Un viaje discutible     
 
 Diario 16.    24/01/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Un viaje discutible

El capote verbal del canciller francés Cheysson que de repente se ha dado cuenta de que ese ingreso de

España en la CEE que su país tan insistentemente boicotea, es «indispensable», ha venido a tapar el

conformismo de la discutible presencia de Felipe González en el sarao socialista organizado por

Mitterrand.

La distinción establecida por el líder español, precisando que no acudía como jefe del Gobierno, sino

como dirigente del PSOE, resulta difícilmente comprensible para los ciudadanos de a pie y muy poco

admisible a la luz del estado de las relaciones bilaterales con Francia. Desde el momento de su acceso al

poder, Felipe González es por encima de todo el primer ministro de España - de toda España - y su

condición de líder partidista debe quedar relegada.

Tanto quienes le votaron como muchos que no lo hicieron se sienten orgullosos - ahí está el resultado de

nuestra encuesta tras su intervención en TVE - de su inteligencia, su simpatía y su honestidad. Unos y

otros desean ver esas cualidades al servicio de los intereses nacionales. Y hoy por hoy, un presidente

español no puede aceptar la hospitalidad electorera del inquilino del Elíseo, renunciando de antemano a

aprovechar el viaje para tratar de resolver alguna de las cuestiones en que tenemos motivo de agravio.

Si tras el aparente fracaso de la visita de un ministro de Exteriores a quien la prensa gala calificó

efusivamente de «francófono», nuestro jefe del Gobierno se ha limitado a rendir pleitesía ideológica, será

difícil hacernos respetar más allá de los Pirineos y se nos seguirá contentando con adjetivos.

 

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