Discurso del ministro     
 
 ABC.    19/10/1960.  Página: 57-58. Páginas: 2. Párrafos: 10. 

Discurso del ministro

OTRO CENTRO ANÁLOGO EN ANDALUCÍA

OFECIMÍENTO ILIMITADO

Santoña 18. A la una ,de la tarde, en la capilla, el arzobispo de Sión, doctor Alonso Muñoyerro; ofició,

misa del Espíritu Santo. A continuación, -en el salón de actos, se celebró un acto académico, en el que

intervinieron el director general de Otras y Construcciones del Ejército, general Lacambra; el director del

Centro, doctor Rueño, y ú director general de Enseñanza Media, Cerrando la. sesión el, ministro.

Saludó el teniente general Barroso, ai. .comenzar su discurso, a las autoridades y . a los "queridos niños—

dijo—, asistentes por primera vez a este Centro cultural". "Permitidme—-continuó el ministro—que las

primeras palabras que pronuncie . sean para elevar mi pensamiento de ferviente católico y de soldado

español a la Virgen del Puerto, ante cuya imagen me postré por primera vez, en España en esta ciudad ¿e

Santoña pidiéndole con toda la devoción de ni i alma que sacara adelante esta., obra, y con-presteza-,

como, asi´ha, sucedido.,; Yo- doy gracias a ,1a Virgen por este nuevo favor que me lia hecho. Hay mi

corazón está colmado de agra-íecimiento.1 Agradecimiento al ministro de Educación Nacional, que desde

el, primer motn-ento acogió´ esta ¿impresa´-con todo cariño y ;que hizo, posible, su, réalizaciqn. ´Yo ruego

al representante aquí del ministro que le diga .cómo- yo también he cumplido -mi palabra con un^,

rapidez sorprendente. Aquí está este Instituto; este colegio, para servir los intereses de España, que son

los del Ministerio de Educación Nacional, y" los del Ejercito. También: quisiera agradecer muy

especialmente al director´.general- de : Enseñanza Media y al director .general, de Enseñanza Laboral el

´afán y la simpatía con. que- han acogido esta idea .y con que nos han ayudado» Ño hemos encontrado

más que facilidades en el .Ministerio de Educación Nacional, y,, esto: lo, digo ante mis compañeros

del Ejército para que sean voceros de cuanto aquí digo.

´Se ha» colmado todos nuestros deseos, y creo que juntos hemos de trabajar para;el bien de la cultura de

España´y para el bien de la cultura de los hijos de nuestros compañeros, porque esto no es más que él prin-

´ cipio, un primer paso en la labor que me ´propongo, a fin de que la enseñanza media llegue a todos los

hijos de los jefes, oficiales y suboficiáies del Ejército. Esperantos que muy, pronto un nuevo Instituto, de

iguales características de las de éste, será puesto en marcha en Andalucía. - También quiero expresar mi

agradecimiento a los´qué han ejecutado, la obra, a, los que .materialmente la han hecho posible. No puedo

nombrarles, po´rque temo olvidar alguno de esos nombres y no quisiera incurrir en este error. Pero, desde

luego, tengo que citar a una entidad que ha hecho posible en tan poco tiempo Ja. realización de la idea y

la ejecución de tan ambicioso proyecto. Me refiero´ al Servicio Militar de Construcciones. Este Servicio,

que, con´otra denominación, ; tanto nos ayudó durante la guerra para que pudieran realizarse/las ope-

raciones, construyendo o reconstruyendo puentes en tal profusión, que hoy mismo el jefe me ha

asegurado que ,él mismo hizo más de cuatrocientos. Este Servicio,, en fin,\ que.es uno de los instrumentos

mejores qué tiene en sus manos el ´Ministerio del .Ejército para llevar a cabo muchas de. nuestras ideas en

cuarteles y campamentos y para la reconstrucción de edificios, .:tanto´ en la; Península como, en África,

en las Islas Canarias 6 en Baleares. En todas partes ha dado muestras de su eficacia y,de .su•competencia.

Su labor • es una labor modelo, porque tiene .muchas dificultades, que a ve^ .ees-no se dan en, las nuevas

construcciones, sino,..en las restauraciones. Y en esté homenaje,, vaya, pues, mi cariño y mi grati-" tud, a

través del director del Servició Militar de Construcciones, para esos centenares de oTpreros que han

venido aquí desde varias > provincias para trabajar y que han sido los verdaderos artífices de esta obra.

