La conferencia del señor Carrero Blanco. 
 "Nuestra marina, en la defensa nacional"     
 
 ABC.    27/03/1960.  Página: 91-96. Páginas: 6. Párrafos: 53. 

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La conferencia dei señor Carrero Blanco

"NUESTRA MARINA, EN LA DEFENSA NACIONAL"

Texto de la conferencia con la que el ministro subsecretario de la Presidencia, Sr. Carrero Blanco, ha

clausurado el curso de la cátedra Palafox en Zaragoza:

"Excelentísimos señores, señores: Sean mis primeras palabras para expresar imi sincero y profundo

agradecimiento. Agradecimiento, en primer término, al profesor García Arias por la forma, extraor-

dinariamente amable y bondadosa, en que se ha expresado al hacer mi presentación; agradecimiento,

también, por el aíto honor que para mí representa el ocupar está cátedra, y agradecimiento, en fin, por la

oportunidad, que en esta tarde se rne ofreos, .de poder, desarrollar, ante tan selecta coiiciurrencia, en esta

cuna- de la cultura superior que es la Universidad, un- tema que juzgó de la .mayor importancia, por-qua

entiendo que ´no solamente es muy conveniente, sino que es absolutamente necesario que el universitario,

el hombre civil de alto nivel cultural, pueda ¡meditar y juzgar por sí niísrrio, sobre la realidad de tos-

términos en que se. plantea problema tan importante xcorho es él de la defensa nacional, ya que la

Universidad es, lógicamente, la cantera de donde sale la mayor parte de los hombres que, en los distintos

.cargos:.d« la Administración,´ iri-teryi´enen en la gobernación del Estado y de donde procede ta-róbién la

inmensa mayoría de. los que,´ mediante selección esca- • loriada, a través* de los cauces naturales de

nuestro régimen representativo, llegan a los. escaños de las Cortes, ´en donde tienen _el deber de aprobar

o denegar, en conciencia y con conocimiento .de causa, los. créditos que los Gobiernos soliciten con

destino al sostenimiento de las Fuerzas Armadas, encargadas de asegurar la defensa nacional.

El tema de qü« vamos a ocuparnos es el que se refiere a la función que a la Marina de guerra corresponde

dentro del cuadro general de la defensa nacional, y, más concretamente, de nuestra defensa nacional, en

los momentos actuales. ¿En qué consiste esta función? ¿Qué importancia tiene? ¿Cómo afecta a esta

importancia el actual progreso técnico de los armamentos? El tema es del mayor interés, porque-aunaue

ustedes habrán observado que, por lo general, se habla muy poco de cuestiones relacionadas con la

Marina, no faltan en ocasiones quienes, quizá por espíritu excesivamente innovador, formulan con

extraordinaria ligereza sentencias extremas en orden a que la era de la Marina pasó, porque los grandes

progresos técnicos de íos tiempos actuales le han quitado toda la importancia que antaño tuvo, y estas

conclusiones pueden desconcertar a las gentes de buena fe, que no tienen por qué -tener un criterio

personal sobré estas cuestiones, y hacer que se pregunten sorprendidas por que.las naciones siguen

sosteniendo a sus Marinas .si éstas ya rio tienen una función fundamental en su defensa.

LAS COMUNICACIONES MARÍTIMAS •Veamos. La Marina militar 3 tie´ne UILV función básica.,

qué constituye la principal y. casi la única razón s de su existencia: asegurar en tiempo de guerra la

seguridad de las comunicaciones marítimas de su nación. Las demás misiones que la Marina puede

desempeñar en. tiempo de guerra ;son la consecuencia de esa misión fundamental, y, en-cierto modo, son

secundarias. La importancia del papel ´de la Marina en la defensa nacionales, pues, consecuencia directa

de la importancia que para la misma tenga -la existencia de unas eomimieaciones marítimas, y el papel

•ds la Marina estará afectado por los adelantos técnicos en la medida en que éstos repercutan en la

ioiportaiicia de las comunicaciones marítimas. ¿Es ésta igual, menor o mayor que antes? ¿Afecta por

igual a todas las naciones? ¿En qué medi-aa nos afecta a nosotros?

Estas son las cuestiones que me propongo desarrollar en. esta conferencia.

A fines del pasado siglo, en mqmentos en cierto modo semejantes a los,..actuales en orden a que también

correspondieron a una "fase, de crecimiento" de la técnica, el almirante norteamericano Mahan, auior •de

un famoso- libro, "Influencia del Poder Naval en la Historia", que, en cierto modo, puso los cimientos

doctrinales al poderío naval de los Estados Unidos, decía ea cierta ocasión, lamentándose de la incom-

prensión-de sus compatriotas en cuestiones navales: "La guerra en. el toar, que nace menos ruido que el

choqué de las armas¡ ´en • tierra, pasa con frecuencia inadvertida." Esto es cierto, pero no hay qus escan-

dalizarse demasiado ante esta incampren--sión.. Es natural; porque, a íinjde cuentaá,. el hombre es un

"terrestre"; la. tierra es, su "medio ambiente"; sólo una exigua minoría de la población humana piensa en

el mar por razones profesionales, y nada tiene de extraño que a los demás, hasta a los hombres d-e mayor

cultura, no se les ocurra detenerse a considerar toda la importancia de la´función que él mar, esa in-

- mensa -extensión líquida que ocupa las tres cuartas partes de la superficie de nuestro planeta, desempeña

en su yida.

Del mar se sabe, sí, que es el fundamento de la vida, puesto que del mar viene y al mar va el agua .sin la

que la vida, anirriál y vegetal sería impasible; se sabe también que es una fuente de riqueza—la pesca

principalmente—que la Humanidad explota en su provecho; pero no suele apreciarse en sus verdaderas

dimensiones la importancia que el mar tiene como "camino" para las relaciones humanas. Porque el mar -

es un camino; un medió de unión y no un obstáculo que separa; y es, además, un canimp excepcional, en

el que el hombre no tiene que construir puentes, ni tender vías, ni horadar túneles, ni conservar

pavimentos; es un.camino que siempre está a puntó y por el que, además, circula, el medio ;de transporte

más eco-

. nómico y de mayor rendimiento.

.La vida económica, del mundo mpcterno está, montada sobre la existencia de un "tráfico comercial" que

va de los centros productores de materias primas a los centros industriales, en los que éstos se trans-

forman en artículos para los más variados Usos, y de éstos a los "centros de consumo" que hoy ss

encuentran hasta en la aldea anas remota /del más vasto continente. Éste tráfico comercial se desarrolla a

través cVi uní "red de comunicaciones", que tisnen que ser "terrestres" entre los puntos separados por la

tierra, "marítimas" entre los separados por el. mar y que pueden, ser "aéreas" en cualquier caso. Si por

arte de magia este tráfico se suspendiera,, la vida del mundo quedaría paralizada y el hombre tendría tjue

volver a una situación material similar a la de sus antecesores

" más primitivos, situación ésta que quizá´ hoy sería insostenible, habida cuenta del enorme crecimiento

que, a lo largo de los siglos ha experimentado ,3a población humana.

