Autor: López de la Torre, Salvador. 
 ABC en El Aaiun. 
 Alféreces provisionales en el Sahara español     
 
 ABC.    21/04/1961.  Página: 57. Páginas: 1. Párrafos: 1. 

A B C, VIÉ B N E g 21 DE ABE 1L DE 1961

& B C en El Aaiün

ALFÉRECES PROflSIQIALES EN EL SAHARA ESPAÑOL

El Aaiuh ;20., (Crónica telegráfica -de nuestro .enviada: especial.) Itepefcir .coivJ´e-rogrulló que> j la

camaradería es virtud esencialmente militar y que déte cum-Í)iirs3. con, asiduidad-, ssríá posiblemente

innecesario,: pero, sin .embargo,: esta tarde, en El Aaiun, la .fraternidad de las armas encontraba una

especie de emocionante comprobación cuando desembarcó en e.l aeródromo la, embajada que´ enviaba }a

Hermandad de Alféreces Provisionales cerca´de Jas1 unidades que cubren las guarniciones de la provincia

del, Sahara.: Recibidos por el general gobernador;´ don Mariano Alonso, y. por>el general según--db jefe,

D. Antéro Goñi, los ´• eomiponentes de la ..expedición encontraban en cada ,es-, guiña de está: ciudad, -•

iín antiguó eornpa-´ fiero de guerra.´ Era como una cita :de amigos, .aplazada, duraníe..,áños,: Que .ad-

auiría, alio´ra. precisamente en estos :ins--tantes una •redoblada y emotiva significación. :Luis Ceráme,, el

presidente.•nacional, paiiíiófcaaba en la espalda de tul viejo ´enmarada reencontrado casi: con .titulo de

pumas-, veinte años .después. Juan de Zá-; valá, el vicepresidente, .traía recuerdos para viejos amigos. La

camaradería de las armas- demostraba esa; perfecta armonía que -debe .existir- entre :el soldado "bajo las

armas y los antiguos: soldados vueltos a la vida.civil,. todavía/cpn el encendido récuer-io.Vivo de glorias

•mpividataleóiente cqíri-partida. Pomidas, vlsitaSi desplazamientos, viofip ,-sé .iiá, realizado; durante

estos: días .bffjo un signo v.de éiicacia humana, poraue nuestros.: visitantes traían una re- ~ pressiiíta-

ciórí cordial donde se resumía" la preocupación y la •comunidad, de la po- . blacian civil/española ´hacia

sus- soldados más lejan-os,. Y la cosa ´tiene; importancia^ porque preeísamente´ esta osmosis entre el.

.sector ciiVil y ;er militar :>Je > la sociedad garantiza el perfecto íühcionamiehto de un puebtov El

soldado:" cútniple, naturalmente, su deber, í)é-ro, co-mprobar esa: asis^ tenciáven el propio puesto de

vigilancia es una alegría, incluso para el corazón m^s ^entrenado ,en soportar con gallardía las amarguras

de ´Una vida, .difícil. El¡ centinela sabe que; debe.: cumiplir ´..su guardia, ¡pero agradece quiQ-p los

demás 1¡engan con-.-ciencia de su sacrificio. Esta embajada´d´e enla.ee, humanó entré civiles y militares

tenía´qué ©brrer a´eargo de;la. Herníandad dé Alféreces Proyisionales, : que cumple justamente, y con

.tanta fortuna, su i un´--,ción dé gozne, .digamos, ;de.articulación^ entre los dos sectores,dé/-la sociedad.

Na-": dié mejor que los viejos soldados\ podían traer el. encendido, mensaje de España hasta la´s dunas

del Desierto. Y,así ha sido. A´Ja hora de dar el parte d¡e´ este, viaje,, lo primrero que podemos .decir es

que el. ejército del Sahara-agradece esta presencia física dé España recorriendo los pues--tos saharianas

ráa.ra ´nmír su vida durante unas horas a la vida durísima del´soldado. Las"-dos´-Medallas´.-.Militares- de

Manuel Or-das se -codeaban con las. de los ´oficiá-les. que montan lá¡ vigilancia, española´ en nuestro

terntoíio,´ y en las-sobremesas, Luis García -Airiás, como .buen catedrático de Derecho Internacional, -

discutía con los coróneles sobre los. Tratados que acredi-tani;el derecho español sobre ésta tierra.

Para,;que todo fuese más .coHerents. la%pre-seácia de luis Benítez d.e Lugo, íel marqués de la´ Flo-rida,.

traía; .apapté de su vieja, opndiciórí. de alférs´Zi los títulos claros -de una estir¡pe que desde hace cinco

siglos´anda páseahao la bandera´ de .España .-í>or estas mismas/tierras. Lijiájés de los´ primetós canarios

Hátoitantes- :del- Sahara, de Diego dé .´Eerrerav de doña Enes dé Peraza, dé Alonso, ´de Lugo, reunidos

en la nobleza actual?´ del marqués;- de te Florida,- que hace la;historia del Sahara español con su/árbol

genealógico» Asíc la embajada de lóis alféreces próvisiñnales demostraba a. ,1a páí´ la actual preo-

cupación: de. España por los´ .soldados de nuestra provincia, y esa clara línea d.e derecho que arranca con

Diego de! Herrera, entre las nieblas del siglo xyi´eri´:elcastillo de Santa Cruz -de Mar. Pequeña/´,Y,

mientras la noche envolvía^ en sus sombras el ´sueño dé El´ Aái.un,: los genérales-y´los catedráticos de

Derecha Internacional y «1.-. descendiente de Ips: primeros españolea del´ desierto, y un pequeño corro

de abogados, dé "ingenieros, de sacerdotes, hablaban in^ cansablemente de España. Era una - sin-. tesis

importante • de pasión y de derecho la que.anudaban allí los viejos, soldados y lis soldados -d^ ahora. Era

3a voluntad de España la qué´: allí -.velaüa repasando su derecho, su historia´-y.su razón sobre una tierra

.nuestra.—^S. L.. fie la.I.

 

< Volver