Autor: Roldán, Juan. 
 Crece el desaliento entre los representantes españoles en Bruselas. 
 El Gobierno no piensa preparar a la opinión pública para el referéndum sobre la permanencia en la OTAN     
 
 El País.    11/05/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

POLÍTICA EL PAÍS, miércoles 11 de mayo de 1983

Crece el desaliento entre los representantes españoles en Bruselas

El Gobierno no piensa preparar a la opinión pública para el referéndum sobre la permanencia en la OTAN

JUAN ROLDAN. Madrid

El Gobierno de Felipe González no tiene intención de comunicar a la opinión pública española su posición sobre la OTAN o de informarla sobre las ventajas o desventajas de la participación nacional en la defensa de Occidente, en los meses anteriores al referendum, según se desprende de las averiguaciones realizadas en los siete centros gubernamentales que reciben la información procedente de la Alianza, y que se supone deberían ser los encargados de preparar a la opinión pública sobre la política que seguirá el Ejecutivo.

Por otra parte, en medios de la representación diplomática y militar española en Bruselas ha empezado a cundir el desaliento ante la falta de una justificación real a su trabajo.

Cuando el Gobierno decidió en diciembre pasado congelar la integración de España en el aparato militar de la OTAN y anunció la celebración de un referéndum nacional, prometió que se llevaría a

cabo una campaña informativa para que la opinión pública supiera las opciones estratégicas y las necesidades de la defensa, y pudiera formarse un juicio antes de emitir el voto en el referéndum.

Sin embargo, esa estrategia parece haber cambiado desde enero pasado y el Gobierno socialista está dando la impresión de que, sometido a las presiones internas y externas, no sabe en estos momentos qué política seguir para salir del callejón. De aquí la confusión creada la semana pasada durante la visita de Felipe González a Bonn, con su apoyo y posterior matización en el tema de los euromisiles, y acto seguido, Alfonso Guerra, diciendo en Córdoba que el Gobierno hará campaña para la salida de España de la Alianza.

Esta opinión es también muy generalizada en los medios diplomáticos y militares de la representación española en la sede de la Alianza Atlántica en Bruselas, y entre los participantes en un seminario conjunto de jefes de estados mayores, parlamentarios, diplomáticos y periodistas, SHAPEX 83, celebrado durante la semana pasada en Mons, cuartel general de las fuerzas aliadas en Europa. De una delegación española, que en principio estaba prevista de 15 personas, solo tres, dos miembros de la División de Defensa del Instituto Nacional de Industria y un periodista, participaron en las sesiones informativas secretas que cada año congrega en dicha ciudad a unos 400 responsables parlamentarios, diplomáticos y militares de los 16 países miembros de la OTAN, y que este año ha versado sobre el futuro de la Alianza. El embajador español, Jaime de Ojeda, y el representante militar, general de división Fernando Rodríguez Ventosa, acudieron también por obligación de sus respectivos cargos.

Al escaso interés que muestra el Gobierno por informar a la opinión pública española sobre los temas de defensa se une, como se ha demostrado y ha sido ampliamente comentado en la reciente convocatoria de SHAPEX 83, la falta de interés por preparar a sus propios diputados y funcionarios en las cuestiones políticas y militares que se debaten en el seno de la Organización Atlántica.

Los diplomáticos y militares españoles en Bruselas mantienen con rigor las instrucciones recibidas de congelar las negociaciones para el ingreso en el aparato militar de la OTAN. Sus miembros asisten a todos los comités y reuniones y envían semanalmente cantidades de documentos e información a siete puntos diferentes del Gobierno (Moncloa, ministerios de Defensa y Exteriores, JU-JEM y los tres Estados Mayores de los ejércitos). Existe la impresión, sin embargo, de que, una vez en Madrid, este cúmulo de información no se procesa adecuadamente y no se coordina para conseguir un seguimiento más efectivo.

Mantener la ambigüedad

Tanto entre los representantes diplomáticos como militares se nota una sensación de inestabilidad y de encontrarse bastante desinformados sobre las intenciones reales del Gobierno. Las instrucciones que se reciben de Asuntos Exteriores aconsejan en todos los casos "mantener la ambigüedad" sobre esas intenciones, no sólo en temas de defensa, sino también en los planteamientos políticos que se hacen en las reuniones periódicas.

La representación diplomática en Bruselas mantiene todavía un cierto optimismo. Se espera que para antes de verano se haya ultimado la fijación del presupuesto con el que España contribuirá cada año a los gastos de la Organización. También se espera que en la reunión de ministros de Defensa de la Alianza, en junio, participe el titular español, Narcís Serra.

 

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