Autor: Taboada, Carlos. 
 Incidentes entre la Policía Nacional y un grupo de manifestantes. 
 La marcha anti-OTAN quiso entrar en la base de Torrejón     
 
 Diario 16.    21/03/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Diario 16/21 marzo-83 NACIONAL

Incidentes entre la Policía Nacional y un grupo de manifestantes

La marcha anti-OTAN quiso entrar en la base de Torrejón-y pacífica marcha anti-OTAN-contra las bases

americanas acabó en enfrentamientos con miembros de la policía Nacional cuando ésta disolvió a más de

mil manifestantes que intentaban llegar a las puertas de la misma base.Por lo demás, ambiente festivo y

muchas pancartas con el slogan "En primavera bases fuera".Los organizadores dieron una cifra de

asistencia de 50.000 personas, pero este periódico no calculó más de diez mil.

Texto: Carlos TABOADA

Madrid — Entre diez mil y veinte mil personas participaron ayer en la tercera marcha anti-OTAN sobre la

base de Torrejón. Fuerzas de la reserva de la Policía Nacional y la Guardia Civil disolvieron a unos mil

manifestantes que trataban de llegar a las puertas de la base, fuertemente custodiada por soldados de la

Policía Militar.

No hubo heridos. Pero sí la consabida guerra de cifras, mientras los organizadores hablaban de cincuenta

mil personas la Policía Municipal dio una cifra de treinta mil. Ninguna agresión contra ciudadanos

norteamericanos. Tampoco contra españoles. Los soldados extranjeros destinados en la base aérea

conjunta de Torrejón de Ardoz no fueron utilizados para resguardar la integridad del acuartelamiento

militar. En cambio, varios centenares de soldados del Ejército del Aire español permanecieron de pie con

su correspondiente subfusil ametrallador a lo largo del perímetro de las instalaciones militares separados

entre sí sólo 25 metros. Existía miedo de incidentes con motivo de la marcha anti-OTAN y contra la

presencia militar U.S.A. en España.

Más allá, en puntos claves del camino entre el pueblo y la base, un número indeterminado de policías

nacionales formaron el cinturón de seguridad previniendo posibles intentos de «acercarse» a la zona

militar. Hacia las cuatro de la tarde varios grupos minoritarios trataron de llegar a la base y fueron

dispersados por medio de botes de humo por la Policía Nacional.

Excursión pacifista

No se registraron momentos de tensión y la marcha pareció una excursión dominguera matutina y

pacifista. Excursión larga, extenuante y arriesgada por la cantidad de coches que pasaban a gran velocidad

junto a los manifestantes. El trayecto consistió en 12 kilómetros de caminata, desde Canillejas hasta el

pueblo de Torrejón. A las diez de la mañana empezaron a concentrarse cientos de personas dispueátas a

cubrir el recorrido. Media hora después, unas cinco mil empezaron la marcha, que duraría tres horas. El

diputado socialista Pablo Castellano fue el único dirigente del PSOE presente en la manifestación. El

Gobierno de Felipe González prefiere hacer su política internacional a través de negociaciones oficiales

que en la calle y utilizando el vocerío como fórmula de expresión. «Estoy aquí porque me sé de memoria

el programa electoral del PSOE y coincide con el objetivo de esta marcha», dijo Pablo Castellano a Diario

16. «¿Que ahora hacen otra cosa desde el Gobierno?, esto ya no es de mí competencia, porque yo no soy

ministro», agregó el diputado del PSOE.

Bota militar

Deogracias Fernández Collado, albañil, empezó a comerse unos tomates antes de caminar. «Estoy en

contra de los americanos — añadió Deogracias—-, porque donde ponen su bota militar dominan al

pueblo, lo someten, explotan y establecen esclavitud. La única manera de ser realmente independientes es

expulsando a los americanos de España.»

Crescencio López, conductor, es menos antiamericano y más pacifista. «Como español, protesto contra la

carrera de armas nucleares. También pienso que deberíamos salir de la OTAN, porque prepararse para la

guerra no conduce a nada bueno.»

La asistencia a la manifestación fue escasa, pensando en otra celebrada en Zaragoza, en la que

participaron unas veinte mil personas. La de ayer en Madrid concentró a menos de quince mil. El PSOE

no se sumó a la convocatoria. Únicamente el sindicato comunista. Comisiones Obreras, suscribió el acto;

el resto de las fuerzas convocantes fueron partidos de izquierda extraparlamentaria y asociaciones

ecologistas, pacifistas y feministas. El comité anti-OTAN de Madrid coordinó la organización.

Si están aquí, que paguen

La ola antíamericana de los últimos meses empieza a ser «preocupante» en medios próximos al Gobierno

socialista. Precisamente las protestas han arreciado desde que Felipe González ganó las últimas

elecciones. Los socialistas se ven «atrapados» en su propia dialéctica. Prometieron abandonar la OTAN y

ven «inconveniente» convocar el referéndum que instrumente nuestra salida. Dijeron que el tratado

bilateral hispano-norteamericano era malo y lo han ratificado. Política de hechos y realidades que impiden

una actuación comedida y propia de gobernantes serios como dicen ser los socialistas. Al contrario, el

«amigo americano» puede ser un cliente al que se le exija el pago en dólares de su presencia militar en

España. Los socialistas lo saben y los americanos aceptan que los «favores» hay que pagarlos. El

Gobierno socialista se encuentra en mucha mejor situación que los anteriores centristas para exigir que «si

están aquí, que lo paguen», según propias palabras de un alto cargo de Asuntos Exteriores.

 

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