, Pues bien; de todo el tráfico comercial mundial, por la ti-erra, por e! mar y por el aire, más del 80 por

100 es absorbido por las comunicaciones marítimas.´ ¿Razones? En primer término, económicas; el precio

efe la tonelada-kilómetro, del transporte marítimo es dies veess.más barato que el del transporte terrestre

y 180 V8083:´más barato que el (Sel -transporte aéreo. ,Peyo. además, razon-3-s geográficas, porque´entré

dos lugares separa-d-QS por W mar el transpo-rte´terrestre no--puede sus-* tituir al .marítimo.

En cuanto al transporte aéreo, éste puede -efectuarse .entre toda clase de lugares, estén éstos, separados,

por .la mar o por tierra, pero su precio es enormemente superior al úe los*.de los otros sistemas de

transporte. Tin burrae consumí., en .transportar una. tonelada a lo largo, de iín kilómetro 125 veces menos

combustible que

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un avión. El transporte aéreo sólo puede competir con el buque cuando se trata de transportar pasajeros,

correo o carga especial de gran valor y de pequeño peso y volumen. Los progresos de la técnica ae-

ronáutica han sido realmente gigantescos en estos últimos años, a raíz de la segunda, guerra mundial; pero

aún prescindiendo del aspecto económico de que el. transporte aéreo es 180 veces más caro que el maríti-

mo, la cuestión "potencia de transporte" hace que la idea de que por vía aérea puedan transportarse los

millones de toneladas de carbón, petróleo, cereales.- maderas, fibras textiles, fertilizantes, caucho, etc.,

que hoy corren a cargo de las comunicaciones marítimas, esté en la actualidad aún más fuera de la

realidad que lo que pueda estar la posibilidad de las comunicaciones interplanetarias. Sólo de petróleo se

mueven´hoy en el mundo, en buques, unos 700 millones de toneladas al año. ¿Cómo imaginar que este

tráfico pudiera llevarse a cabo por vía aérea?

Citemos unas cutótas cifras como confirmación de este hecho. Supongamos un avión de transporte de 350

kilómetros • h-I de velocidad, con cinco toneladas de carga y una "utilización diaria" de diez horas (que es

mucho, pues esta fue la empleada en los Estados Unidos en los momentos más críticos de la guerra), su

"potencia de transporte" (toneladas kilómetro-áño) es de 6,30 millones de toneladas-kilómetro.

Consideremos un buque de 10.000 toneladas de peso muerto, cora 15 nudos (30 kilómetros h-I) de

velocidad y veinte horas •de utilización diaria, su potencia de transporte es de 2.160 millones de toneladas

kilómetro. Es decir, que un buque tiene la misma potencia de transporte que 343 aviones, o lo que es lo

mismo, que los 3.000 aviones que hoy constituyen la flota aérea mundial de transporte tienen en su

conjunto la misma potencia de transporte que la de sólo ocho buques de 10.000 toneladas dé peso muerto.

.

, Si tuviéramos la curiosidad de proyectar el transporte por vía aérea desde los puertos del Caribe a Vigo,

por ejemplo, de 150.000 toneladas de petróleo por mes, disponiendo de aviones de 100 toneladas con 10

toneladas de carga, nos encontraríamos con que tendríamos necesidad de la llegada diaria de 500 aviones,

para lo que sería preciso disponer de una flota de 3.000, y con la desagradable sorpresa de que estos

aviones consumirían 900.000 toneladas de gasolina, que habría que suministrarles a la salida, a la llegada

y en las bases intermedias de aprovisionamiento (Cayena, Cabo Verde, Canarias, etc.), con lo que

llegaríamos a la paradójica consecuencia dé que necesitaríamos para estas atenciones más buques

petroleros que los necesarios para llevar directamente el petróleo dvsde el Caribe a Vigo.

Sis cierto que ya en una ocasión, en los años 1948-1949, se abasteció a Berlín a través del famoso puente

aéreo, pero ¿cuál fue la realidad de aquella hazaña logística, en la que, por una razón de prestigio, ño se

reparó en medios? Pues que, para salvar una distancia de 450 kilómetros (Francfort a Berlín), con un

abastecimiento de 150.0,00 toneladas de carga al mes, fue necesario poner en servicio 1.128 aviones,´que

hacían 2.000 vuelos diarios, utilizando 13 campos y absorbiend > la. actividad de 60.000 personas. Él

consumo de gasolina de avión fue de 60.000 toneladas, y el conjunto de la curiosa operación cosió 14.800

millones de pesetas. Además, aunque parezca extraño, sin el mar no hubiera podido haber puente aéreo de

Berlín, porque para sostenerlo fue necesario .el mantenimiento de un puente marítimo de petroleros desde

el Golfo de Méjico a Hamburgo, Amberes • y Rotterdam, par.á transportar a Europa las 60.000 toneladas

de gasolina que consumían los > aviones; dé otro puente marítimo de cargos para traer de los Estados

Unidos las 150.000 toneladas de carga general y de una .noria de chalanas cisternas a lo largo del Rhin y

de las vías fluviales alemanas.

De. todo esto´ podemos deducir una conclusión terminante y concreta. Ni hoy, pese a todos los progresos

técnicos, ni en el futuro más remoto, por mucho que de-

jemos volar a la fantasía, cabe aceptar la posibilidad de que el tráfico marítimo, que hoy absorbe el80 por

100 del tráfico mundial, pueda ser sustituido por otro medio de transporte.

La vida económica de todas las naciones depende de las" comunicaciones marítimas, pero no en todas

ellas esta dependencia del mar tiene el mismo rango de, importancia., Para las naciones insulares, o para

aquéllas cuya ligazón con las grandes extensiones coiitinentales- es escasa y que, además, tienen partes

importantes de su soberanía separadas por el mar, las comunicaciones marítimas son vitales; estas

naciones se llaman de condición marítima. Por el contrario, aquellas otras que, enclavadas en grandes ex-

tensiones continentales,. disponen de amplias frojnteras y buenas comunicaciones terrestres y fluviales,

no tienen su vida tan dependiente del mar y, si cuentan con grandes centros productores de toda clase de

materias primas y una poderosa industria, pueden incluso prescindir de él. Este tipo de naciones, como

pudiera ser la U. R. S. S. o los Estados Unidos, que más que naciones son continentes, se clasifican como

naciones de condición continental.

