El teniente general Barroso ofreció anoche una comida a sus colegas portugueses de defensa y ejército  :   
 Subrayó el ministro español la solidez de la defensa ibérica contra el comunismo ateo. 
 ABC.    27/04/1960.  Página: 35-36. Páginas: 2. Párrafos: 14. 

ABC. MIÉRCOLES 27 DE ABRIL DE 1960. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 35

EL TENIENTE GENERAL BARROSO OFRECIÓ ANOCHE UNA COMIDA A SUS COLEGAS

PORTUGUESES DE DEFENSA Y DEL EJERCITO

Subrayó eí ministro español la solidez de la defensa ibérca contra

el comunismo ateo ´TODOS DEBEMOS ESTAR ALERTA Y UTILIZAR NUESTROS LAZOS

COMUNES", CONTESTO EL SR. BOTELHO MONiZ Ejercicio táctico en honor $le los ministros cíe

Portugal

CONTESTACIÓN BEL´ MINISTRO DE DEFENSA DE PORTUGAL

En el Palacio de Buenavista. el ministro del Ejército ofreció anoche una corftida. a los ministros de

Defensa y del Ejército .de Portugal.

A los postres el teniente general Barroso pronunció las siguientes palabras: "Me levanto muy complacido

para ofreceros cor- , dialménte este agasajo para agradeceros vuestra presencia en mi país y para expresar

mi esperanza y , mi deseo de que en vuestra corta visita podáis sentir cuan grandes son la amistad, .la

admiración y el afecto de mis compatriotas hacia vuestro pu&blo, hacia vuestros •Ejércitos y hacia,

quienes aquí les representáis.

He de señalar también—añadió — con palabras de honda gratitud el inolvidable recuerdo que dejó en

nuestro espíritu la fraternal acogida plena de´mil detalles tíe fina amistad y sentido compañerismo que nos

.dispensasteis. hace año y medio • en vuestra Patria, en los días, felices que luimos ¿vuestros, huéspedes ,

y. pudimos asistir a vuestros trabajos profesionales y disfrutar de vuestra hospitalidad en Santa Margarita,

en San Juliao da Barra y en tantos hermosos lugares de • vuestro bello país/

También nosotros pretendemos ahora mostraros tina parte- de nuestros afanes militares y dé las bellezas

y ´tradiciones españolas, lamentando que las graves responsabilidades de vuestros destacados cargos nos

priven del placer de tan grata .compañía más, pronto de. lo que quisiéramos.

Hoy;habéis presenciado un ejercicio de algunas unidades de ]a División Acorazada y habéis. visto

también ayer cómo se forja la joven oficialidad de nuestro Ejército en la Academia de Infantería; dentro

de unos días asistiréis_ en Andalucía a un supuesto táctico realizado por parte de una de nuestras

modernas Divisiones Experimentales. Al presentaros estos ejercí--cios.no pretendemos—continuó

diciendo el ministro- sino mostraros el progreso de n,usstro .Ejército y creciente grado de instrucción.

Seríamos muy felices si cuando abandonéis nuestro solar os llevaseis análogos sentimientos que los que

trajimos nosotros de ]a visita a vuestro país, pues en ésta pudimos apreciar las elevadas cimas de la,

brillante preparación y sólido espíritu de vuestro Ejército. Con. nuestras recíprocas visitas estoy seguro

´que acrecentamos, si cabe, la" confianza mutua en la- eficacia de nuestras respectivas Fuerzas Armadas,

que es el mejor modo de asegurar la solidez de la defensa ibérica" contra el comunismo ateo.

Creo_ estar de acuerdo can vuestras- excelencias al afirmar que en los actuales momentos por los que

atraviesa el mundo la fraternal amistad luso-española conti-liúa siendo un ejemplo de incalculable valor,

una fuerza real y poderosa de indestructibles vínculos, cualidades todas forjadas en el yunque de una

situación geográfica providencial de una secular convivencia histórica y de una espiritualidad común,

plena de sentido, que felizmente se han visto recogidas en ese Pacto Ibérico que nos une, firme como una

roca, y que es la más acabada, .expresión de amistad entre .dos pueblos. De una amistad que ha sido

amasada con cruentos sacrificios portugueses durante nuestra Cruzada, por los cuáles cada español os ha-

elevado un. altar en su corazón.

Nuestras Ejércitos, con su presiente amistada-término diciendo el teniente general Barroso hacen sino

llevar a la esfera castrense los enraizados sentimientos de amor y hermandad de ambos pueblos,

afianzándolos vigorosamente. De ahí que, tras mi estancia en vuestro país, esta visita con la que ahora nos

honráis la consideramos el broche de oro, como hoy mismo os ha dicho nuestro Caudillo, qué asegura

nuestra indestructible unión para defender la paz cristiana, el orden y la integridad del solar ibérico contra

los enemigos de nuestra civilización. Podéis confiar en que; si llega el caso; los Ejércitos

de España sabrán poner su denonado esfuerzo en la defensa del suelo peninsular. Permitidme añora tiue

levanté" mi copa por la salud y ventura de vuestro presidente y de. vuestro jefe .de Gobierno, el

inolvidable amigo de España; por la felicidad y prosperidad de vuestro noble pueblo y dé SU Ejército; por

vuestras excelencias; por vuestras ilustres esposas y bellas hijas y, en fin, por vuestro séquito,"

A continuación se levantó el ministro de Defensa de Portugal, quien comenzó diciendo que, pese a sus

pocas dotes de orador, no le sería difícil hatalap sobre España porque bastaba para ello-hablar con el

corazón.

Señaló que "desde mucho antes, el intercambio que se venía efectuando entre Portugal y España le hacía

pensar que la frontera portuguesa no era una frontera real, -puesto que- debía fie- estar en los Pirineos

para que Portugal y España, hermanados en un mismo ideal, defendiesen, allí la civilización occidental, y

en este sentido había sidtr explicado por él en sus años de profesor de Estrategia".

"El intercambio hispano-portugues—«on-tinuó diciendo, que ¡comenzó en la juventud universitaria dé

ambos países, muy pronto se extendió a la milicia, y hoy veo aquí, con mucho placer, reunidos a casi

todos los oficiales que han participado en los trabajos y conversaciones de nuestras Fuerzas Armadas."

Agregó que todos debemos estar alertas y utilizar nuestros lazos comunes. "Los militares de España,

como los de Portugal —terminó diciendo el i1ustré general— siempre se unieron para defender el mismo

ideal, pues, como dice un viejo proverbio militar portugués, si fuese necesario morir, todo se salvará

mientras dure el eterno honor militar."

Finalmente levantó su copa, en honor del Jefe del Estado, del pueblo y del Ejército españoles.

 

< Volver