Autor: Conde Zabala, Pedro. 
 Las declaraciones del embajador Ojeda no tienen en cuenta el referéndum. 
 "La permanencia en la OTAN está unida a recuperar Gibraltar"     
 
 Diario 16.    26/09/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Diario 16/26 septiembre-83 NACIONAL

Las declaraciones del embajador Ojeda no tienen en cuenta el referéndum

«La permanencia en la OTAN está unida a recuperar Gibraltar»

Las declaraciones del embajador de España ante la OTAN, Jaime Ojeda, han sorprendido en medios

gubernamentales y diplomáticos por haber sido más preciso y categórico que el presidente del Gobierno

en su reciente mensaje parlamentario a la nación. Ojeda afirma que si se resuelve el contencioso sobre

Gibraltar, España permanecerá en la OTAN. Las declaraciones del embajador a la revista «The Western

World» no tienen en cuenta la promesa socialista de convocar un referéndum.

Pedro CONDE ZABALA, Lid-Diario 16.

Madrid — Las declaraciones del embajador de España ante la OTAN, Jaime de Ojeda, a la revista «The

Western World» manifestando que si se resuelve favorablemente el contencioso de Gibraltar, España se

integrará en la estructura militar de la Alianza Atlántica, contrastan con la escasa precisión que el presi-

dente Felipe González facilitó a lo largo del debate sobre el estado de la nación.

El presidente prácticamente se limitó a señalar que el Gobierno convocará el referéndum cuando el

momento sea propicio para los intereses nacionales y la coyuntura internacional lo permita. Felipe

González repitió, una vez más, que España seguirá siendo un aliado fiel y que no convocará la consulta

sobre nuestra permanencia o salida de la OTAN para no debilitar al frente occidental en el conflicto Este-

Oeste. Supeditar nuestra permanencia atlantista a una solución del contencioso gibraltareño, siempre con

la firme posición de recuperar el Peñón a la plena soberanía española, es una importante afirmación de

nuestro representante en Bruselas.

Gibraltar

El Gobierno socialista ya había negado supeditar nuestra continuidad en la OTAN a cambio de la

integración española en la CEE y, pese a las especulaciones de utilizar Gibraltar como punto de

negociación — hasta ahora, a cambio de Ceuta y Melilla—, el Gobierno socialista planteaba, hasta ahora,

la recuperación del Peñón a la negociación con Gran Bretaña, utilizando como punto de partida la

declaración de Lisboa.

Las declaraciones de Ojeda a «The Western World» suponen, por otro lado, una mayor claridad, siempre

que sus palabras sean confirmadas por el Gobierno. A partir del endurecimiento de las relaciones entre

Moscú y Washington, la posición española pasó de una fase de ambiguas declaraciones a otra de silencio

contemporizador.

Con el triunfo del Gobierno del PSOE en las elecciones del 28-O, las promesas de su programa se

delataron con el paso de los meses. Únicamente el Vicepresidente, Alfonso Guerra, y por claros motivos

electorales, se ha manifestado en contra de nuestra pertenencia a la OTAN, adelantando la fecha del

referéndum para 1984. En diciembre de 1982, el ministro Morán, en Bruselas, «congelaba» nuestra

integración en la estructura militar de la Alianza. Narcis Serra, ministro de Defensa, a su regreso de la

capital belga el 2 de junio pasado, condicionaba nuestra política de alianzas a la definición de la política

de Defensa española, todavía pendiente desde instancias oficiales. Y, tras el viaje de Felipe González a

Washington el 24 de junio, se conocieron nuevos datos que presagian el mantenimiento del actual «statu»

cuando no la integración plena.

Referéndum

A partir de esa fecha, el Gobierno ha intentado por todos los medios «olvidar» referencias concretas a

nuestro futuro en la OTAN o fuera de la Alianza, pese a que determinados comportamientos hacen pensar

que el Gobierno, si convoca el prometido referéndum, su posición será contraria a la salida de la

organización defensiva occidental.

Por todos estos cambios la oposición siempre ha calificado la postura del Gobierno de «ambigua», pero

las declaraciones de .Ojeda vienen a concretar ahora nuestra posición muy discutible si se intenta utilizar

a cambio la baza de Gibraltar.

 

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