¿Cómo es España en este orden de ideas? Por lo pronto, desde el punto de vista de sus comunicaciones

terrestres con el Continente europeo, la Península se acerca mucho a una isla: 3.200 kilómetros de qosta

por 670 kilómetros de frontera terrestre con el Continente, que corresponde, además, casi en su totalidad,

a , la abrupta orografía pirenaica; frente al litoral mediterráneo, a unos 120 kilómetros, las cinco1 islas del

archipiélago balear; en el Sur, en la costa del norte, de África, las. islas de Alborán y Chafarinas, los

peñones de Vélez y Alhucemas y nuestras plazas de Ceuta y Melilla, que son, desde el punto de vista de

las comunicaciones, otras tantas, islas; .más hacia el Sudoeste... sobre, el gran haz de las comunicaciones :

marítimas mundiales donde se encuentra el tráfico atlántico de Súdamérica con los proceden tes del

África occidental y del Cabo de Buena Esperanza, y a unos 1.400 kilómetros de Cádiz, las siete islas del

archipiélago canario desplegadas sobre un rectángulo de 22.000 millas cuadradas: enfrente de las

Canarias, las provincias de Ifni y Sahara, que, en orden a la cuestión comunicaciones, pueden

considerarse como dos islas, y, por último, mucho más lejos, en plena región ecuatorial, a 7.000 kiló-

metros de Cádiz, la provincia de Fernando Poo, constituida por las islas de Fernando Poo y Annobón, y la

provincia de Río Muni, formada por la isla de Coriseo y por la región continental, que, incrustada en la

selva del África central, es, desde el punto dé vista de las comunicaciones, otra isla. En resumen: la

nación española es, geográficamente, una península, con una pequeña unión al continente (sólo dos líneas

férreas) y un conjunto de 24 islas. de mayor o menor extensión y riqueza, pero en las que cada palmo de

terreno es "tierra española". El único nexo de unión de nuestra nación es la mar; somos un inmenso

archipiélago. Sin las comunicaclones marítimas, la nación española quedaría, en cierto modo, deshecha,

como pulverizada. El sistema arterial de las comunicaciones internas de España ee en gran parte

marítimo, por un imperativo geográfico inmodificable. Y por esta misma razón geográfica, nuestras

comunicaciones con el exterior son casi en su totalidad marítimas.

El volumen total de nuestro tráfico marítimo—suma dé entradas y salidas—es, en los momentos actuales,

y en números redondos, de 45 millones de toneladas por año, de los que 19 corresponden altráfico con el

exterior y 26 al caftotaje, y como el tofel de nuestro tráfico con el exterior es del orden de los 20 millones

de toneladas, resulta que éste, en su 95 por 100, tiene lugar por la mar. ¿Podríamos vivir, aún en tiempo

de paz, si no dispusiéramos de los caminos del mar para nuestro tráfico comercial? Evidentemente, no;

terminantemente. ,E»es. ¿qué; ocurriría si esta

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circunstancia se presentase en caso tie guerra?

LAS DOS GUERRAS MUNDIALES ´lia guerra ha sido, desde que el mundo es .mundo, una pugna de

resistencia. Acaba venciendo quien resiste más, y por ello es capaz de romper el equilibrio en ´su/favor.

Lo primero que necesita un país que está en -guerra es poder vivir, y tiene que hacerlo, precisamente,

cuando mayores son BUS´- necesidades, un país en guerra "ne-.cesita más y puede dar menos", y pres-

cindiendo del aspecto económico del desequilibrio que esto produce en su balanza comercial,: ello se

traduce en que aumentan las necesidades de importación y con ellas las exigencia!; del tráfico con el exte-

rior, y si, por circunstancias geográficas nmodificables, es´e tráfico tiene que ser .fi-iarítimjo, si sus

biiques no pueden circular pbr-Ia piar, bien porque no existan o bien porque no tengan una Marina militar

que los1:proteja contra los golpes del contrario, ´•¿Y país en cuestión no podrá abastecerse, ao podrá vivir

y, por ende, mal podrá ¿ombatir. Su capacidad de resistencia, al áo poder ´"alimentar la guerra", por care-

cer de comunicaciones, acabaría anulándose bajo los golpes de su adversario e inexorablemente quedaría

vencido. . -EstQ lo abona toda la Historia Universal; pero sin irnos muy lejos, en los últimos cincuenta

años hemos tenido ocasión de comprobar, nada menos, que en dos "guerras mundiales", cómo la victoria

fue indefectiblemente ,a las .marios del. bando, que logró "asegurar /sus comunicaciones marítimas". En.

la primera guerra mundial, cuando la rapidez de la movilización ´íuáa y´ la resistencia francesa en el Mar-

ríé´ disipan las ilusiones germanas de una ´´guerra relámpago", la lucha se. convierte en la clásica pugna de

resistencias. De´un lado, tos aliados se alimentan, en el mas ´ amplio sentido de la palabra, por el mar; del

otro, los Imperios centrales están ais-, lados en el interior del´continente, inco--munipados con el exterior

y como en una piázia sitiada. No pudiendo materialmente romper el.asedio, tratan de poner a sus.

¿nemigos -en••- las mismas condiciones: de dfesabasteeímiento hundiendo: sus trgáis-\,ranspprííss-.en la

mar,, mediante la campaña; submarina, La: situación se hace muy -grave, y :en 1917 se produce .una

aguda: .drisis» cuando los submarinos llegan a destruir más buqués mercantes que los que .-ios astilleros

construyen; pero nuevas técnicas antisubmarinas, y la entrada de los: Estados Unidos en la lucha, salvan

la crisis, y al fin, .en noviembre de 1918, la guerra termina por consunción,, por asfixia económica del

bando que lleva cuatro años; batiéndose en territorio enemigo y que ha logrado brillantes laureles

militares, pero, que está privado de las comunicaciones marítimas. ,

La segunda guerra .mundial es, en estos aspectos generales, una repetición de la primera. Hitler se lanza a

la guerra, que también piensa que será relámpago (siem-..pre se..cree, cuando una guerra, comienza, que

será cuestión de semanas), porque cuenta abastecerse de. la U. R. S. S. en •víirtüd del pacto ruso-

germano. En el ve-/ranp de 1940 la distensión del muelle bélico del Tercer Reich asombra al -mundo.

Eii´unos meses, los ejércitos de cinco na-´eioaés han sido arrollados y éstas quedan invadidas, pasando sus

recursos económicos e industriales a incrementar el activo de Alemania, per^o las divisiones, blindadas

germanas, quedan detenidas por el mar en el..Canal de la Mancha. Alemania tiene eji aquellos momentos

una abrumadora superioridad en tierra y en el aire sobre su única enemiga que es la Gran Bretaña,

V.ádemás una oportunidad xjué pierde por "falta de mentalidad naval. Lo lógico hubiera sido aplicar toda

la superioridad aérea ´contra la Flota británica, que en : aquellos momentos no -se había pussto aún eH-

condiciones para reaccionar contra un ataque aéreo en masa, octfno año y medio vdespués habría dé hacer

el Japón, más avisado en cuestiones navales, contra la Flota norteamericana del Pacífico establecida en

Pearl Harbour,´ pero la Aviación alemana estaba mandada por Goering, que tenía un gran ascendiente-

sobre el. Fuhrer. y que-hombre ligero y de :espMtti´excesi-

vamente innovador, sentía un olímpico desprecio • por la Marina. Su desiderátum era rendir a la Gran

Bretaña prescindiendo de la Marina, Lo que aconsejaban las circunstancias, según él, .era aplicar la teoría,

todavía sin experimentar, de Douhet. La Luftwaffe dsbír. empeñarse a fondo en "aterrorizar" a la

población civil británica; la moral de ésta se vendría abajo, como Douhet afirmaba, e Inglaterra tendría

que rendirse con su Flota intacta. Y así se produce la -destrucción de. Coventry y los bombardeos masivos

de Londres y de otras poblaciones del Sur de Inglaterra, pero... lo que Douhet no había previsto se produ-

ce. Los bombardeos a- las poblaciones civiles reafirman la moral inglesa, en lugar de arruinarla y

mientras tanto llegan-¡por la mar a las islas británicas el material de Aviación de caza que pone fin a la

acción aérea alemana, sobre la Gran Bretaña.