Mi agradecimiento asimismo¿: muy especial, al´ general subsecretario del Ejército, /que, en todo

momento, me "secundó en esta obra. Y al" hablar del subsecretario, quiero mencionar también al´general

Calvez y al coronel jurídico Sr, Vizcaíno, que ya nos tienen acostumbrados a otros muchos éxitos, y a

cuantos han colaborado a esta obra,, entre ellos, al coronel Pardo y al nuevo director, a quien yo saludo

con toda reverencia por sus hábitos sacerdotales. Mi gratitud también a las venerables monjitas, presentes

en este acto, encargadas del Instituto, a quienes tanto cariño tengo.

He dejado intencionadamente, para el .final, de este capítulo de elogios al arzobispo de Sión, que. siempre

se unió a nuestras, alegrías y tristezas y que hoy.. con, su palabra tan precisaren la ceremonia dé la misa,

ha .sabido valorar, el esfuerzo aquí he-i cho, como asimismo al obispo de la dióce-; sis, que a pesar de su

avanzada edad.no ha dejado de tomarse la molestia de venir a´ está inauguración. Al alcalde de la ciudad

de Santoña, que. un día se personó en mi despacho, .para hablarme de esta obra. Sabía que yo.quería

hacerla, y.vino a pedirme su. realización.. En aquella ocasión me hablaba de ella con todo entusiasmo. Yo

conozco sus grandes virtudes como, alcalde, dotado dé una capacidad y espíritu de´superación pa-j ra el

engrandecimiento de la villa.

Este edificio fue en su día un cuartel.´Yo> Jeja esta mañana la ´Prensa de Santander,5y´ en una crónica se

añoraba la tradición castrense dé la villa. Yo también la añoro. Hubiese deseado que¿ coincidiendo Con la

inauguración de este Instituto, se hubiese abierto.algún cuartel remozado con sus soldados .y su música

vibrante. Pero yo digo a los habitantes dé esta ´población qué, no olviden nunca. el contenido´ espiritual

!de este Instituto y que si los hombres no son malos tengo´´la esperanza -de que nuestros hijos y nuestros

nietos acaso vean un mundo en el que no se hable más de guerra, sino de paz, de cariño, de hermandad

entre todos los hombres, que es lo que- ésta pidiendo el mundo bueno. Yo quisiera, señor representante

del;Ministerio ,de Educación´ Nacional, que este Instituto no tenga sólo continente; sino contenido. No

basta sólo con hacer grandes edificios, proyectar grandes creaciones arquitectónicas :y. qué. posterior-

mente carezcan de contenido. por estar carentes de alma. Yo ofrezco al Ministerio de Educación

Nacional la ayuda del Ministerio del Ejército para que esté, instituto esté dotado .del mejor material para

que pueda parangonarse con Ips mejores en su género de países más adelantados que el nuestro.

Quiero ayudar con todo entusiasmo, pues me interesa que este primer paso que lia. dado él Ejército del

brazo de la cultura sea´ seguido de una transformación´ constante para el engrandecimiento de España, que

es la preocupación continua del Caudillo, que acogió siempre, esta ´.obra convmucho cariño."

Finalmente, dirigiéndose á los niños, el teniente general Barroso les dijo-."Tened en cuenta que el hombre

que-os i está hablando es el, jefe de vuestros padres. Fijaros en el amor y el cariño.que pongo en éstas

palabras, y quiero.que os hagáis cargo´de que el Ejército: significa,,la fortaleza. entre todos y de que tengo

la obligación de ayudar a mis compañeros, a vuestros padres, dándoles.la posibilidad ,de: que recibáis una

educación. Decidles.cuando les escribáis qué esté viejo. general les ha querido siempre y que desea su

bien-para los que vais a trabajar aqiíí para que seáis tan buenos patriotas como lo fueron ellos. Nada ,más:

que la´Virgen.dél ¡Puerto y Dios .nos ayuden a todos." -Las palabras, finales, del ministro1, del Ejército

fueron acogidas con una gran, ovación.

Terminado el acto, el ministro.. y sus acompañantes visitaron las instalaciones del Instituto, -en el que los

primeros 120 alumnos -realizarán estudios´de primero y segundo ´años ´de .Bachillerato. El, teniente

.general Barroso conversó deferentemente con los alumnos.—Cifra.

 

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