Autor: Rodrigo Rodríguez, Fernando. 
   Primer aniversario de la presencia española en la OTAN  :   
 España participa en una veintena de comités. 
 ABC.    09/06/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Primer aniversario de la presencia española en la OTAN

España participa en una veintena de Comités

Madrid. Fernando Rodrigo

Hoy comienza en París la reunión de primavera de los ministros de Asuntos Exteriores de los países

miembros de la OTAN. En ella se van a abordar aspectos muy significativos de la política que la Alianza

Atlántica mantiene con los países del Este y, en especial, la puesta en práctica de la "doble decisión"

tomada en 1979, según la cual se empezarán a instalar a finales de este año en varios países europeos

modernos misiles nucleares de alcance intermedio si fracasan las negociaciones para la reducción de armas

nucleares que actualmente tienen lugar en Ginebra entre rusos y norteamericanos.

Ha transcurrido un año desde que España entró a formar parte de la Alianza Atlántica y seis meses desde

que el ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Morán, anunciara a sus colegas de los países miembros

la decisión española de "congelar" la integración en la organización mientras se procedía al estudio de

nuestros intereses defensivos. En estos meses el Gobierno socialista ha variado sustancialmente su postura.

Desde el punto de vista internacional el Gobierno de Felipe González se ha adherido a la postura norteamericana

en las conversaciones de Ginebra, cuando Reagan aceptó sustituir la "opción 0) por una propuesta intermedia,

que intentaba sacar las negociaciones del callejón sin salida en que se encontraban. Y. asimismo, el presidente

del Gobierno español, en su reciente visita a la República Federal de Alemania, mostró su comprensión con la

"doble decisión" de la OTAN. De esta manera el Gobierno español se ha alineado con los países occidentales

claramente en un momento extremadamente delicado para las relaciones Este-Oeste y para la cohesión interna de

la Alianza Atlántica.

Política de defensa

Es, sin embargo, en el terreno de la política de defensa donde el Gobierno socialista se ha mostrado más decidido

partidario de la Organización, dado el relativo aislamiento en el que se encontraba España, sobre todo en lo que

concierne al tema de la industria de defensa. En los últimos meses España se ha incorporado a los foros más

importantes europeos y atlánticos, en los que se discuten y planifican los sistemas de armas que serán utilizados

por los Ejércitos de los países miembros en la década de los 90, con el deseo de poder participar en su fabricación

y beneficiarse así de la tecnología más avanzada del mundo y de la rebaja en los costes que se deriva de la

fabricación conjunta con otros países. En la actualidad España participa en más de una veintena de Comités y

subcomités, en los que se está trabajando en sistemas de armas tan importantes como el carro de combate o la fragata

de los 90 y asiste al máximo nivel a las reuniones de foros como el Eurogrupo, el Grupo Europeo Independiente de Programas

o la Conferencia de Directores Nacionales de Armamento.

Esta participación en organismos oficiales OTAN, pertenecientes a la organización civil de la Alianza o en toros

de discusión informales, ha sido complementada por una decidida política de contactos bilaterales, que ha llevado

a la revisión del Convenio de Cooperación Militar existente con Francia y a la formalización de las relaciones con

la República Federal de Alemania, sin olvidar la renovación del Convenio con los Estados Unidos. que había sido

negociado por el Gobierno anterior contando con la pertenencia de España a la OTAN.

Los socialistas están, pues, conociendo la Alianza Atlántica y aprovechándose de algunas de sus ventajas. Hace tan sólo

unos días, el ministro español de Defensa, Narciso Serra, asistió a la reunión de ministros de Defensa de la OTAN, al

mismo tiempo que el presidente de la JUJEM, el teniente general Lacalle Leloup, participaba en la reunión del Comité Militar,

con lo que España se ha integrado en los dos organismos más importantes a la hora de decidir la política defensiva de la

Alianza. Y España ha decidido, asimismo, que nuestras FAS participen en las importantes maniobras de la OTAN.

Ambigüedad hacia adentro

No existe demasiada ambigüedad en la política que están practicando los ministros españoles en sus salidas al exterior,

aunque sí en sus actitudes hacia la opinión pública española. El Gobierno decidió "congelar" nuestra integración en la

Alianza y anunció el comienzo de un estudio sobre las necesidades defensivas de nuestro país. A tal fin se ha constituido

un grupo de trabajo del que forman parte altos funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores y del de Defensa que,

presididos por Fernando Morán, están procediendo a realizar un pormenorizado y desapasionado estudio sobre el citado problema,

en el que desde una perspectiva estrictamente profesional y técnica se están abordando las cuestiones fundamentales de nuestra

seguridad exterior, como la definición de nuestros intereses nacionales, o las consecuencias económicas de la defensa, a fin

de poder presentar con nitidez y seriedad las posibles opciones de que dispone nuestro país a la hora de planificar su defensa,

para que la decisión política que se tome no pueda calificarse de apresurada, como ocurrió con la que tomó el último Gobierno

de UCD.

Todas las perspectivas apuntan a la necesidad de la permanencia de nuestro país en la OTAN, pero es preciso pensar en qué

condiciones y hasta que punto debemos integrarnos. Esta tarea de pensar la OTAN en términos que no sean el blanco o el negro

ha debido abordarla el PSOE cuando se ha encontrado en el Gobierno, porque antes no contaba con los instrumentos necesarios para

hacerlo. Ahora su problema es de tiempo, para que la opinión pública española perciba las ventajas de la Alianza y para que el

Gobierno obtenga algún triunfo en política exterior, la entrada en la CEE o avances en la negociación sobre Gibraltar, de manera

que pueda explicar a la nación la necesidad y la conveniencia de permanecer y participar claramente en la Organización, que

reúne a todos los países democráticos occidentales en torno a la defensa común.

 

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