Entonces ve Hitler que la guerra no i/s.;--mina, que ya no hay "guerra relámpago" y´que no tiene más

remedió que conquistar las materias primas y el petróleo que necesita y que le empiezan a negar los rusos,

y se lanza contra la U. R. S. S. Su situación vuelve a ser la misma, en sus líneas generales, que la de los

Imperios centrales de 1914 a 1918: La;eampañá submarina y. la acción de los aviones corsarios contra,

los convoyes aliados, produce ana crisis ^similar a la de 1917; pero la´ crisis se salva también mediante la

adopción ide .complejos tácticos aeronavales en la protección del tráfico, y Alemania vuelve a ser vencida

por ¡agotamiento económico. Como ciatos curiosos cabe señalar que .durante la primera guerra mundial;´

solamerite la Flota mercan tes inglesa transportó 28 millones d© hombres, 512.000 vehículos y 53

millones de toneladas, y que en el desembarco de Normandía, la operar. clon decisiva para la terminación

de la lucha en Europa durante la segunda guerra mundial, -los transportes •aliados- llevaron a la playa,

sólo en 25 días. 1.500.000 hombres, 750.000 toneladas ,de carga y 340.000 vehículos, La U. R. S. S., por

su. liarte, recibió de sus aliados, por vía marítima-, durante la segunda guerra, mundial, cuatro millones de

toneladas de material de guerra, 6.000 carros de combate y 12.000 aviones.

En el pequeño teatro ´de- operaciones de la región de Libia, la segunda -guerra mundial nos ofrece un

ejemplo bien, elocuente de lo que representan las comunicaciones marítimas en una guerra. El "Afrika

Korp": alemán • fue, sin duda alguna, como sus: propios adversarias reconocieron, una-fuerza militar de

iprimera calidad, por,,3Ú armamento, por su preparación, por. el espíritu üe sus´tropas y, principalmente,

por; la extraordinaria calidad de su jfefe, el mariscal Rommel, y, sin embargo,, la potencia de sus

ofensivas estuvo siempre con-di nonada; a las posibilidades, de abásteei-: miento» de sus carros., de

combate´ -y.. de| sus a.viones. Si en el verano de 1042 .no: puede llegar a Alejandría y cerrar el ca-: nal dé

Suez, convirtiendo el Mediterrá-

neo en un mar del Eje, es porque por el mar, en el que los alemanes tenían por aquel entonces una. franca

superioridad aérea, no le liega la, gasolina que sus carros necesitan. EstcK, y sólo esto, hace qua tenga

cus´detenerse-en El Alamein. En su posterior duelo con Montgomery, éste cuenta con abastecimientos_

por mar que le asegura la flota -del almirante Cunningham, y. es a esto a lo que debe su victoria y el ser

hoy vizconde Montgomery del Alamein, porque si Rommel hubiera dispuestd en el mes de junio de 1942

de los mismos abastecimientos:con que meses más tarde contó´su adversario, es evidente qué; el Canal de

Suez hubiera c*aído en sus manos y la guerra hubiera tomado quizá otro sesgo.

LA MARINA NACIONAL. EN -LA-´ CRUZADA

¿Y qué podemos decir de nuestra, propia experiencia erí este orden de ideas? ¿Cuál fue el pape,! .que en

nuestra guerra/de Liberación jugaron tos comunicaciones marítimas? Muchos de los que nos escucháis

tomasteis parte en la, lucha, pero, casi todos en los frentes de tierra.. Fuisteis.protagonistas de brillantes

acciones militares que hoy constituyen el orgullo de -todos; •palmo a palmo.íiús-teis liberando el terri-

torio . nacional, al precio de continuados combates victoriosos contra las fuerzas armadas -de la

Komintern, hasta la victoria final, .pero ¿os -parasteis alguna vea a ´pensar por dónde llegaban´a España

los combatientes canarios, los procedentes de Marruecos o -del archipiélago Balear; por dónde entraba.»

´las arixias de- que disponíais, loa carros de.combate, los aviones de caza que derribaban a los "ratas"-

rojos, ante vuestros ojos, los bombardeos que facili-t.-.ban -vuestros, avances, la artillería, an-tiaérsa, los

camiones que os- abastecían u os transportaban; la gasolina para _estos camiones, la qus consumían los

aviones, etcétera, etc.? Pues todo aquello, .absolutamente tocio, Itegó jjcr la mar. Por la,.frontera´de los

Pirineos rio recibimos, dicho sea de paso, -m-á,s que disgustos,, en la figura de las "brigadas

internacionales" y de los abastecimientos : y : ai´ina,iTii3ntos para las mismas. Las cifras son más

^.elocuentes que ningún razonamiento. Entre el 18 de julio de 1936 y el primero de enero de 1939,

cuando ya la guerra estaba prácticamente-ganada, e] tráfico marítimo nacional, único que tuvimos,

ascendió a 24.774.826 toneladas (16.231.058 toneladas de exportaciones, con las que, naturalmente,

pagábamos gran; parte de lo recibido, y 8.543.768 toneladas de importaciones), y se transportaron por

mar 316.000 hombres- en 65,391 viajes, de los que en 50.523 (el 77 por 100) el buque llevaba a Popa ,1a

bandera nacional. Los ´rojos no nos apresaron ni -un sólo transporte;´ por él-contrario¡ la Flota nacional

apresó 233 buques rogos y 99 extranjeros al servicio´ del. enemigo, cuyos cargsijieníos—´en ocasiones

armamento y material de transporte que nos era muy necesario—pasó • a - nuestras • manos! -Pese a

disponer el; enemigo ,-de una- fuerza naval superior numéricamente, al precio del asesinato del 40 por

100 de nuestro Cuerpo de oficiales, la Marina nacional -logra conquistar el dominio del mar y conservar

la-durante toda la guerra- al precio de una continua actividad y del 13 por 100 -de bajas en acción de

guerra (315 muertos -y 110 heridos entre los poco más de 7.000 que la Marina mantuvo en el frente que

para ella era el mar).

Y puesto-que dsl asesinato de los oficiales de Marina hemos hafelado, entiendo oue, s-otoíe todo corno

tema, de meditación para-los jóvenes, conviene dedicar--dos palabras a explicar por qué y cómo se pro-

dujo-.-y- las´ ´circunstancias- aui3"hicieron que quedará eh poder .de, IOS..-TCJOS una--fuerza naval

superior-a-:-la .nuestra en- lo-aue a •material ss¡ refiere.

