Discurso magistral     
 
 ABC.    15/12/1959.  Página: 50. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

ABC. MARTES 15 DE DICIEMBRE DE 1959, EDICIÓN DE LA MARAÑA. PAO.

DISCÜHSO HAG3STHAE

De magistral puede, .verdaderamente, calificarse: la; alocución pronunciada-por el ministro del Ejército,

con motivo de la entrega de despachos a la XIX promoción del Arma de Infantería, en Zaragoza, lia.

trascendencia • de sus palabras ha causado un impacto inmediato en los más diversos sectores de la

sociedad española, rebasando el ámbito puramente militar. El teniente general Barroso ha hablado con

energía y´ claridad. Los párrafos que, en estricta justicia, ha dedicado al Príncipe Don Juan Carlos de

Borbón, son realmente ejemplares. "Durante su estancia en los centros de enseñanza de los tres

Ejércitos—dijo el ministro^—ha sabido mpstrarse a la altura que exige su destacado rango, no sólo en las

duras tareas que ha desempeñado ejemplarmente como´ alumno, sino, también en, su profesión de

compañerismo co|i los restantes cadetes.´" Subrayó el general Barroso las -singulares circunstancias que

concurren1 en el Príncipe Don Juan Carlos, "cuyo linaje -está indisolu-blecisníe unido a la Historia de

España". Son, precisamente, estas ^circunstancias las que le otorgan el grado de oficial de los tres

Ejércitos, hecho sin precedentes en la historia española. Aparte de los Reyes y l´ós Jefes de Estado,

ninguna persona había pertenecido de forma activa a los tres ´Ejércitos.

Tuvo el ministro un emocionado recuerdo para los padres del Príncipe, Don Juan y Doña María de las

Mercedes, condes.de Barcelpna, y dirigiéndose a Su Alteza, _ dijo: "Estoy seguro de que también

disfrutaréis la alegría de saberos contemplados por vuestros egregios ascendientes, cuyo pensamiento ha-

de es-´ tar pendiente de este acto, en el que vuestra fidelidad, patriotismo, abnegación y laboriosidad han

de compensarles de otras pepas y sinsabores." También se, refirió «1 minisitro al´ Rey Alfonso XIII,

abuelo del Príncipe, colmando de elogios su figura inolvidable, para concluir afirmando" que fue

"cultivador excelso del honor y del amor a la Patria, militar de corazón que llegó a ´decir que de no haberr

nacido Rey hubiera querido ser general del Ejército español". Esta frase, en efecto, fue recogida de labios

de Alfonso XIII por Gumersindo de Azcárate y se publicó en A B C -el día 15 de ene.ro de 1913.

Finalmente, a lo largo de su magistral discurso en la Academia Militar el general Barroso se refirió

también de manera concreta a la Reina María Cristina y a Doña Victoria Eugenia, "para quien este acto

llevará emotivas femembtanfcas, porque´ hoy ingresa en los Ejércitos de la nación que un día la respetó

como Reina un oficial de su misma sangre".

Verdaderamente, la educación y el esfuerzo del Príncipe Don Juan Carlos dy-rañte estos años ha

suscitado una admiración espontánea por encima de ideologías y opiniones. Pocas veces se han cumplido

tan rigurosamente como «n este caso los consejos de los grandes escritores" clásicos sobre la educación

de los príncipes. Fray Juan de San,ta María, en su libro dedicado a Felipe III, "Tratado da república y

política cristiana para Reyes y príncipes", decía que "en siendo uno príncipe téngase por- dicho ^qufr le

han echado a cuestas una carga tan grande que aún un carro fuerte .no la podrá llevar". Y otro autor

añade: "Aquel que ha nacido para reinar debe saber que no está destinado a lleyar una vida ífanqui: la en

el renoso y las delicias,, sino Una vida laboriosa y ,sujeta a muchos peligros." En términos semejantes se

expresan los pensadores, monárquicos españoles desde Mariana, Quevedo, Saavedra Fajardo y Suárez

hasta Donoso, Balmes, Maeztu o Vegas Y´he´aquí cómo ahora Don Juan Carlos de Borbón,*´*el -hijo- de

Don Juan, el nieto de Don Alfonso XIII ^.de^pi^^e^^^^^siC^^itlig

•Emperador Carlos, éstá-etitripKcndo irosamente, con esfuerzo y alegría, as las duras etapas de la

formacióp,tde príncipe cristiano, mostrándose sf´tí ira´de su rango y del ejemplo de,sus ; grandes

antepasados.

 

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