Autor: Ballesteros Pulido, Jaime. 
   El giro del Gobierno PSOE  :   
 La política exterior a debate. 
 Diario 16.    21/06/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

JAIME BALLESTEROS

Vicesecretario general del PCE

El giro del Gobierno PSOE

La política exterior a debate. También el PCE se muestra descontento con la política internacional del

Gobierno. Uno de sus hombres clave mantiene aquí esas discrepancias, que no se refieren a la doctrina,

sino, fundamentalmente, a la práctica, que no es todo lo neutralista ni anti-OTAN que en las elecciones se

había prometido y que los comunistas desean.

La política exterior del Gobierno de Felipe González es, sin duda, junto con la económica, el toma en que

las contradicciones con el programa electoral son más flagrantes. En la acción exterior se manifiesta algo

más que una inflexión: en realidad se trata de otra política.

Forzosamente hay que empezar por el tema de la salida o no de la OTAN.

Desde luego había, previamente a las elecciones, algunos indicios de ambigüedad de los dirigentes del

PSOE ante este tema. Aquella primera posición de Felipe González —«si España entra en la OTAN por

mayoría simple, saldrá también por mayoría simple»— evolucionó a la petición del referéndum con el tan

controvertido slogan de «De entrada, no».

Referéndum OTAN

La actual posición gubernamental se caracteriza por tres notas: en primer lugar, retrasar el referéndum

con argumentos carentes de solidez — la tensión internacional, argumento que también empleaba Calvo-

Sotelo, en aquel entonces frente al PCE y al PSOE, durará desgraciadamente largo tiempo—; en segundo

lugar, congelar oficialmente la integración en el dispositivo militar, aunque en la práctica se asista a todos

los comités y comisiones militares, se diga que se está de acuerdo con sus resoluciones, y, por otra parte,

la renovación de las bases americanas supone una efectiva integración militar, y, finalmente, anunciar que

el referéndum será sobre distintas opciones de colaboración con la defensa «occidental», lo que, a buen

entendedor, basta para sospechar que se intenta una pregunta —o serie de preguntas — que permitan al

Gobierno diversas interpretaciones y decisiones.

Si a esto sumamos la declaración del presidente del Gobierno favorable a la decisión de la OTAN sobre

instalación de euromisiles, declaración que ha desbordado por la derecha a las socialdemocracias

europeas, se podrá comprender el giro que han dado los diputados socialistas.

¿Por qué este cambio tan espectacular? ¿Se trata simplemente de que al acceder al Gobierno los dirigentes

socialistas son «realistas»? ¿Hemos de aceptar que el «realismo» gubernamental para un partido de

izquierdas es hacer una política de derechas?

Yo estoy convencido que el problema es más profundo. No se trata ahora de analizar los cambios

políticos que se han dado en el PSOE, en sus dirigentes, pero creo que cuando muchas gentes se

preguntan si el Gobierno no tiene, frente al compromiso con el pueblo español de sacar a España de la

OTAN, otro compromiso con Washington de que España permanezca en el Tratado Atlántico; si cuando

las gentes se peguntan tal cosa, no están poniendo el dedo en la llaqa.

Si a esto se agrega el acercamiento a Israel, preparando a la opinión pública para su reconocimiento

diplomático antes de que exista una Palestina independiente y que Israel haya devuelto los territorios

ocupados; o el que, respecto al Sahara, la política actual sea la continuación de la de Calvo-Sotelo,

abandonando las responsabilidades históricas que España tiene hacia la plena autodeterminación del

pueblo saharaui y el no reconcimiento ni de la R.A.S.D. ni del Frente Polisario; o, más allá de los

ofrecimientos de Felipe González a que España actúe como mediadora en el conflicto de Centroamérica

— ofrecimiento que merece un claro apoyo—, sus declaraciones condenado la lucha armada de los

pueblos de El Salvador o Nicaragua... el panorama indica, desgraciadamente, una política exterior

inclinada al atlantismo en todos aquellos temas que interesan a los intereses estratégicos de Estados

Unidos.

Neutralidad

¿Otros temas importantes para España? ¿Gibraltar? ¿Mercado Común? ¿América Latina en general? Mi

parecer es que, en lo fundamental, siguen tan atascados como lo han estado años y años. Que en lo

decisivo no aparecen avances.

El Gobierno socialista ha tenido la ocasión de levantar una política exterior española independiente,

neutral — y hay que aclarar que neutralidad no quiere decir tercermundismo, como demuestra el club de

países neutrales y no alineados de Europa que en la Conferencia de Madrid está jugando un papel

decisivo—, que defendiese los intereses españoles, que fuese un factor de paz y cooperación. Tal como

van las cosas, el optimismo no puede ser, evidentemente, el factor dominante.

 

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