Aquel .asesinato fue premeditado,, con muchos meses de antelación,:-por el Frente Popular de inspiración

comunista. Los que;´ desde -mucho tiempo -antes proyecta,-baii cM-dadosa´rneníe -la; sovietización de

España sabían ´que en el momento crítico- se encontrarían. enfrente las • .bayonetas del

Ejército. ¿Cómo eliminar este obstáculo? Se atacó al Ejército en su talón de Aquiles: en la disciplina. La

República la minó cuanto pudo, y la famosa trituración de Azaña redujo teóricamente al mínimo la

capacidad de reacción del Ejército de la Península. Pero había otro Ejército, el de África, al que, por su

especial constitución, iio se podía triturar en la misma (medida. Este Ejército, aun reducido en sus efecti-

vos, sería siempre una^íuerza militar verdad, que se llevaría por delante cuanto se opusiera a su avance...,

a condición de que pudiera franquear el Estrecho de Gibraltar. Era. ¡preciso, pues,1 que no pudiera pa-

sarlo, lo que sólo podía asegurarse medíante la acción de la Marina. Si la Marina apoyaba la revolución,

el Ejército de África no podría pasar a la Península; si, por el contrario, la Marina se oponía al designio

del Frente Popular, las tropas de Marruecos saltarían al otro lado del Estrecho y harían abortar el. intento

de sovietización de España. La revolución comunista, en la Marina era cuestión previa y fundamental

para que pudiera cuajar la revolución comunista en el país. Pero los hombres del Frente Popular sabían

bien que con los oficiales del Cuerpo General de la Aramada, qué eran los que conducían y sabían utilizar

los buques, no se podía contar, y mucho antes del 18 de julio la eliminación de estos oficiales estaba deci-

dida.

Giral, ministro de Marina desde febrero de 1936, acuerda el reingreso en la. Armada de más de quinientos

cabos y marineros especialistas, que desde los prime-, ros meses de la República íiatoáan sido le-galmente

separados del servicio por delitos de indisciplina, y ordena su distribución entre las dotaciones de los

buques. Estos, hombres, formados durante cuatro años en los medios comunistas, debían llevar a cabo una

enérgica propaganda subversiva, y, en el momento oportuno, dirigir el golpe contra los oficiales,

venciendo el respeto que,, pese a" toda la labor de. indisciplina fomentada por el propio Gobierno,

inspiraban. éstos a las ¡masas neutras de las dotaciones.

Cuando estalla él Alzamiento en Marruecos, el Gobierno ordena a los buques dirigirse a cerrar el paso del

Estrecho. Los buques se -hacen a la mar, dispuestos sus oficiales a unirse al Movimiento, pero, si-"

multáneamente,- desde ,1a radió de la Marina de la Ciudad Lineal, el ministro Giral da orden a los

Comités clandestinos del Frente Popular que se encuentran en los buques, y Que hasta ese- momento han

mantenido una actitud de correctísima disciplina, que ejecuten a los oficiales, y esta orden, dada en clave

y recibida en. muchas unidades por. operadores- comprometidos, se cumple; los- grupos de acción,

embarcados por orden ds Giral, asesinan- a sus oficiales. Felizmente, los que se salvan logran, con los

buques que quedan, dominar el mar y hacer con ello posible la victoria. ¿No hubiera bastado, me diréis, la

elevada moral de nuestras gentes, la decidida voluntad de •victoria de los combatientes? Esto, desde

luego, es fundamental en toda guerra; es condición necesaria para la victoria, pero no es suficiente,

porque los "pechos, de granito" no bastan por sí solos para vencer. La victoria es la consecuencia de la

acción de la potencia militar, y ésta es un complejo de factores morales, materiales y orgánicos, que son

como los tres pies de un trípode., Si falta -uno de ellos, y las fuerzas materiales desaparecen en un país de

condición marítima cuando no dispone de sus abastecimientos a través- del mar, el trípode´se viene al.

suelo ? se podrá llegar a ama derrota gloriosa, a que antes que rendirse, toda\la nación perezca, como en

la antigüedad, lo hicieron ejemplarmente Sagunto y Numancia. pero no a la victoria, que es lo que hay

que conseguir en ^a guerra.

Las gentes de esta tierra aragonesa son bravas si las hay; durante los famosos Si-bios tuvieron por jefe al

heroico general 3Úyo nombre se ha puesto con .tanto acierto .a esta cátedra, y, sin embargo, !bs soldados

de´ Napoleón acabaron entrando en

Zaragoza y, en cambio, no pudieron hacerlo en Cádiz. ¿Por qué? Pues porque Cádiz tenía el mar´ por el

que .se alimentó la capacidad de resistencia, de los gaditanos., Cádiz rio era una plaza sitiada; Zaragoza,

sí, y una. plaza sitiada es, a fin de cuentas, la nación de condición marítima que, llegada la guerra, no

puede disponer de Jas comunicaciones marítimas.

PERSPECTIVAS ANTE LOS ARMAMENTOS MODERNOS

¿Cuál es en la actualidad la situación de importancia de estas comunicaciones marítimas como

consecuencia de los progresos técnicos de los armamentos modernos?

Todo el progreso que la técnica ha procurado en estos años a los armamentos puede sistema tizarse en que

las armas modernas producen efectos destructores mupho mayores y pueden llevar estos efejb-tos´ a

cualquier lugar, ya que hoy no hay retaguardias a cubierto de la acción destructora de la .guerra. Hoy se

dispone de explosivos más enérgicos, incluso del explosivo atómico, de aviones de reacción de enormes,

velocidades, de proyectiles ¡teledirigidos de alcances del orden de los 1.500 kilómetros y de sistemas

electrónicos de detección y de dirección de las armas, que han aumentado considerablemente la precisión

de éstas, ampliando su zona de acción. Los veloces bombarderos estratégicos exi-gen potentes

organizaciones de defensa aérea (redes de acecho e importantes contingentes de aviones de caza); los

proyectiles teledirigidos, que pueden llegar a sustituir a la aviación estratégica de bombardeo contra

objetivos fijos, exigen también instalaciones similares para interceptar en el aire a esta clase de proyec-

tiles.

Por consiguiente, todo esto se traduce en una mayor importancia del Arma aérea; pero, para que el Arma

aérea pueda ser eficaz y cumplir su misión, tiene que actuar en ei aire, consumiendo cantidades ingentes

de combustible >un moderno caza de reacción consume. 1.500 litros de combustible por hora),jy

como.además, es arma de. un enorme desgaste, necesita también de la continua afluencia, a sus parques y

bases, de material de todas clases, y, si, por imperativos geográficos, éste y el combustible tiene que

llegar por la mar, "la actividad de la Fuerza Aérea dependerá a fin ,de cuentas del tráfico marítimo". Por

otra parte, la existencia de la Aviación con sus actuales posibilidades, hace que haya que pensar en que,

pese a la actuación de la defensa, parte de la industria nacional sea destruida o quede paralizada durante

ciertos plazos por la acción del enemigo, y que todo lo que por esta causa se produzca de menos en la

nación habrá´ que traerlo de fuera, con lo que la exigencia de un, tráfico marítimo será aún mayor que en

las guerras pasadas. Por consiguiente, cuanto más poderosa sea la acción bélica de la Aviación, mayores

necesidades habrá de una poderosa Aviación´ de defensa y mayores serán las probabilidades de que la

producción industrial nacional quede mermada, y como

todo lo que sostiene a la primera?y todo lo que sustituye a la produccióü de las fábricas destruidas o

paralizadas tendrá que -venir por la mar. la exigencia de Un tráfico . marítimo será considerablemente

mayor en ,él futuro.

´ ¿Y qué sucederá en relación con el "explosivo atómico"? . La utilización de la energía nuclear .permite

hoy un explosivo de efectos notablemente superiores al más enérgico de los explosivos químicos cono-

cidos. Ha habido que crear una unidad para medir su potencia: el "kilo-ton", la potencia de 1.000

toneladas de trilita.-Sa dice-.que hay bombas con una potencia de 15.000 kilo-tons; pero... también se.

dice que hay sabios que aseguran que el empleo del explosivo atómico haría imposible la vida humana en

todo un hemisferio.

