos políticos. La entrevista comenzará hacia las

siete de la tarde y el protocolo prevé una reunión de, al menos, una hora de duración.

 

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