¿Qué pensar de todo esto? ¿Se empleará el explosivo atómico en una futura guerra? Si esos sabios

agoreros están en lo cierto, parece natural que no se emplee, por la sencilla razón de que nadie tiene

vocación de Sansón y ningún cerebro medianamente equilibrado va a decidir ir a una guerra - para

"perecer con todos, los_ filisteos", como-el gigante bíblico. Pero si se emplea, pueden ocurrir dos cosas: o

que los sabios tuviesen razón y la guerra se ^resuelva- al primer envite con la destrucción de la

Humanidad; en cuyo caso las comunicaciones marítimas no servirán evidentemente para nada, pero para

nada servirán tampoco los ejércitos de tierra, ni las ilotas militares, ni las aéreas, ni nada; ó que sus

efectos no sean tan catastróficos y se trate simplemente de un explosivo de mucha mayor potencia que

produzca efectos destructores mucho mayores qué los de los explosivos clásicos;/ en cuyo caso, como

serán,muchas más las lá-fcricas que se destruyan, los "stocks" que se inutilicen y el material que haya que

reemplazar, será mucho más .acuciante la ne&esidad de traer ,de fuera todo lo que las fábricas destruidas

no produzcan y cuanto haya´de cubrir el déficit ocasionado por las destrucciones, y si la nación que sufra

estos efectos es de condición marítima, la existencia de un tráfico a través del mar será para ella mác

cuestión de vida o muerte -que nunca.

Este es, en definitiva, el panorama que nos ofrece el futuro: los progresos técnicos en los armamentos han

agravado la servidumbre que las naciones de condición marítima tienen de las comunicaciones a través

del mar.

Si la pugna existente en la actualidad entre el comunismo soviético y lo que se ha dado-en llamar mundo

occidental"llegara a convertirse en choque armado, porque en los designios de la Divina Providencia esté

que la Humanidad se vea envuelta otra vez en la trágica peripecia de una III Guerra Mundial, salvo que el

mundo perezca entre el fragor dé las primeras explosiones atómicas, empléese o flp esta clase de

explosivas, la guerra se convertirá, como sucedió; con las dos pasadas contiendas mundiales, en una

pugna de resistencias. Logrará la victoria quien resista más, quien tenga mayor .capacidad técnico-

industrial, a condición de que pueda hacer llegar los frutos de esa superioridad a los, frentes de combate,

en la proporción y con la celeridad que el agotamiento del enemigo exija.

Esta lit Guerra Mundial sería, en síntesis, el choque entre una coalición de condición continental, la

comunista, y otra de condición marítima, ¡a occidental. Los principales frentes de combate donde este

choque se materializaría estarían situados en la Europa Central, en el África del Norte y quizá en el Asia

oriental, y la lucha quedaría reducida, como hemos dicho, a una pugna de resistencia. Acabaría

venciendo-quien resistiese más. quien mejor pudiera neutralizar sus -desgastes en sus frentes con la

llegada de recursos de la, retaguardia. La fuente de recursos del bloque .comunista estaría en su propio

territorio y las comunicaiciones para abastecer sus frentes serían fundamentalmente terrestres. La fuente

de .recursos de los occidentales estaría, por el contrario, al otro lado de! Atlántico o del Pacífico,, en

América, y las comunicaciones para abastecer sus frentes serían fundamentalmente

marítimas. Siestas comunicaci9nes pudiesen ser mantenidas en seguridad; si, a través del mar, los

convoyes marítimos pudiesen hacer llegar a los frentes de lucha en Europa o en África los recursos

producidos por la industria americana, la superioridad técnica industrial de los occidentales se podría

hacer sentir y acabaría decidiendo la lucha en su favor; pero si estas comunicaciones fuesen cortadas, o

reducidas por debajo del mínimo indispensable, la guerra serla inexorablemente perdida por Occidente.

La condición "sine qua non" para que la victoria de los occidentales, entre los que ´estamos incluidos,

sea,: posible, es que éstos dominen el mar y exploten, desde el primer momento, este dominio, haciendo

que los enormes convoyes que serán necesarios para alimentar la; lucha circulen por la mar con la, má-

xima seguridad.

El bloque occidental tiene hoy una franca superioridad en fueraas navales de superficie sobre su posible

.futuro enemigo. Sólo los buques cíe línea, portaaviones, cruceros y destructores de los Estados Unidos

aseguran con creces esta superioridad. No habrá, con´toda seguridad, fuerzas navales de superficie

soviéticas que se arriesguen fuera de sus mares cerrados, porque ello les conduciría a choques adversos

que, sobre la destrucción de sus buques, tendría para el bloque comunista lamentables repercusiones

políticas. La U. R. S.S. no intentará siquiera disputar el "dominio positivo" del mar a sus enemigos, pero

tratará de conquistar el "dominio, negativo"; es decir, no tratará de conquistar el mar para utilizarlo,

porque ni puede ni lo necesita, pero tratará de que su enemigo no pueda explotar su superioridad, para lo.

cual se empeñará a fondo con-sus submarinos y aviones contra los convoyes occidentales, como hicieron

los alemanes en las dos pasadas guerras. El grueso de las fuerzas navales de Occidente inmovilizará, lo

que no es poco/ a la Flota de superficie soviética, y´ podrá llevar su acción contra la costa, como ´eri la

campaña del Pacífico, de África, de Italia y de Normandía. cuando las circunstancias de la guerra lo exi-

jan, pero, pese a esta situación, podrán actuar ´contra los convoyes occidentales los submarinos en todas

partes y en granitos zonas de mar los aviones rojos. La´ "futura^ guerra en el mar será, funda-

mentalmente,- una guerra antisubmarina y antiaérea´´; .será una cruenta e ininterrumpida pugna entre

submarinos destruidos y mercantes y buques de escolta hundidos. En esta lucha, sorda y poco

espectacular, estará la clave de la victoria. ¿Si los occidentales logran anular a los submarinos rusos y qué

las pérdidas que éstos ocasionen puedan compensarse con nuevas construcciones de mercantes y de

escoltas, como consiguieron los aliados en las dos pasadas/guerras, las comunicaciones marítimas, podrán

mantenerse y la victoria occidental será, posible; si, por el contrario, la acción de los submarinos rusos

produce una crisis en las comunicaciones marítimas occidentales .y los frentes de lucha de éstos quedan

desabastecidos, la guerra se perderá irremisiblemente.

Esta es la realidad en toda su r crudeza yv a nada conduce no querer apreciarla en sus verdaderas

dimensiones. Porqué la lucha antisubmarina que uña tercera guerra mundial plantearía, con el carácter d&

fundamental que .queda señalado, no es cosa fácil, pese á los considerables medios de´ que los

occidentales disponen, que pueden estimarse, en´números redondos, ;én un centenar de millones de to-

neladas de buques mercantes y en unos 800 buques an^isubmarinps.

EL POTENCIAL SUBMARINO Y ´ . .ANTISUBMA&INp´

.Dentro de. lo poco qué se´sabe de, las realidades de los armamentos soviéticos, parece ser que la U. R.

S.S. dispone .en la actualidad de unos 400 submarinos, de los que 300 son´anodernos, constituyendo la

masa principal de éstos los buques .de ¡a clase . W en número de .200, con unas 1.100 toneladas y

velocidades en inmersión hasta de 16 nudos. Quitando tres uni-dadeS. >J§ propulsión termonuclear, .que

pa-

rece ser están en construcción, el resto de la flota submarina • soviética está constituida por. buques* de

doble propulsión con "snorkel", es decir, de buques que tienen que navegar .con motores diessel, recibien-

do el aire a través del "snorkel", que tiene que quedar, naturalmente, fuera del agua, yes, por.tanto, visible

y detecta-ble por el radar, y que en inmersión total tienen que navegar con motores eléctricos alimentados

;por baterías de acumuladores, con .autonomía muy reducida, sobre todo a: elevadas´ velocidades.

Estos submarinos están distribuidos entra las ´bases soviéticas del Báltico, del Ártico y mar. Blanco, .del

mar Negro, del. Mediterráneo (en la base de Valona, en Albania)´ y .del Pacífico^ pudierido operar, por

tanto, en.todos los mares del mundo. Un cierto número de ellos, la clase Z y algunos de :la clase W,

cuentan con dispositivos de lanzamiento ´de proyectiles teledirigidos con alcances del orden dé las sete-

cientas millas, y todos con torpedos automóviles con cabezas acústicas, pasivas o activas, que persiguen

al blanco; siguiendo sus:ruidos, o que son Orientados hacia él por los ecos producidos en los -cascos de

les blancos por los impulsos ultrasoñoros por ellos emitidos, o´ bien dotados de espoletas magnéticas, qu©

dan fuero a la parga explosiva .como consecuencia de la alteración del campo magnético terrestre

producida por los cascos de hierro de los buques. Estos submarinos pueden también transportar minas

para ser, fondeadas en las entradas de los .puertos y toases enemigas o en zonas interesantes al tráfico ad-

versario cuyos -fondos lo consientan.

La misión de estos submarinos ha´de ser lanzar desde la mar sus proyectiles teledirigidos contra objetivos

importantes de la industria occidental situados incluso muchos kilómetros tierra adentro, atacar con

torpedos a las fuerzas navales adversarias, atacar a. los convoyes del tráfico marítimo occidental, fondear

¡minas, desembarcar comandos o agentes, etc., etc..

Con esta flota submarina colaborará, en persecución´ de los mismos´ objetivos, la aviación naval soviética,

que, según las informaciones´que se tienen, dispone en la actualidad de unos 3,800 aviones, de los que a

un millar puede suponerse con un radio de acción de unos 3.500 kilómetros, y, por consiguiente, capaces

de operar en zonas muy amplias de ¡mar.

Las fuerzas navales occidentales se podrán considerar, divididas en dos .grandes

grupos: las fuerzas de combate, .constituidas por los buques de línea, ´los portaaviones; de combate,

cruceros de distintas-clases* y los destructores de características .más sobresalientes, destinadas a inmovi-

.lizar o destruir en su caso a las fuerzas de superficie enemigas y a llevar sobre la costa adversaria las

acciones ofensivas que la´guerra exija, .para .lo que se dispone también de submarinos de propulsión fer-^

menudear (nueve norteamericanos y uno inglés), arañados con proyectiles balísticos (los "Polaris", de

2.400 kilómetros de alcance y carga nuclear de cerca de un megatón), y las fuerzas antisubmarinas y de

escolta, cuya misión será, la de perseguir y destruir a los submarinos enemigos, en todas las zonas en que

puedan encontrarse, que será prácticamente toda la mar, y dar protección a los convoyes contra los

ataques de submarinos y aviones. Con independencia de estos dos núcleos principales, las fuerzas

dragaminas tendrán la misión de neutralizar las minas enemigas colocadas en las proximidades de los

puertos, manteniendo limpios en permanencia los canales de seguridad de acceso a los mismos.

Sin entrar en precisiones de orden técnico, que se saldrían de los limites naturales de esta conferencia,

vamos a tratar de dar una idea inuy sucinta de en qué consiste la acción antisubmarina.

La destrucción del submarino requiere su localización debajo del agua, porque el . submarino, navegando

con "snorkel" hará inmersión total tan pronto como se dé cuenta de la presencia de un adversario de

superficie o aéreo, para lo que cuenta con la gran ayuda del radar y de sus dispositivos antirradar. La

localización en inmersión sólo es posible mediante sistemas acústicos, conocidos con el nombre genérico

de detección sonar, que pueden actuar de una manera "pasiva", captando los ruidos del submarino y

apreciando por ellos la dirección en que éste se encuentra, o en forma activa, emitiendo impulsos ul-

trasonoros y recogiendo los ecos de éstos en el submarino, con lo que se obtiene, •dentro de ciertos

límites que dependen de la potencia del aparato y de otras circunstancias, la dirección y la distancia .a que

el submarino se encuentra. La detección sonar sólo puede ser realizada por buques que llevan su

proyector en la quilla, por helicópteros que pueden parar en el aire y arriar -hasta sumergirlo un ¡pro-

yector sonar y hasta por dirigibles, que pueden remolcar un flotador con un sonar. El avión antisúbmarino

no puede emplear él detector sonar, pero, dotado de un radar especial para detectar "snorkels", es de

inestimable valor, dada su velocidad y altura sobre la superficie del mar para señalar a los buques de

superficie la presencia, de submarinos.

Una vez lograda la localización de un submarino, su -destrucción se logra atacándole con "aranas (cargas

de profundidad, lanzacás q torpedos)^ .que, ."mediante distintos procedimientos, .producen una explosión

en contacto con el casco del submarino. Ahora bien; para ello es necesario que el buque antisubimarino se

aproxime a muy corta distancia, francamente dentro de la acción de los torpedos del submarino, con lo

"que el choque, entre un submarino y un buque antisubmarino es Una especie de cuerpo a cuerpo, en el

.que, naturalmente, el resultado puede ;ser adverso al atacante, lo cual aconseja que este tipo de ataques se

realice por una -pareja, por lo menos, de taiques de superficie, y se acepte, como proporción muy posible

en una futura -guerra,-la pérdida de casi dos buques antisubmarinos ; por cada submarino enemigo

destruido.

La acción antisubmarina tiene dos aspectos fundamentales: la caza y la escolta. La caza persigue,, como

su nombre indica, cazar a los submarinos en camino hacia sus objetivos. La escolta, proteger a-.éstos

(principalmente coruvoyes de transporte) ; contra Iqs. ataques de los «ub-marinos que hayan podido

"eludir la acción de .la caza.

~-4La, •f.R.´T.St. »n+i""l---,„„;„. --

diante los ´"grupos cazasubmarinos", que son complejos -constituidos -por buques antisabsiarirsos,

helicópteros y aviones an-tisubmarinos. A. estos últimos corresponde en la caza ´ antisubmarina un .papel

semejante -al.deí. perro en la "casa en rna-no". "Volando ea los ^alrededores del grupo hasta ´distancias

del´ orden de 20 niilias, tratan de descuíbrir con la "Vista o con su radar a los "snorkels" enemigos; cuan-

do localizan uno lo señalan y se lanzan hacia ´él, que, al darse- cuenta de su pre-r sencia, se sumerjerá

desapareciendo de la superficie. Los helicópteros, más Veloces eue los buques (unos fl.60 kilómetros a la

hora), acuden para calar su "sonar", y asirás de ellos llegan Jos buques en nú--raero que dependerá de la

distancia a que el submarino ; íué señallado, barriendo la mar con - los suyos hasta tener contacto sonar-

con el submarino. Conseguido éste ss pasa al ataqus.^Si SI contacto lo tuvo antes un helicóptero, que es

lo más probable, la maniobra de los frnoues se facilita considerablemente.

La escolta antisubmarina se realiza con. complejos similares: bucjues jarutisubma-linos rodeando el

convoy y uno o dos avio--lies´´recorriendo las zonas por donde puedes aparecer "snorkels" de- submarinos

en posición peligrosa para aqjiél. Cuando el avien vé jr detecta con su ´radar alguno, el convoy cambia de

rumbo -Kara evitarlo y de la escolta se destaca -unucierto numera de buques para proceder ¡a su ataque,

en forma exactamente, igual´ que cuando ele una: caza se trata.

Fuss´bi´en; como sin esos´ gEUpos caza-. su caíannos y esas escoltas en los convoyes mercantes los

submarinos ´soviéticos ciarían cuenta en cuatro días -denlos transportes occidentales, con lo--eua-l

¡desaparecerían las comunicaciones marítimas ds éstos, y como sin ellas no hatería.´ victo-da posible,

huelga decir toda la importancia -.-que tiene, en una ftitura guerra, la actividad de estas "fuerzas

antisubmari-nas´ y de escolta". Su actividad no será ´´suficiente" para ganar la guerra», que ésta se podrá

perder por otras muchas causas, pero sí será "absolutamente necesaria". pcrcrae si fracasan en su empeño

la guerra se perderá inexorablemente.

U& MODERNIZACION BE. LA ESCUADRA

ESPAÑOLA

Nu-esfcras fuerzas navales no pueden ser, ciadas nuestras posibilidades, más que un aunando de este

segundo grupo d& las fuerza!? aatisubmarinas occidentales, cuyas .exigencias en material, por lo amplio

y permanente de su acción, han de ser-enormes, y para cuya misión puede tenerse la sagurláad de que

nunca se estimarán su-iicientes los medios disponibles, porque las ^ardidas - serán considerables y

durante la íiuerra tendrá lugar una verdadera regata entre la construcción de submarinos y la de buques

antisubmarinos y mercantes. La consecuencia de ésta será íTi¿e no podremos contar con ninguna, ayuda

para proteger nuestras comunicaciones particulares; nuestro cabotage, las comu-rscáciones con nuestras

provincias ultramarinas y las comunicaciones entré la Península y los centros de disgregación de los

convoyes a través del Atlántico, ´uno de ios cuales será seguramente las Azores. Este tráfico caerá, en su

totalidad sobre nuestras . propias espaldas, porque las superiores exigencias de-la guerra justificarán

siempre las negativas de ayuda de nuestros aliados, y de este tráfico dependerá, sino el éxito de" la guerra,

sí la Vida de nuestra población.

¿Bn qué condiciones estamos ¡para, a-f rentar esta misión? Felizmente, el criterio. qué lia presidido la

cesión de unidades y la modernización de las nuestras, como con-E-ssuencia cíe los acuerdos .de ayuda

mutua . con Los Estados Unidos ante una agresión soviética, ha sido el de convertir nuestra anticuada

fuerza naval en una eficiente fuerza antis« Amarina.

A la´ terminación de este plan de modernización, en la actualidad en marcha, podremos disponer de unas

30 uni-aades fjiíisubiriarinas y de unos 20 dragaminas que, si "bien no montan el "último grito" ni en

armamento ni en medios de detección, sí están a la altura de la.´inmensa

mayoría de la masa de buques de esta clase con ¿jue .cuentan las potencias de Occidente y de las. que

nuestras dotaciones son capaces de sacar el mismo rendimiento., por lo róenos, que el que consigan las de

cualquier país. Oficiales jóvenes, con entusiasmo y una sólida formación .profesional, enviados a diversos

cursos, en los Estados Unidos, captaron fácilmente, las técnicas modernas y han sido capaces de montar

centros de instrucción. en España que hoy aseguran la formación de todas las dotaciones que van siendo

necesarias a medida que; los buques modernizados efx-tran en servicio. Un pequeño grii´po de he-

Iic6pteros asegura también la. utilización d-e ests medio a-ntis,ubmárino indispensable para ¿acar el

mayor rendimiento ¡posible a los buques. Por el momento, la deficiencia más importante de nuestras

fuerzas antisubmannas es que, por dificultades de diversos órdenes que gerá necesario superar, ní>

cuentan todavía con aviones antisubmarinos.

¿Es suficiente este núcleo de fuerzas antisubmarinas para desempeñar 3a misión que les corresponde? Es

difícil, en realidad, contestar .a esta´´pregunta, :tah natural, de una manera- categórica. Haciendo números

sobre´las´.necesidades de-nuestro tráfico particular en tiempo de guerra, la cjfra es muy corta para Am.

tráfico desahogado, pero´a, la hora "de la verdad, habrá que. regularlo según las dis-\ ponibilidades d´e la

escolta y, si bien no será muy desahogado, sí podrá mantenerse, lo que ya es bastante, sobre todo habida

cuenta de que no somos un país rico y de que no ten-emos posibilidades económicas, hoy por hoy, para,

sostener una fuerza superior,, que nos sería muy conveniente. Ahora biqn, creo firmemente ;que estamos

en el-"mínimo minimorum."r^y que, por lo jaaenes mientras la situación del mtmdo.no cambie de una

nianera clara y segura, es de.. "absoluta" e imprescindible necesidad" que España mantenga en .plena

eficiencia una fuerza anüsutomarina por lo msnos de esta entidad y que, por consiguiente, iiay que pensar,

ya en w. plan de renovación de buqu-es Para, que en el plazo áe unos diez años ...estas u-nidadeSj_ que-

son modernizadas^ pero viejas, puedan seir´a´jB-titdídas por´otras nuevas con?armamento y medios d©

deteceiióin nías modernos. Esto es una pesada servidurnibre para la nación, es ;cierto,. jpero... piensen

usteaes; en. que .nuestra.,.carácterMica geográfica´: de país d© condición cien por cien ´marítima, es

inmodificabie, y que en una nación de estas características, si llegada, la guerra no cuenta con el -tráfico

marítimo, "no hay defensa nacional-posible", porque sin gasolina, por ejemplo, para no citar más que una

de las muchas cosas que por la mar´ tiene qué llegarnos, ni. vuelan los aviones, ni marchan los carros de

comba/te, ni los: camiones que arrastran la artillería, y transportan los hombres, ni hay tráfico interiosv-ni

feai?--nada-,´.y -que. la defensa de estas comunicaciones marítimas sólo puede asegurarse con una.

Marina de guerra.

La´, función d¡e la Marina de .guerra dentro del cuadro generar: de la defensa nacional en un país´de

condición marítima como el nuestro, no es, a fin de cuentas, otra qué la d>e "íiaeer posible" la defensa

nacional.

 

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